¡Abraza esa niña o niño interno!

¿Qué fácil se lee esa frase? Podemos interpretarla de mil maneras, para algunos de nosotros ese niño o niña corre libre dentro de nosotros y muy feliz, más bien es ese niño o niña quien corre a abrazarnos. En otras ocasiones se escabulle y juega a esconderse detrás de algunos miedos o experiencias que tenemos que alejar para lograr ese contacto.
Muchas personas ni siquiera reconocerían esa imagen de su Yo niño aunque la tuvieran de frente, como pasa en la película Encuentro Conmigo donde Mel Gibson pasa la película viviendo experiencias con ese yo con dificultades para saberse que es él mismo, no les hago spoiler para que la vean.

Podríamos preguntarnos, cómo éramos de niños o niñas, cuales eran nuestros juegos favoritos, que aspiraciones teníamos. Puede ser que muchas de estas respuestas no las recordemos, podemos comentar con familiares y amigos buscando revivir esta etapa de la vida que es tan importante.

En qué radica la importancia podríamos preguntarnos; la infancia es la etapa en la que se forja nuestra personalidad, ajá esas chichas y berrinches, esas trampas que hacíamos jugando para ganar, ese líder que «mandaba el juego», ese que se alejaba y prefería pasar tiempo a solas, es un poquito o mucho de lo que somos hoy.
Sinceramente ese abrazar, amar y tolerar a mi niña no ha sido una tarea fácil, ha significado una completa remodelación en busca de un lugar donde las dos logremos estar seguras, cómodas y tengamos esa confianza de estar una al lado de la otra apoyándonos en el camino de la sanación.

Por medio de las profesiones de ayuda dentro de las cuales la orientación forma parte, existen muchas herramientas y estrategias que pueden ayudarnos a abrazarnos por dentro de amarnos plenamente y vivir con libertad esa experiencia de bienestar. Por medio de una serie de sesiones ya sea personales o grupales se puede trabajar y traer a lo consciente eso que tenemos guardado que nos aleja de los cimientos de nuestra vida.

Les invito a buscar ese niño o niña y entablar un día de estos una conversación a ver que tal les va. Si quieren por ahí me cuentan como les fue.

El único poder que tengo es que creo que podemos hacer las cosas mejor

–  Soy un hombre negro usando las barras y las estrellas – Le dijo Falcon al Senador.

Hace unos meses estrenaron una de las nuevas series de la compañía Marvel Studios llamada Falcon y el Soldado del Invierno. Para quienes no siguen a la franquicia o no pudieron ver la serie, trata de cómo el amigo del famoso Capitán América (Sam Wilson, mejor conocido como Falcon), toma el escudo de este superhéroe, después de la muerte de Steve Rogers, y se convierte en el nuevo Capitán América.

A lo largo de la serie, vemos todo lo que tiene que pasar para aceptar su llamado. Al principio, Sam creía que él no era digno de llevar el escudo y había una gran controversia en la sociedad porque simplemente no era Steve Rogers. Además se sentía juzgado por ser un hombre negro, por no ser el prototipo de superhéroe con ojos azules y cabello rubio.

En el capítulo final decide ponerse el traje y usar el escudo para detener a un grupo de personas que estaban luchando contra los mayores gobiernos del mundo para hacer que se escucharan sus voces.

En el discurso final, después de vencerlos, le dice al Senador:Soy un hombre negro usando las barras y las estrellas. Incluso aquí y ahora siento las miradas, y las personas juzgándome y no puedo hacer nada para cambiarlo. El único poder que tengo es que creo que podemos hacer las cosas mejor”.

Y es que muchas veces nos pasa como a Sam, que pensamos que no somos “suficientes”, que no “merecemos algo” y que alguien más lo puede hacer mejor que nosotros.

Pero la verdad es que “nadie lo hace mejor que nadie”. Cada persona lo hace diferente y es ahí donde está la riqueza de lo que hacemos, es en nuestra diferencias donde descubrimos nuestras fortalezas y capacidades.

Tenemos que dejar de compararnos con otras personas y empezar a ver nuestros logros y de lo que somos capaces. En el caso de Sam, Steve Rogers le dejó el escudo porque vio en él todas las cualidades que tenía: era un hombre honesto, que siempre trataba de dar lo mejor de sí, siempre buscaba ayudar a las demás personas y siempre fue una persona humilde y sencilla. Cuando Sam logró ver lo que Steve había visto, logró tomar el escudo y convertirse en el nuevo Capitán América.

