Siendo positivamente masculinos

En los últimos años se ha visto un proceso por el cual se aprecia un cambio importante en cuanto a la concepción de los posicionamientos de género en diversas sociedades. En la última semana en Irán muchas mujeres y hombres han salido a las calles a protestar por un hecho doloroso: el asesinato de una mujer por manos de la policía solamente por utilizar de manera incorrecta su hiyab (velo).

En esas protestas se han viralizado las imágenes de mujeres de todas las edades que se desprenden de sus velos para quemarlos, pero también videos de mujeres y hombres que se enfrentan a otros hombres que les quieren imponer el uso del hiyab.

Y es que, dentro de las protestas, que, si bien es una lucha netamente femenina y sumamente valiosa, se ve un determinante y gran apoyo de hombres que han decidido romper con las ideas previas sobre la masculinidad en un entorno que privilegia al hombre sobre la mujer. Esos hombres que se han lanzado a las calles junto con sus compatriotas son una muestra de que el siglo XXI ha ido mostrando y seguirá mostrando que los modelos de masculinidad van cambiando.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, uno de cada cinco hombres no llega a los 50 años en el continente americano debido a problemas relacionados con la masculinidad no positiva; las acciones autodestructivas, el poco cuidado con la salud física y mental, unido a una tendencia a buscar responder con violencia ante la tensión.

Cada vez es más usual escuchar el término de masculinidad positiva, que es cuando los hombres usan su fuerza física y emocional para defender comportamientos y comunidades saludables. La masculinidad positiva busca que los hombres logren conectar nuevamente con sus emociones, debilidades y necesidades, y sin perder su identidad propia logren construir un imaginario más amplio sobre lo que significa ser hombre en el nuevo milenio.

El enfoque de la masculinidad positiva es ayudar a nuevas generaciones de hombres a aprender y construir comportamientos saludables, las cuales incluso puedan ayudarles a enfrentar situaciones personales que anteriormente les habrían sobrepasado de manera emocional. Y por ello es por lo que se busca que los hombres puedan reconectar con sus propias emociones, comprender por que siente lo que sienten y así tomen decisiones más equilibradas.

Conectar con las emociones podría ser complicado, especialmente si durante muchos años se nos ha mostrado que la masculinidad se vive desde la aridez, el silencio y la violencia. Pero cuando se da el primer paso para asumir una masculinidad positiva se van adquiriendo habilidades que pueden ayudar a los hombres a vivir de una manera más feliz.

Hay varios caminos para trabajar una masculinidad positiva, por ejemplo, reconocer que existen diversas formas de vivir la masculinidad y por lo tanto aceptar sin estereotipos a las demás personas con empatía, amabilidad e interacciones positivas. También es importante dar valor a todo tipo de emociones y no solamente al enojo, de manera que la ternura, la compasión y la sensibilidad puedan experimentarse sin señalamientos.

Sea cual sea el camino y las formas, es innegable que los hombres del siglo XXI estamos llamados a vivir, construir y recomponer las ideas de lo que significa ser y vivir la masculinidad, sin que se tenga que perder de vista que las diferencias entre géneros están para favorecernos, para integrarnos y para enseñarnos.

La Gran Embarcada

Cómo nadie podía imaginar qué sucedería a raíz de la pandemia más reciente, resulta que apareció un fenómeno social y laboral que se denominó “the great resignation” o “la gran renuncia”, término atribuido a Anthony Klotz, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Texas, quien acuñó el término en su columna “How to Quit Your Job in the Great Post-Pandemic Resignation Boom” escrita para Bloomberg, un portal de finanzas y economía en Estados Unidos.

La idea parecía fenomenal y por eso muchos profesionales se subieron al carrito de moda: luego de probar el teletrabajo, decidieron que si la empresa no se los mantenía se irían. Si no había un cambio radical en los beneficios, se irían. Y si otra empresa les ofrecía un par de dólares más, también se irían.

