Regreso a clases, implementando de nuevo las rutinas

Para muchas de las familias esta es la última semana de vacaciones, aún queda mucho tiempo para aprovechar en familia y realizar actividades recreativas, pero es tambien momento para recuperar las rutinas de los días de clases.

En muchas ocasiones he tenido padres y madres que aseguran que este proceso es como volver a empezar el año en enero, porque empiezan las carreras, más presas en la calle, retomar los menús de meriendas y almuerzos, ponerse al día con las actividades entre un sin fin de cosas.

Cómo podemos preparararnos para que este nuevo inicio no nos saque canas verdes y nos llene de estrés. A continuación comparto unos consejos:

1. Iniciar la rutina de sueño y preparación desde esta semana, que los chicos y chicas retomen su hora de dormir habitual, busquen la ropa para el día siguiente y vayan adaptándose.
2. Dentro de las activdades de la semana incluir una lmpieza profunda de cuarto, acomodar el closet, si hay tareas o proyectos que se puedan desechar y ordenar los artículos escolares, durante este tiempo conversar con los chicos sobre las expectativas para este curso lectivo y motivarles a seguir adelante y con muchas ganas de volver y aprender.
3. Realizar un inventario de los articulos escolares y llevarlos a comprar lo que se haya gastado, siempre es lindo hasta para los adultos estrenar algo cuando volvemos de vacaciones, hagamos algo ameno para ellos también.
4. Si planeamos algo para el fin de semana procuremos que el domingo sea un día de tarde tranquila que sea para alistar el bulto, uniformes y los chicos y chicas puedan de manera tranquila despedir las vacaciones.

Espero que estos tips hagan de la vida de papás algo menos caótica y que los chicos y chicas esten mas alegres.

¡Feliz regreso a clases!

¿Felices vacaciones?

Cuando llegan las vacaciones toda la dinámica  familiar se ve afectada, los horarios cambian, las prioridades se alteran, las emociones fluctúan y la convivencia se puede volver compleja. 

Después de un primer semestre un poco turbulento en nuestras escuelas y colegios, llegó el momento de hacer una pausa a mitad de camino para disfrutar de las primeras vacaciones tras la vuelta a la presencialidad y esto trae consigo algunos retos para pequeños y grandes. 

Las ganas de dormir un poquito más pueden entrar en conflicto con la idea que tienen los padres y madres de que sus hijos e hijas realicen tareas domésticas y aprovechen las vacaciones para repasar la materia, ante esto es necesario establecer acuerdos y prioridades que puedan ser favorables para ambos. 

La buena comunicación, el diálogo comprensivo y el manejo de emociones serán claves esenciales para que éstas semanas no se conviertan en un campo de guerra, es importante tomarse el tiempo para considerar cuáles son los intereses que tienen los niños, niñas y adolescentes y no imponer lo que las personas adultas consideran que deben hacer. 

Este es un momento oportuno para acercarse a los menores de la casa y comprender la forma en la que ellos y ellas ven el mundo, cuáles son sus aficiones, qué música les gusta, quiénes son sus amigos y amigas y a partir de esto pensar en actividades que puedan realizar en familia y que involucren un poco de lo que le gusta a cada uno. 

Ejercitar la escucha activa es un excelente ejercicio que puede favorecer al diálogo en familia, muchas veces nos concentramos en todo lo que tenemos que decir y queremos que las otras personas atiendan a lo que tratamos de comunicar, pero si cambiamos el enfoque y desarrollamos estrategias de escucha, será más fácil lograr abrir canales más asertivos. 

Una variable que está muy presente hoy en día es el uso de las nuevas tecnologías y la participación en espacios virtuales, ahora la socialización no se da solamente en ambientes físicos sino que existen plataformas en las que se comparten intereses, se conocen personas de todas partes del mundo y se realizan actividades como videojuegos, transmisiones en vivo, entre otras. Estos espacios requieren del acompañamiento sensible de las personas adultas, una mirada que incluya comprensión y guía, evitando la censura y rigidez que más bien genera distancia y desconfianza entre los menores y sus encargados. 

En esta etapa de formación en la que se encuentran los chicos y chicas también es importante enseñarles a establecer prioridades y a organizarse en casa, para esto puede ser útil crear un horario en el que se equilibren las responsabilidades y los espacios recreativos, les invito a revisar también el artículo sobre ¿Cómo aprovechar el tiempo libre? para tener más ideas sobre cómo organizarse en casa.