¿Qué podemos aprender de esta serie y sobre todo de Sam?

  • Primero, no te comparés con nadie: tratá siempre de ser una persona auténtica.
  • Segundo, no creás que no merecés algo: vos merecés lo mejor y siempre tenés que buscarlo.
  • Tercero, tus diferencias son las que te permiten desarrollar tus fortalezas: pensá qué tenés vos que nadie más tiene y cómo eso puede ayudar a otras personas.
  • Cuarto, creé en vos: siempre podés crecer y hacer las cosas mejor.

Y para terminar, quiero recordarte el poder de Sam, que ese sea también tu poder… nuestro poder: El único poder que tengo es que creo que podemos hacer las cosas mejor”.

¿Hago lo que puedo, lo que quiero o lo que debo?

A lo largo de nuestra vida, cada vez que vamos madurando, planteamos metas y sueños; la mayoría de las veces imaginamos un panorama donde todo es perfecto, las cosas salen bien y a nuestro favor. Claro en nuestro caminar nos topamos con algunos obstáculos que requieren ciertos ajustes de nuestra parte en nuestro plan.
Ante esta modificación nos encontramos varios tipos de respuesta, hay personas que dicen «yo haría lo que fuera para que mi plan se realice cueste lo que cueste», otras personas llegan a conformarse con lo que obtienen y continúan adelante, por último otras se adaptan y reajustan su plan de vuelo para integrar a las personas que entran en su vida y son felices con su decisión.
Esto nos lleva a preguntarnos, qué es lo mejor hacer lo que podemos lo que queremos o lo que debemos. Definamos cada palabra y luego creo que vos mismo vas a tener la respuesta.

El deber es un término autoimpuesto por nosotros mismos, basados en lo que interpretamos de lo que la sociedad nos pide dentro de nuestro rol, el deber puede llevarnos a realizar tareas que no precisamente nos hacen felices o consideramos que sean parte de nuestras metas, como por ejemplo lavar platos, tender la cama, ir al colegio entre otras. Otros deberes más complicados son cuando creemos debo estudiar esta carrera para satisfacer a mi familia, o debo trabajar hasta tarde para que mi jefe este feliz, debo estar en forma y ser mas delgada o atlético para cumplir con los estándares de la sociedad. Estos DEBO, nos llevan a una vida que no es la que imaginamos pero es la vida que alguien o todos imaginaron para nosotros.

El querer significa tener la capacidad de elegir y ejercer voluntariamente sobre ello, es decir plantear una meta un camino y seguir adelante con él. El querer generalmente es lo que nos motiva a crecer en nuestros ámbitos de la vida pues es gracias a el cumplimiento de las metas que encontramos motivación para seguir adelante en nuestro camino, por ejemplo una persona emprendedora que ve su plan de negocio cumplirse poco a poco va teniendo más confianza en lo que hace y le da mas valor a su tiempo y su producto.

Y ¿Dónde queda el poder? El puedo es aquello externo que muchas veces limita al quiero, por lo tanto el querer es aquello que debemos superar para llegar al querer; como dicen por ahí «el querer es poder», esta frase se cumple siempre y cuando pongamos nuestro empeño, y capacidades en superar ese obstáculo que nos limita. Entonces el poder viéndolo de una manera positiva es lo que nos reta, lo que nos hace enfrentarnos a nosotros mismos y que al superarlo nos da la fortaleza de seguir adelante.
El poder es lo que le agrega ese efecto wow a nuestra vida. ¿Qué sería de una vida sin problemas? me preguntó hoy mi peque de 8 años, ella misma se respondió diciendo «ja, pues no habría ni covid, no tendría una compu nueva, no sabría usar zoom, no hubiera aprendido a jugar Kahoot y a hablar por video llamadas…. las vidas sin problemas serian aburridas»

Con esa sabiduría de la inocencia de mi peque los dejo con la pregunta que inicié: ¿Estoy haciendo lo que puedo, lo que quiero o lo que debo?