Sin embargo, ni unos ni otros estaban preparados para, lo que denomino La Gran Embarcada.

Las empresas porque, en muchas ocasiones, luego de cierres, restricciones y dificultades económicas, no estaban listas para satisfacer los unicornios rosados que pedían los empleados al regreso a su oficina. Y los empleados, pues hay que entender que tenían sus nuevas motivaciones también, luego de no tener que pasar horas de su día atascados en una presa vehicular, por citar solo un caso.

Cualquier persona tiene el derecho a aspirar a algo mejor, pero cuidado con perseguir unicornios rosados que terminan siendo sombras, ya que a raíz de La Gran Embarcada disfrazada hay personas que se han dado cuenta de que es un error hacerlo sin una estrategia o por seguir la moda impulsiva del momento.

La BBC, en un especial de Mayo 2022 titulado “La gran renuncia: los trabajadores que se arrepienten de haber dejado sus empleos” cita que:

Según una encuesta de marzo hecha a alrededor de 2.000 trabajadores estadounidenses que renunciaron a su trabajo en los últimos dos años, aproximadamente 1 de cada 5 dijo que se arrepentía de haberlo hecho. Asimismo, los empleados también expresaron remordimiento por su nuevo rol: solo el 26% de los que cambiaron de trabajo dijeron que les gustaba lo suficiente como para quedarse; un tercero informó que ya habían comenzado a buscar un nuevo puesto.

Por algo nacieron estudios alrededor de temas como la inteligencia emocional: es no ceder a los impulsos y gestionar las emociones de una mejor forma, que permita prosperar en todas las áreas de la vida y la profesional con mucha más razón, por el tema económico y de logro.

Las empresas también tienen tarea pendiente. Sprenger R. (2012) expresa que:

Si un trabajador fracasa, puede que la responsabilidad no sea solo suya. Pueder ser el único responsable de la disposición al rendimiento, el querer, pero la capacidad y la posibilidad de rendimiento son componentes esenciales sobre los que influye la dirección de la empresa. (Pag. 29)

Si pasados algunos meses luego del fenómeno citado vimos que en las organizaciones sigue al alza la tasa de rotación, es que algo se está dejando de hacer. Los costes por rotación son altísimos, amén de mermar la motivación y la cultura de la empresa.

Que La Gran Embarcada no siga haciendo de las suyas. Si piensa que es hora de hacer un cambio, empiece a planificarlo primero. Y si se es de la dirección de una empresa, empiecen también a dar pasos hacia adelante en la mejora de las condiciones de sus equipos de trabajo.   

Referencias Bibliográficas

Bloomberg (May 10th, 2021). How to Quit Your Job in the Great Post-Pandemic Resignation Boom. https://www.bloomberg.com/news/articles/2021-05-10/quit-your-job-how-to-resign-after-covid-pandemic

BBC (3 de Mayo, 2022). La gran renuncia: los trabajadores que se arrepienten de haber dejado sus empleos. https://www.bbc.com/mundo/especial-61307095

Sprenger, Reinhard K. (2012). Cómo motivar en 30 minutos. Barcelona, España. Editorial Alma Europea S.L.  

Abracemos nuestras emociones

Setiembre, mes para hacer consciencia sobre el suicidio.

Muchos de nosotros hemos visto durante estos días campañas entorno a la concienciación sobre el suicidio y cómo este puede llegar a evitarse con una palabra oportuna, un consejo a tiempo, una respuesta a un silencioso grito de ayuda.

Puede ser que seamos sobrevivientes de suicidio, de un familiar, amigo o incluso que hayamos atentado contra nosotros mismos en algún momento, este tema que antes era un tabú hoy en día es algo importante de apalabrarlo, traerlo a nuestras vidas y hacer un plan de acción en caso de emergencia.

Y es que no solo las lluvias o algún desastre natural requieren planes de emergencia, sino que además nuestra salud mental y emocional requieren de atención y en caso de requerirlo acudir a nuestra red de apoyo, a personal capacitado para escucharnos.