Hay otras cosas que le dan sentido a nuestra vida

Hace unos años, Marvel Comics produjo la película Dr. Strange. Para quiénes no conocen la historia detrás del Comic, podemos decir que el Doctor Stephen Strange era un famoso neurocirujano, sobresaliente y exitoso. Sin embargo a causa de un accidente de tránsito, sus manos quedan gravemente heridas.

Esto era su vida y pensaba que sin ellas, su vida ya no tendría más sentido… “lo único en lo que él consideraba que sobresalía y por lo que era especial”, se había ido.

Cuántas veces nos sucede como al Dr. Strange que perdemos un trabajo, nos lesionamos o simplemente el rumbo de nuestra vida cambia y nos “echamos a morir” porque pensamos que ya no servimos para nada o que la vida ya no tiene más sentido.

Pero al igual que él, si nos damos la oportunidad, podremos descubrir que hay otras cosas que le dan sentido a nuestra vida, o como lo menciona él: “hay otras formas de salvar vidas”.

La vida está llena de muchas oportunidades y como seres humanos tenemos una gran capacidad de aprender y de desarrollar nuevas cosas, pero para esto necesitamos realizar varios pasos:

  • Hacer una pausa: Es importante detenernos y valorar qué era aquello que estábamos haciendo, qué fue lo que sucedió y cómo puedo mejorarlo.
  • Dejar ir: es necesario aprender a dejar ir, tomar las enseñanzas de lo que hicimos en el pasado con vistas al futuro.
  • Explorar: después de esto es indispensable hacer una autoexploración e identificar qué otros intereses tengo, en qué otras cosas tengo habilidad y cuáles son aquellas cosas que son importantes para mí.
  • Realizar un plan: como todo en la vida es necesario organizarnos, realizar un plan de acción, una estrategia a seguir, en otras palabras cuáles van a ser los pasos a seguir para empezar a actuar y llevar a cabo la nueva labor.

Siguiendo estos pasos, así como el Dr. Strange, podremos “salvar el mundo”… nuestro mundo.

La persona en el espejo

Hace unos días me topé en redes sociales con esta reflexión:

Una botella de Coca-Cola en el supermercado vale $0,50 aproximadamente. La misma botella en un bar, vale $1. En un buen restaurante u hotel puede valer hasta $2,5 o $3. En un aeropuerto o en el mismo avión, te pueden cobrar hasta $5. La botellita es la misma, la marca también, lo único que cambia es el lugar. Cada lugar, da un valor diferente al mismo producto. Cuando te sientas nulo, que no vales nada, cuando todo tú alrededor te menosprecie, cambia de lugar, no te quedes ahí. Ten el coraje de cambiar de aires y vete a un sitio donde te den el valor que mereces y te consideren lo que eres. Rodéate de gente que aprecie realmente lo que vales. No te conformes.

Eso me recordó dos reflexiones muy parecidas que ya había leído antes, una era sobre un papá que le regala a su hijo un auto viejo y le pide que lo lleve a varios lugares a valorarlo, a una venta de autos usados, luego a una tienda de empeño y después a un club de autos viejos y ahí le dicen que vale muchísimo; la otra reflexión era sobre un anillo y un maestro que le dice a un muchacho que vaya y lo venda, primero va al mercado y no le dan casi nada, luego va al joyero y lo valoran en muchas monedas de oro

Básicamente la misma reflexión con diferentes objetos.

Pero con la misma enseñanza: ¿Cuánto me valoro yo? ¿Cuántas veces vamos por la vida buscando la aprobación de las demás personas y nos olvidamos de la persona más importante? ¿Cuántas veces nos olvidamos de esa persona que está en el espejo? Así es, hablo de mí.

Tenemos que dejar de preocuparnos por lo que dirán las demás personas, por el valor que me den las demás personas y empezar a preocuparme y darle el valor a esa persona que está en el espejo, es decir, a mí.