Busquemos la manera en rodearnos de personas que nos aporten positivismo y apoyo, que nos ayuden y compartan con nosotros todas las emociones que vivimos tanto los momentos alegres como los momentos de crisis.

Aprendamos a reconocer en nosotros esas emociones positivas y las negativas y abracémoslas, apropiémonos de las emociones y reconozcamos en ellas las maneras en como las regulamos, y como nuestro entorno puede ayudarnos a salir de algún momento de depresión o ansiedad. Seamos ese apoyo efectivo para las personas que están a nuestro alrededor, alentemos a nuestros amigos y familiares a compartir estilos de vida saludables y dónde sea importante el diálogo y el compartir.

Les invito a hablar de este tema tan importante y realizar su plan de emergencia ante emociones fuertes que requieran de apoyo.

¿Cómo ser una persona empleable?

Desde hace muchos años en Costa Rica, el tema de la falta de empleo ha venido en aumento y cada vez más las personas se cuestionan qué necesitan para ser contratadas y para que las empresas las tomen en cuenta como candidatas para los diferentes puestos de trabajo.

De acuerdo con Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC, 2022) la tasa de desempleo para el primer trimestre del 2022 fue de 13,3%, esto equivale a 325 mil personas desempleadas aproximadamente.

Todos los años y a lo largo del año se desarrollan diferentes ferias de empleo y en la mayoría de las ocasiones, las empresas mencionan que las personas candidatas no cumplen con el perfil que buscan, entonces surgen las preguntas: ¿Qué se necesita para cumplir con el perfil? ¿Cómo ser una persona empleable?

De acuerdo con Murillo, O (2017):

La empleabilidad es la capacidad que le permite a la persona no solo conseguir un empleo o mostrarse empleable en el mercado laboral, sino también aquella condición que le permite trascender en su espacio de trabajo, en un contexto dinámico e incierto, impactando al mismo tiempo dicho espacio y generando a su vez, cambios en favor de su organización o trabajo en general. (p. 56)

El autor también menciona que existen seis pilares que favorecen esta condición en las personas. Estos pilares son:

1. La proactividad: esta es la capacidad que tienen las personas de crear oportunidades, de, proponer acciones y aprovechar todas las situaciones que se presentan dentro de la empresa u organización para poder crecer dentro de la misma. Las personas proactivas son aquellas que buscan dar el ciento por uno, que dan la milla extra, que no se quedan esperando a que les digan qué hacer si no que van, lo buscan y lo toman.

2. Las relaciones interpersonales favorables: esta es una habilidad que buscan mucho las empresas y las personas empleadoras. Buscan personas que presten atención a los detalles, que se preocupen por su grupo de trabajo, que asuman compromisos, que sean personas íntegras, capaces de expresar lo que sienten y lo que piensan, de disculparse cuando comenten errores y que validen y ayudar a potenciar a otras personas.

3. La incidencia: de nada le sirve a una persona conseguir un trabajo si no es capaz de incidir positivamente en el mismo, es decir, buscar generar algún cambio y hacerse notar. Si bien es cierto, nadie es indispensable, pero si las personas se hacen exclusivas y sobresalen por su desempeño, tendrán la oportunidad de trascender a través del tiempo.

4. La disponibilidad: ser una persona disponible significa poder adaptarse a las necesidades de la organización, de manera que esta sepa que siempre puede contar con esa persona colaboradora.

5. La vigencia: es bien sabido que hay que estar en constante actualización y especialmente en estos tiempos tecnológicos es necesario estar reaprendiendo y desarrollando nuevas habilidades y destrezas.

6. La conciliación: es importante que la persona entienda que hay situaciones que no va a poder controlar, entonces es ahí cuando deberá decidir qué actitud va a tomar ante esas situaciones.