¿Y qué puedo hacer para darme el valor que me merezco? Bueno, aquí te dejo unas sencillas recomendaciones:

  • Palabras de aliento: una buena costumbre es escribir pequeñas notas con palabras de aliento o palabras positivas y pegarlas en algún lugar visible, por ejemplo… así es… en el espejo.
  • Autocuidado: dicen por ahí, que cómo me veo es como me siento, entonces qué tal si en lugar de esperar a sentirme bien para “verme” bien, busco verme bien para sentirme bien. El poder de la mente es muy poderoso, si yo me quito la pijama, me baño, me peino, me maquillo o en general me arreglo y me visto con ropa bonita (aunque me vaya a quedar en la casa), me voy a sentir mejor conmigo, con esa persona que está en el espejo.
  • “Chinearme”: consentirme, tener pequeños detallitos con esa persona que está en el espejo. Si hoy tengo ganas de comer algo rico, entonces me lo preparo o lo compro y me lo como. Si hoy tengo ganas de ver una película y comer helado, lo hago. Lo importante es tener esos pequeños detalles que me ayuden a darme el valor que me merezco como persona.

Y para terminar recordemos el final de la reflexión de la botella: Cuando te sintás nulo, que no valés nada, cuando todo tú alrededor te menosprecie, cambiá de lugar, no te quedés ahí. Tené el coraje de cambiar de aires y andá a un sitio donde te den el valor que merecés y te consideren lo que sos.

Personalidad y la salud

Probablemente, en tiempos de la nueva «normalidad» que nos ha traído la pandemia, Frases como; «Debes mantener una actitud positiva«, «Todos pasamos por lo mismo, hay que asumirlo de la mejor manera», «Pronto pasará«, «El salir de esta pandemia depende de todos»; son nuestro pan de cada día.

Ayer hablando con una amiga me di cuenta que algo que rescato de esta «crisis» o situación de cambio llamada pandemia, es justamente que las personas han logrado mirar hacia adentro, verse en silencio en la protección de sus casas y observar la necesidad y la importancia que tiene la salud mental en nuestras vidas. Como decía ayer nos preocupamos por el gimnasio, ejercicios, tener el mejor cuerpo, pero…. y nuestra mente, nuestra salud emocional, nuestra estabilidad, ¿en manos de quien la dejamos?

Justamente el día de hoy 10 de octubre se celebra el día mundial de la salud mental, por lo que considero oportuno e importante que reflexionemos un poco como puede afectar nuestra actitud y personalidad en la salud mental de cada uno de nosotros.

En primer lugar quisiera aclarar que en el mundo de la psicología se distinguen en temas de salud cuatro tipos de personalidad A,B,C y D. Estas personalidades no son estáticas, definen a las personas según el momento de su vida, edad, situación sentimental, las relaciones sociales, entre otros aspectos, lo cual lleva a que como personas cambiantes podamos pasar de un tipo a otro o tener características de varias de estas personalidades.

Voy a explicarte un poco sobre las características de cada personalidad y al final te contaré sobre mi vivencia a partir de este tema.


Tipo de personalidad A: ambicioso, competitivo, práctico, impaciente agresivo.

El establecimiento de objetivos es muy importante para ellos ya que son competitivos por naturaleza.

Se les percibe como impacientes y fácilmente pueden ser hostiles y agresivos. Estas personas asumen riesgos con facilidad, lo que conduce al espíritu empresarial. Son útiles cuando se trata de solucionar un problema que es necesario.

Siempre necesitan estar haciendo algo . De hecho, ellos tienen dificultades para relajarse y quedarse dormidos rápidamente por la noche.

Finalmente, son propensos a hipertensión, estrésenfermedades cardíacas y aislamiento social.

Personalidad tipo B: relajado, alegre, paciente y despreocupado.

Completamente distinto de la personalidad tipo AApenas se estresan, incluso en situaciones donde el estrés es muy alto, las demás personas se acercan a ellos porque son entretenidos y alegres.

No tiene prisa por hacer las cosas y les encanta relajarse y tomar las cosas como vienen. Son menos competitivos y manejan los errores muy bien.

Su tolerancia y flexibilidad, les permite adaptarse con facilidad las situaciones y casi nunca los vas a escuchar quejarse. Llevan una vida social plena y hacen amigos con facilidad.

Personalidad tipo C: sistemático, pensativo, sensible, prudente y crítico.

Piensan de manera sistemática y analítica y toman decisiones basadas en la investigación y en información que les sustente. Resuelven problemas de forma natural porque se centran en los detalles y son capaces de darse cuenta de cosas que los demás tipos no podrían tan fácilmente. Son muy sensibles, profundos, pensativos, reservados y cautelosos.