Entonces como se puede observar, ser una persona empleable no es solamente enviar un currículum por correo y esperar a ser llamada, o asistir a una feria de empleo esperando ser contratada. Es necesario revisar el perfil que buscan las empresas, ver qué habilidades aún no se han adquirido y empezar a desarrollarlas, es crear oportunidades y convertirse en personas que generen cambios en las organizaciones y que busquen trascender.

Referencias Bibliográficas

Instituto Nacional de Estadística y Censo (04 de septiembre del 2022). Desempleo se reduce y se sitúa en 13,3%. https://www.inec.cr/noticia/desempleo-se-reduce-y-se-situa-en-133

Murillo, O (2017). Los seis pilares de la empleabilidad. Sección de Impresión del SIEDIN.

¿Cómo sobrevivir a un ambiente hostil?

Todas las personas hemos experimentado, o nos tocará experimentar en algún momento de nuestras vidas, la sensación de estar en un lugar donde todo lo que nos rodea está cargado de malestar, donde sentimos que ya nada contribuye a nuestro crecimiento personal o que más bien nos atacan y buscan cómo perjudicarnos, esto es un ambiente hostil.

Podemos encontrarnos un lugar de estos en cualquier ámbito de nuestras vidas: podría ser una fiesta familiar, un espacio laboral, un grupo de amigos, un espacio formativo, entre muchos otros; es ese lugar en el que sientes que, por más de que hagas un esfuerzo personal, las cosas siempre se tornan negativas, donde por más de que te mentalices de que hay algo por aprender, solamente te encuentras con personas que están dando vueltas sobre el mismo aire dañino sin aportarte nada.

Siendo que esto es tan frecuente, entonces, ¿Qué podemos hacer para sobrevivir en un ambiente hostil? Lo primero que debemos preguntarnos es si realmente necesitamos mantenernos en ese ambiente, pues podría ser que, en algunas ocasiones, podamos decidir dejar de frecuentar ese lugar y a esas personas, salir de todo compromiso y por nuestra salud mental, evitarlos a toda costa.

Pero dado el caso de que no se pueda optar, al menos al corto plazo, por alejarse de esos espacios, entonces existen algunas estrategias para tratar de que afecten lo menos posible nuestra salud mental, cito algunos ejemplos:

  1. No te tomes nada personal: aun cuando sí lo sea, la mejor postura que podemos tener es no permitir que lo que otros hacen nos afecte a nivel personal, es mejor dejar ir y saber que esa persona no va a aportarnos nada más que el ejemplo de qué no hacer.
  2. Encuentra tus espacios de paz mental: ya sean espacios físicos o mentales, siempre hay opción de tomar distancia, por ejemplo, ir al baño a tomarse un respiro o escuchar música con audífonos, siempre hay alguna alternativa para darse un momento para su propia paz mental.
  3. Establece límites claros: a veces podemos ser directos e indicar que algo no nos interesa o que no vamos a realizar ciertas acciones simplemente porque no es de nuestro gusto, otras veces podemos cambiar el tema o tratar de hacer ver al otro que no nos sentimos cómodos con lo que propone.
  4. Haz cosas divertidas: si podés hacerlo mientras estás en el ambiente hostil excelente, sino, busca generar un espacio de disfrute posteriormente, para que no cargues con esa sensación negativa, ya sea llegar a darte una ducha, conversar con alguien de confianza, ver videos divertidos o cualquier otra cosa que te ayude a cambiar de humor.
  5. Se el dueño de tu propia vida: no olvides que ese ambiente es solamente eso, un lugar más, no permitas que se vuelva el centro de tu vida ni que te robe la paz del resto de áreas que puedes seguir disfrutando.

Si ves que nada de eso funciona, entonces vuelve a cuestionarte si realmente es imposible salir de ahí, porque muchas veces nos ponemos excusas y hasta podemos generar cierta relación de dependencia con personas o lugares que nos hacen daño; busca alguien con quién hablar del tema, ojalá a nivel profesional, y así revisa también qué otras posibilidades podés tener para poner tu salud mental en primer lugar.

Y, sobre todo: tratemos de construir ambientes sanos, cargados de amor y cordialidad, y no seamos nosotros de las personas que contribuyen a generar un ambiente hostil.

El amor y los negocios no se deben mezclar… ¿O sí?

Cuántas veces hemos escuchado decir a alguien: “el amor y los negocios no se deben mezclar” y aunque hay diversas teorías que lo fundamentan ya que puede haber muchas repercusiones sobre todo porque se puede descuidar el negocio por una relación que no funcione tan bien. También existen teorías que dicen lo contrario, ya que si hay una buena relación, esto puede ayudar a que el negocio prospere.

Pero hoy yo les quiero hablar de un tipo de relación de amor que sí se debe mezclar con los negocios…

Confucio decía: “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”.

Y es que cuando elegimos un trabajo, muchas veces nos centramos solamente en el dinero o en la “estabilidad” porque pensamos que ese trabajo que es socialmente “bien remunerado” o “estable” nos va a permitir tener esa seguridad que todos buscamos en nuestras vidas pero se nos olvida algo muy importante: si yo no amo lo que hago, tarde o temprano me voy a frustrar y me voy a cansar de hacerlo y llegará un momento donde ya no voy a sobresalir y por ende me empezará a ir mal a nivel laboral.

Entonces, ¿en qué debemos centrarnos al momento de elegir un trabajo?

Bueno, para responder esta pregunta, yo les quiero hacer otra pregunta:

Si no necesitaras dinero para vivir, ¿en qué trabajarías? Es más, les pregunto: ¿en qué trabajarías de gratis?

Si logramos responder a esta pregunta, lograremos encontrar la respuesta a la primera. El mejor método para elegir un trabajo, es pensar en aquello que nos apasiona, que nos vuelve “locos”, aquello que no nos deja dormir y aun cuando dormidos soñamos con eso, e inclusive surgen ideas para mejorar.

Les aseguro que si trabajamos en ese “algo” que nos apasiona, las demás personas empezarán a notarlo y por ende empezarán a sobresalir y al final alcanzarán esa estabilidad financiera y esa seguridad que tanto buscamos. Así que, ¡les deseo muchos éxitos en el amor y los negocios!

Algunos recordatorios del día de la madre.

Se aproxima el día de la madre, y aunque todas las personas tienen una experiencia muy distinta de su vida familiar, la figura de una madre siempre hace pensar en características y formas de actuar que podemos aprovechar para reflexionar sobre nuestra propia vida; ya sea desde nuestra relación con quien ha jugado ese rol maternal con nosotros, nuestra relación con las demás personas, e incluso la relación con nosotros mismos.

1. Reconocer, aceptar, agradecer y valorar el lugar de donde venimos: Sin importar cuál sea nuestra historia, que tan positiva o difícil haya sido nuestra relación con padres o cuidadores, es importante que podamos reconocer y aceptar el lugar de donde venimos; las personas que nos trajeron al mundo, y quienes nos criaron. Todas las personas que han formado y educado una familia han tenido que hacer sacrificios importantes en sus vidas, grandes esfuerzos e ir aprendiendo muchas veces a golpes. Por ello es importante también valorar todo lo que hemos recibido, sea o no lo que nosotros esperábamos; además de saber agradecer todo lo recibido y ser agradecidos con la vida también por el simple hecho de existir. Cuando no aceptamos o no estamos en paz con nuestro origen y nuestra historia, es muy difícil que podamos seguir adelante construyendo una vida más sana y auténtica.

2. Cuidar y proteger: Una de las principales funciones de la familia son el cuidar y proteger a sus miembros, aunque puede ser que yo no lo haya vivido siempre de la forma que lo esperaba. Pero si puedo preguntarme en mi vida actual ¿Cómo cuido yo de otras personas, sean de mi familia, amistades o seres queridos?, y aún más allá, ¿Cómo me cuido a mi mismo, en todos los niveles: emocional, físico, social, y otros?