Tienden a evitar las relaciones sociales. Por lo general deciden dedicarse a carreras o profesiones que les mantengan alejados de las personas.

No suelen tomar riesgos hasta que hayan examinado todos los datos. Tienen mucha sensibilidad a las criticas y son muy críticos con los demás. Este patrón de conducta está relacionado con la aparición de enfermedades como el cáncer según distintas investigaciones.

Personalidad tipo D: apenado, negativo, pesimista, deprimido y socialmente inhibido.

Estas personas representan el 21% de la población. Son muy negativos, se preocupan demasiado, tienen mucha irritabilidad, tristeza y apenas se sienten seguros de sí mismos.

Para evitar el rechazo, evitan abrirse y compartir sus emociones negativas, lo cual les crea mucho estrés. Por esto, está relacionado con las enfermedades cardíacas.

Los estudios muestran que entre un 18 y un 53% de los pacientes cardíacos tienen personalidad tipo D. Además, las personas que ya han sufrido un infarto y que presentan esta personalidad, tienen mayor probabilidad de sufrir un segundo episodio.

Como puedes notar estos tipos de personalidad nos hacen identificarnos con uno u otro o con una combinación de algunos rasgos.

En lo personal luego de pasar una cantidad considerable de tiempo de un médico a otro, buscando soluciones a síntomas, sin aparente relación entre sí, dolores fuertes en todo el cuerpo, inflamación, pérdida de peso, aumento de peso, dermatitis, ataques de ansiedad, parálisis del sueño, entre muchos otros que para no cansarlos con la historia no vale la pena incluir. Finalmente encontré en la psicoterapia y con un médico internista muchas respuestas que se relacionan con estas personalidades y mi actitud en torno al tema.

Escuchar a un médico con toda una vida de experiencia decirte sos una paciente con personalidad tipo A y escuchar atentamente todas las características, haciendo «check» mental en la lista de que todo iba calzando como en el juego de Tetris ( si no conoces el juego podes googlear sobre el), mi mentalidad al respecto de todos esos padecimientos empezó a cambiar. Ahí sentada en ese consultorio me di cuenta que mi actitud ante toda esta situación de enfermedad no estaba siendo la mejor, en lugar de buscar soluciones cada día encontraba una nueva dolencia o algo más de que quejarme. Me alejaba de mis seres queridos diciéndoles que ellos y ellas no entendían lo que sentía que no eran empáticos.

Ese día salí después de 3 horas de consulta que para mi se hicieron cortas, con una actitud completamente diferente, me dije al toro por los cuernos y asumí con valentía y herramientas de mi carrera en orientación y la psicoterapia, mi condición de salud. Comprometida con sentirme cada día mejor, comprometida con que no voy a pasar 60 o 70 años de mi vida tomando pastillas para aliviar mis dolencias, sino por el contrario buscar ayuda efectiva y tener acciones mas saludables para mi. Cambiar mis patrones de alimentación, sueño, ejercicio y tomar espacios para mis necesidades como persona.

Esto que les cuento fue hace dos semanas, después de pasar más de un año sin sonreír, sin disfrutar la vida con gratitud, sin vivir plenamente, una charla de 3 horas hicieron que me diera cuenta de lo importante que SOY YO para mi VIDA.

Muchas veces he escuchado personas, decirme que no todos tienen el privilegio de obtener una atención médica de calidad, o que las sesiones de psicología son de un costo elevado, o que para que ir a un médico que te diga que estas mal y que es mejor negar la realidad.

Les digo que yo pasé de manera gratuita por el servicio de emergencias en el Hospital Nacional Psiquiátrico donde me brindaron un acogimiento y apoyo que jamás hubiera pensado. Además por esas coincidencias de la vida encontré un médico que de manera gratuita me atendió en su consulta privada.

Con esto les digo que es cuestión de buscar las oportunidades, servicios de salud mental gratuita o con bajo costo existen, servicios médicos sin costo también los hay, muchas obras sociales que podemos encontrar en Google fácilmente nos pueden guiar a atención medica de calidad aunque no contemos con presupuesto o seguro.

Finalmente están nuestras personas cercanas, esa red de apoyo que siempre se preocupa por nosotros y de una manera u otra van a estar ahí para apoyarnos, darnos una mano, estar cerca aunque sea simplemente para escucharnos. Tomemos esa mano, no nos alejemos de las personas que nos quieren.