3. Educar y acompañar: Una parte importante del papel de la madre o de los cuidadores es el papel de educar y acompañar. Para esto es bueno en primer lugar mirar atrás y ver cómo fue nuestra propia educación y crianza, rescatar lo bueno que recibimos y también aceptar que aquellos que nos educaron no tenían todas las respuestas ni herramientas para hacerlo de forma “perfecta”. ¿Cómo sigo yo velando por mi propia educación y formación? No sólo ir a la escuela o estudiar una carrera, sino también ¿cómo busco crecer y formarme en herramientas para la vida, para ser mejor persona, para afrontar las dificultades de la vida? ¿Cómo estoy educando y acompañando a las personas con las que camino en la vida? Puede ser que ya tenga hijas o hijos, o hermanos menores, o simplemente personas de mi edad con las que convivo; ¿de qué manera soy yo una compañía positiva y que ayuda a que las demás personas también crezcan cada vez que nos encontramos en el camino?

4. Amor con paciencia y dedicación: Aunque cada historia es muy diferente, se suele relacionar a una madre con paciencia y dedicación. Y más allá de cuestionar a la persona que nos crió, es importante preguntarnos cómo son nuestros vínculos con los demás y con nosotros mismos: ¿soy paciente con las demás personas y conmigo mismo, reconociendo que todos somos distintos, tenemos habilidades, limitaciones, ritmos de vida y crecimiento que son diferentes?, ¿soy dedicado con las personas a las que aprecio, dedicándoles tiempo, atención, detalles, cuidado y energía?, ¿y para conmigo mismo también?, en mi relación con otras personas, ¿trato siempre de relacionarme de una forma balanceada entre el dar y recibir, tratando de construir relaciones sanas y equilibradas?

¡A querernos y cuidarnos, así como queremos y cuidamos a las demás personas!

“¿Sacaste la basura?”: Hablemos de Higiene Mental

Me ha pasado que me he quedado dormida o que salgo con mucha prisa de casa y olvido sacar las bolsas de basura. Esto ha hecho que tenga que guardar dos días más esa basura y esperar que el camión vuelva a pasar. Esto no sería problema si solo fuera un asunto de espacio, el verdadero reto ha sido el tema de olores desagradables o de intrusos que quieren explorar el contenido de las bolsas.

Cuando esto pasa, imagino y me pregunto, ¿Qué pasaría con mi casa si nunca más saco la basura? Bueno la respuesta no es difícil de contestar: sería imposible vivir ahí, o mínimo sería una tortura.

Esto sucede de igual forma en el plano de la mente. Nuestra mente necesita limpiarse y “sacar basura” regularmente. Toda interacción y experiencia deja pensamientos, relaciones, creencias, palabras y emociones residuales que no siempre son adecuadas guardar por demasiado tiempo.

Esta práctica es un estilo de higiene mental y no se refiere al hecho de tener todo limpio, claro y ordenado a nivel mental si no al ejercicio constante y consciente de estar liberando espacio o limpiando nuestro ser integral de “basura” que está impidiendo una vida de bienestar general.

Es muy sencillo caer en la acumulación de “basura” o residuos. Perdemos la noción de lo que implica “dejar pasar el camión” y nos damos cuenta de ese error cuando empieza a llegarnos el olor de “algo malo” en nuestras vidas y las consecuencias de esto no solo afectan a la persona únicamente, si no a su entorno. El olor “a malo”, el poco espacio y la incomodidad lleva al daño hacia las relaciones que tenemos.   

«Toda interacción y experiencia deja pensamientos, relaciones, creencias, palabras y emociones residuales que no siempre son adecuadas guardar por demasiado tiempo.«

Practicar higiene mental implica desde lo físico hasta lo espiritual. No es una parte, es una suma de todo y se debe ir construyendo de manera integral.

Acá te comparto algunos tips prácticos para hacer higiene mental en diferentes áreas de tu vida:

Física: toma agua ya que es fundamental para que tu cuerpo libere toxinas y funcione sanamente, toma té verde o batidos verdes de manera diaria hace que el cuerpo limpie impurezas y tengas mejor sistema inmune, mueve tu cuerpo para que liberar endorfinas y recibe un poquito de sol diario para fortalecer tu reserva de vitamina D.

Espiritual: si eres creyente practica disciplinas espirituales: el ayuno, oración, lectura y meditación de Biblia. Estar en paz con esta área y mantenerla como prioridad te ayudará a ser constante con las demás áreas.

Emocional: un lema bíblico en mi vida que es un tip muy práctico en esta área es “Cuida tu corazón”. No permitas que tu corazón se llene de odios, enojos, malos pensamientos, juicios, rencores. Limpia tu corazón diariamente por medio del perdón. Sé agradecido por la oportunidad de sanar relaciones y también de soltar.

Tecnología: limpia tus dispositivos de información que no ocupas, usa más la papelera del escritorio de tu computadora, borra contactos o “amigos” que no aportan a tu bienestar, deja de seguir páginas o contenido en redes que promueven ideas inadecuadas para tu crecimiento.

Espacios: escoge un área de tu casa u oficina y saca lo que esté “invadiendo” ese espacio, no tengas miedo de deshacerte de lo que no uses, y si aún algo es útil, dónalo o véndelo. Sé intencional en NO acumular.

Practica estar constantemente limpiando estas áreas, o si sabes que una de ellas está bastante llena de “residuos” enfócate por un tiempo establecido a mejorarla y hacerla accesible. No hay un horario para sacar “esa basura” pero siempre es un buen día para hacerlo. Entonces… ¿ya sacaste la basura?

La Romería… ¿Una actividad recreativa o una experiencia trascendental?

A inicios de agosto en Costa Rica, miles de personas de diferentes partes del país (e inclusive fuera del país), caminan a Cartago a visitar el santuario nacional de “La Negrita”, mejor conocida como la Virgen de los Ángeles, patrona de Costa Rica.

Existe una gran devoción del pueblo costarricense y muchas personas la visitan para darle gracias por interceder ante ellas por algún favor concedido o bien, para pedirle alguna intención. Sin embargo hay muchas personas que hacen la famosa “romería” simplemente como un pasatiempo, para hacer ejercicio o como una actividad recreativa. Entonces surge la pregunta: ¿es la romería una actividad recreativa o es una experiencia trascendental?

Bueno, realmente es ambas, ya que existen diferentes tipos de actividades recreativas, una de ellas son las actividades recreativas espirituales. Recordando un poco la definición de recreación, es aquella actividad que realizamos de forma voluntaria, que nos permite crecer en alguna de las áreas de nuestra vida, que nos genera gozo o placer y que lo hacemos en nuestro tiempo libre.

En el caso de las actividades recreativas espirituales se cumple todo lo anterior pero adicional es aquella en la que los seres humanos podemos expresar nuestra espiritualidad, recordando que es aquella dimensión que tiene que ver con encontrar mi trascendencia en este mundo, responder a preguntas como quién soy, para qué existo, de dónde vengo y para dónde voy.

Existen muchas actividades recreativas espirituales, en nuestra cultura costarricense y latinoamericana practicamos varias como lo es la navidad, las posadas navideñas, los rezos de los niños, la participación en diferentes grupos religiosos entre otras.

De esta manera la romería también es una de ellas. Entonces, ¿qué es lo importante o qué debemos de tomar en cuenta si hacemos la romería? Aquí te dejamos algunas recomendaciones:

1. Si lo querés practicar como una actividad recreativa espiritual, es importante que vayás con devoción y que sea un tiempo para interiorizar y hacer oración, meditación y reflexión. Es importante que te preparés espiritualmente antes de ir.

2. Podés llevar preparada una intención o algo por lo que querás dar gracias a “La Negrita”.

3. Como también es una actividad recreativa física, es importante prepararte antes de salir: hacer estiramientos, aplicarte algún tipo de ungüento para calentar como cofal, alistar agua, algunas barras de cereal o alguna galleta liviana que podás comer de camino, dormir bien el día anterior, llevar un pequeño botiquín o llevar tus medicamentos, entre otras cosas.