Preocuparse por la salud mental es nuestra responsabilidad y entre más pronto asumamos esa responsabilidad mejor.

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Para resumir comparto esta infografía de la OMS y te invito a que hablemos, si tienes alguna duda, consulta o quieres que te escuche, solamente escribe. Aquí desde mi experiencia profesional y de vida puedo tratar de ayudarte o referir a alguna entidad que pueda darte ayuda.

¿Cómo redactar un Currículum Vitae efectivo?

Es muy común que las personas tiendan a agregar en su currículum vitae toda la información referente a lo que han hecho a lo largo de su carrera profesional, lo cual no está del todo mal, sin embargo es recomendable agregar sólo lo que sea relevante para el puesto que se esté aplicando.

Si la persona cuenta con algún título universitario, no se debe colocar la información del colegio ni la escuela, se asume que por tener un grado universitario, ya cuenta con la educación general básica, agregar esta información sólo haría que el currículum sea más grande y por ende, hacerlo menos atractivo para el empleador.

A menos que el anuncio de empleo, los solicite se recomienda omitir ciertos datos como la foto, la edad, la nacionalidad y el estado civil, ya que se presta para “juicios de valor” por parte del empleador.

También se debe tener cuidado al mencionar el lugar de procedencia, también para evitar “juicios de valor”.

¿Cuándo se debe utilizar el objetivo profesional?

Comúnmente se agrega a un currículum de tipo funcional, el cual se utiliza para personas con experiencia en un área específica, o en un currículum de tipo analítico, el cual busca destacar las competencias de la persona.

Se recomienda escribir el objetivo profesional, seguido de una pequeña descripción de la experiencia que posea en esa área. Seguido de este, va el resto del cuerpo del currículum.

¿En qué orden debe acomodarse la información?

Existen varios tipos de formato de currículum, según las necesidades de la persona. Dependiendo de cuál se utilice, así se acomoda la información, sin embargo se puede tomar como referencia el currículum de tipo estándar.

En este se acomoda primero la formación académica, seguido de la experiencia laboral, luego las competencias profesionales, después se puede incluir un espacio para “otros datos de interés” que sean relevantes para el puesto. En caso de que lo soliciten las referencias se colocan al final del documento.

¿Se debe incluir la información de todos los cursos extracurriculares?

Se recomienda hacer una selección de las capacitaciones más relevantes para el puesto de trabajo, para evitar que el currículum sea demasiado grande y por ende, menos atractivo como lo mencionamos anteriormente.

¿Cuáles son los errores más comunes?

  • Agregar más información de la solicitada en el anuncio de empleo.
  • Agregar todos los grados académicos obtenidos desde la escuela hasta la universidad.
  • Agregar todos los puestos de trabajo sin seleccionar su nivel de relevancia.
  • Utilizar distintos tipos y tamaños de letra.
  • Utilizar un interlineado con mucho espacio sólo para que se vea más grande.
  • Utilizar un tamaño de letra muy pequeño.
  • Elaborar un currículum vitae de muchas páginas.
  • Agregar demasiada “decoración” alrededor de la información.
  • Errores ortográficos.

Recomendaciones generales

En términos generales existen recomendaciones básicas que pueden hacer que un currículum vitae tenga una mejor presentación. Algunas de estas son:

  • La extensión del currículum no debe ser mayor a dos páginas.
  • Utilizar siempre el mismo tipo de letra para todo el documento.
  • El tamaño de la letra debe ser de 12pts a excepción del nombre, el cual se recomienda escribirlo con un tamaño mayor para que resalte.
  • Seleccionar la información más relevante para el puesto al que aplica.
  • Ser concreto y conciso.
  • Revisar la ortografía antes de presentarlo.

Y sobre todo recuerde, la función del currículum es llegar a la entrevista, es ahí donde demostrará quién es usted y de qué es capaz.

¿Cómo desarrollar la creatividad en el trabajo?

¡Cuántas veces nos ha pasado que estamos en el trabajo y nos piden realizar una tarea pero en el momento, se nos van todas las ideas y no sabemos por dónde empezar o cómo realizarla!

Todos los seres humanos por naturaleza somos seres creativos y tenemos la capacidad de desarrollar esa creatividad aún más.