4. Si vas de día recordá llevar bloqueador y sombrero y si vas de noche abrigate bien y llevá una capa en caso de que llueva. Además recordá llevar ropa cómoda y liviana.

5. Si no lo vas a hacer como una actividad recreativa espiritual es muy importante respetar el credo y la espiritualidad de las personas que vayan en el camino, no interrumpir ni irrespetar si alguien va haciendo oración o alguna meditación.

6. Es recomendable que vayás en compañía de alguien más, por seguridad y por aquello que necesités asistencia.

7. Hacé pequeñas paradas para descansar pero evitá enfriarte.

8. Y por último recordá ir a tu ritmo, no es una competencia y no se trata de ver quién llega en primer lugar.

La romería es más una experiencia para conocerte y poder expresar tu espiritualidad. Si tratás de ir más rápido, podés lesionarte y puede que no alcancés tu verdadero objetivo. Si ya has asistido antes, o si es tu primera vez, contanos… ¿cómo fue tu experiencia?

Aquella pandemia olvidada

El siglo XXI nos ha sorprendido con varios episodios de enfermedades y pandemias que han tomado a la población mundial desprevenida. Las mascarillas, las vacunas y el distanciamiento nos han marcado a toda una generación de manera que hemos tenido que reaprender muchísimo la forma de relacionarnos y enfrentar nuestra vida.

Pero con todas esas situaciones se ha puesto de lado la que ha sido llamada epidemia del siglo XXI, el efecto del estrés en las poblaciones laboralmente activas es muy importante de considerar, ya que es un elemento empobrecedor de la salud y la eficiencia, tanto individual como social, y actúa en gran medida en el lugar de trabajo, convirtiéndose en un aspecto principal de la seguridad y la salud laboral.

El estrés afecta la manera en que las personas pueden vivir su salud y eficiencia laboral, pero además la manera en que viven sus áreas familiares y personales. Puede afectar a las personas en cualquier etapa del ciclo vital, por lo tanto, desde la etapa de la niñez se podría tener influencia de eventos estresores que pueden afectar la respuesta esperada ante cambios inesperados, y así en el resto de las etapas del ciclo vital de las personas (adolescencia, adultez, adultez mayor) cada una con sus características propias y definidas.

Sánchez (2016), en su guía elaborada para la Secretaría Técnica del Consejo de Salud Ocupacional del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Costa Rica, señala las siguientes condiciones que si se presentan podríamos estar frente a estrés:

  • Novedad
  • Impredecibilidad
  • Sensación de descontrol
  • Percepción de una amenaza

Tales características podrían estar presentes o no en distintos grados, según las características propias de cada uno de los eventos que puedan llegar a ocasionar estrés en las personas; mediado mucho por la manera en que cada persona enfrenta las situaciones estresantes que se le presentan, las circunstancias socioambientales alrededor y el autoconocimiento de cada persona que le puede apoyar a reconocer el efecto del estrés en sus vidas.

El estrés por tanto es un fenómeno complejo que debe ser considerado desde diversas posturas (médicas, psicológicas, laborales, sociales, etc.)  con diversas variables que afectan a cada persona dependiendo de sus realidades específicas, ya que puede ser vista y vivida de manera diferente según los ambientes sociales de cada persona, así como de sus diferencias de género, edad u otros.

Por ello el autocuidado se recomienda en todas las personas, realizar ejercicio, alimentarse correctamente, dormir bien, tener tiempo para sí mismo y relajarse. Se recomienda buscar aficiones y entretenimiento sano y divertido para evitar acumular estrés laboral de forma poco saludable.

Sánchez, N. (2016). Estrés en el trabajo “Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”. Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. https://www.cso.go.cr/temas_de_interes/psicosociales/Estres%20laboral%20un%20reto%20colectivo.pdf