Recordando a nuestro pequeño y anaranjado amigo, Garfield quien dijo: “una vez mandé a volar mi imaginación, pero nunca regresó”. Eso es exactamente lo que tenemos que hacer para desarrollar nuestra creatividad… dejar volar nuestra imaginación y no limitarnos.

Desde mi experiencia como Recreacionista, puedo decir que es importante “aterrizar” las ideas y ponerlas sobre papel para no perderlas, pero antes de eso es importante imaginar mucho, soñar mucho y “explotar” nuestra creatividad al máximo.

Y bien, ¿cómo hacer para desarrollar más esa creatividad que tenemos? Aquí les dejo unos pequeños consejos que nos ayudarán no sólo en el trabajo, si no en nuestra vida.

Empecemos por nuestro tiempo fuera del trabajo:

  • Buscar un pasatiempo: tener uno o varios pasatiempos, nos permite ver el mundo desde otro ángulo y conocer nuevas cosas, que eventualmente se pueden convertir en ideas para el trabajo. Por ejemplo, coleccionar estampillas o llaveros de diferentes países del mundo.
  • Ver programas de comedia y/o ciencia ficción: si le gusta la televisión, entonces busquen programas con contenido ficticio, ya que estos les abrirán un mundo de nuevas posibilidades. Particularmente las comedias, ayudan mucho a desarrollar la creatividad, ya que nos presentan diferentes situaciones que se pueden dar en la vida diaria.
  • Leer libros de fantasía o ciencia ficción: si no les gusta ver televisión, pueden leer algún libro con historias que no sean reales, estas les pondrán a pensar y a imaginarse cómo son las situaciones de los personajes.
  • Jugar: el juego es la máxima expresión de la creatividad y de la imaginación. No hay edad para dejar de jugar, no es cierto que “sólo los niños juegan”. Por naturaleza, lo necesitamos en nuestras vidas porque la vida misma es un juego. Pero sí es importante escoger uno que vaya acorde a nuestros gustos e intereses.

En nuestro trabajo:

  • Hacer una lluvia de ideas: cuando tenemos que empezar un proyecto nuevo, lo mejor es hacer una lluvia de ideas y ojalá que esa lluvia se convierta en una tormenta. En esta, se vale poner “todo”, o sea todas las ideas que tengamos o se nos vengan a la mente, debemos de ponerlas por más “tontas” que nos parezcan.
  • Hacer como Garfield: en nuestro trabajo podemos dejar volar nuestra imaginación y recordar esa comedia que vimos el otro día, o los personajes del libro de ciencia ficción que nos estamos leyendo, o recordar lo que hemos aprendido de ese pasatiempo y pensar: de todo esto, ¿qué me ideas puedo tomar para este nuevo proyecto?

Y para terminar, los dejo con esta frase del famoso libro de Antoine de Saint-Exupery, “El Principito”:

“Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan”.

Retomando el camino… replanteando el proyecto laboral

¿Tiene mucho tiempo realizando la misma actividad laboral? ¿No se siente a gusto con el trabajo que tiene? Tal vez sea hora de replantear su proyecto laboral.

Es muy común escuchar personas que dicen “he pasado toda mi vida haciendo lo mismo” o «no siento que me estoy realizando profesionalmente» y es muy válido.

Siempre nos han enseñado que “estamos hechos para una sola cosa”, pero en realidad no es cierto. El ser humano es una máquina impresionante que tiene la capacidad de crear nuevas cosas todos los días, por ende, tiene la capacidad de crear nuevas oportunidades también.

Todas las personas podemos realizar tantas cosas como intereses y aptitudes tengamos, lo importa es establecer prioridades sobre qué es lo que queremos hacer. Por eso aquí les dejamos algunas simples recomendaciones para replantear su proyecto laboral:

  1. Dé el primer paso. Como dicen: “el primer paso es reconocerlo”. Si tiene tiempo de hacer lo mismo y quiere cambiar, reconózcalo. Podrá engañar a las demás personas, pero no podrá engañarse a usted. Si no le gusta lo que realiza, es hora de tomar una decisión.
  2. Valore sus intereses y aptitudes. Haga una lista de sus actividades y enumérelas en orden de lo que más le gusta a realizar a lo que menos le gusta realizar. Luego realice una lista de las áreas o actividades en la que tiene mayor habilidad.
  3. Identifique sus valores. Haga una lista de lo que es más importante para usted. Por ejemplo, si le gusta pasar tiempo con su familia y amigos, buscar una ocupación en la que tenga horarios alternos, tal vez no sea lo más recomendable.
  4. Tome riesgos. Dicen que “cuando una puerta se cierra, se abre otra”. En ocasiones es necesario cerrar las puertas nosotros mismos, para salir a buscar las nuevas que están abiertas, así que si quiere algo diferente, tal vez sea hora de que salga a buscarlo.

Y recuerde, no existen recetas. Estos pasos es apenas el inicio para que usted empiece a cuestionarse si lo que está haciendo en este momento, lo está llevando a realizarse como persona y como profesional.

Pero lo más importante es que tenga presente que todos los seres humanos estamos diseñados para muchas cosas.

Por último, quiero terminar con estas dos frases de Albert Einstein:

“Todos somos unos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil”.

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

No piense que no puede hacerlo, sólo busque qué es aquello en lo que sí puede. Muchos éxitos.

La Construcción

En los últimos meses he sido testigo de algo que nunca pensé que llamaría hermoso… la construcción, o mejor dicho el proceso constructivo.

Es impresionante ver todo el proceso de inicio a fin, desde el momento en que se mueve la tierra del terreno dónde se piensa construir, hasta el momento en que se coloca el último mueble dentro de la infraestructura.

Hay cosas que la mayoría de las personas decimos saber y que incluso pueden sonar «obvias», como el hecho de que se deben hacer bases profundas para sostener la estructura de cemento, sin embargo el ver cómo se amarran las columnas de hierro antes de ser “chorreadas” por el concreto es impresionante, ver cómo se van levantando, ver cómo van repellando las paredes y cómo van colocando techo y pisos y sobretodo ver como cada uno de los miembros de la construcción son piezas de un reloj, tan precisas y necesarias que si una falla, todo el reloj falla.

Es esa precisión la que se necesita en cualquier trabajo. Si se es asalariado, es necesario que todo el personal haga su trabajo, pero más aún que confíe que la otra pieza del reloj, va a hacer su trabajo, de lo contrario este “reloj”, tendría que estar parando para revisar si las piezas están funcionando. Por otro lado se si se cuenta con una empresa propia es necesario aprender a confiar en las personas que se subcontratan y aprender a delegar funciones, porque de lo contrario nunca se va a desarrollar.

Sin importar si es una empresa propia o la de alguien más, es necesario que todos velen por el bienestar de los demás compañeros. ¿Cuántas veces nos preocupamos por lo que está pasando el otro? ¿Cuántas veces me tomo el tiempo para preguntarle al otro cómo estuvo su día o su semana? ¿Cuántas veces me tomo el tiempo para preguntar qué le gusta o si está pasando por alguna situación difícil?

Y algo que es aún más importante, es ver a la persona que está a cargo dando el ejemplo. Volviendo a la construcción, es hermoso ver cómo el maestro de obras les dice a sus colaboradores cómo debe ir la pared o cuánta pintura debe colocarse, pero después de esto ver cómo toma una pala y se pone a excavar o a lijar un techo, o a cortar los marcos de madera para una puerta, eso dice mucho de cuánto valora a su equipo de trabajo, ya que no se dedica sólo a dar indicaciones, sino que además les ayuda y comparte con ellos la tarea.

Y la mejor parte de todas, sin duda alguna fue el ver cómo celebran en equipo, ver cómo al terminar la obra deciden hacer una carne asada para compartir como amigos que se han vuelto y hasta invitar a los dueños para que también compartan con ellos. ¡Eso es hermoso!

Ahora bien, si yo tuviera que rescatar 5 cosas de este proceso constructivo del que fui testigo y que todo equipo de trabajo debería tener, serían las siguientes:

  • Aprender a delegar funciones
  • Confiar en los demás miembros del equipo de trabajo
  • Preocuparse por los demás
  • Dar el ejemplo, compartiendo tareas
  • Celebrar

Muchas veces nos centramos demasiado en el trabajo y olvidamos que hay otras cosas más importantes que sólo los resultados… el proceso de cómo la obra fue creciendo y las personas que lo hicieron posible.