Sabemos que este descanso es justo y necesario para todos y todas, pero para que sean unas felices vacaciones debemos dedicarle esfuerzo, poner de nuestra parte, ceder en algunos aspectos y permitir que el amor y la ternura sean la guía que oriente todas las decisiones.

“Árbol que nace torcido, sí puede enderezarse”

Hace un tiempo leí una historia que publicó en redes sociales un amigo sacerdote sobre un viaje que hizo a la playa. Él contaba que fue y vio una palmera que estaba torcida pero que se había enderezado e hizo mención a la famosa frase: “árbol que nace torcido no se endereza” y ahí se dio cuenta que la frase era falsa.

Entonces me puse a pensar en eso y busqué en internet fotos de árboles torcidos y curiosamente mi amigo sacerdote tenía razón. Casi todas las fotos que encontré eran de árboles que habían logrado enderezarse. Claro, para lograr esto necesitaron un poco de ayuda. Todos lograron desarrollar una especie de apoyo, en algunos casos era una horqueta, en otro era una espiral y en otros simplemente era una curva que les ayudaba a retomar el camino a seguir.

Fue entonces cuando me di cuenta que al igual que los árboles, los seres humanos tenemos esta misma capacidad de retomar nuestro camino. Muchas veces nos juzgamos muy duro y se nos olvida que no somos perfectos y que podemos equivocarnos, “fallar” y hasta caer, eso no quiere decir que no podamos enderezarnos y retomar nuestro camino.

Me acordé también de esta famosa película de Disney llamada “La Familia del Futuro” en la cual Lewis, el personaje principal, pensaba que no era capaz de lograr nada y que no iba a llegar a ser nadie en la vida porque el invento que hizo no funcionó. En un momento de la película, una de sus familiares en el futuro le dijo: “del fracaso se aprende, del éxito no tanto” y es muy cierto. Cada vez que nos equivocamos, aprendemos y crecemos como personas y la siguiente vez lo hacemos mejor.

La película termina con este mensaje de Walt Disney: “En este lugar no perdemos demasiado tiempo mirando hacia atrás. Camina hacia el futuro, abriendo nuevas puertas y probando cosas nuevas, se curioso… porque nuestra curiosidad siempre nos conduce por nuevos caminos”.

Esto me lleva a 5 enseñanzas:

1. No importa cuántas veces te caigás, recordá que siempre podés levantarte y retomar el camino.

2. Siempre necesitamos apoyo, solos no podemos hacer las cosas, así que buscá siempre quiénes son esas personas que están ahí para ayudarte y apoyate en ellas.

3. No importa si tuviste una mala relación de pareja, si te despidieron de un trabajo, si perdiste un curso de la universidad o si te pasó una situación que no salió como esperabas, siempre podés empezar de nuevo y retomar tu camino.

4. El verdadero aprendizaje está en el “fracaso”, ya que si todo saliera como quisiéramos, probablemente no aprenderíamos muchas cosas y no creceríamos como personas.

5. No te juzgués tan duro, se vale y es de humanos equivocarse, pero también es de humanos levantarse.

Y por último recordá… somos humanos y como tal, nos podemos equivocar, podemos caer, podemos “fallar” pero así como el árbol que se endereza, vos también podés enderezarte.

Así que ya sabés: “árbol que nace torcido, sí puede enderezarse”.

Día del padre

El día del padre en Costa Rica lo celebramos el tercer domingo de junio, este año cayó el 19. Este día para muchos es un día muy emotivo y para otros puede ser un día un poco difícil.

Desde mi experiencia, cuando era pequeña el día del padre me traía mucha ilusión, lo veía como mi super héroe, mi persona favorita y mi primer amor, recuerdo con mucho cariño que él siempre me iba a ver a las actividades del kínder o la escuela, incluso por una serie de ese tiempo le decía “papiringo”.

A raíz de muchas situaciones en mi adolescencia, mis papás se separaron y la relación con mi primer amor, con mi “papiringo” cambió mucho, ya no lo veía todos los días, no hablábamos tan seguido. Por este evento la forma en qué nos llevábamos cambió mucho, estuve con mucho dolor en ocasiones por cómo se dieron las cosas, porque me hacía falta, o porque no entendía bien lo que sucedía. Algunos días del padre eran raros, porque, no lo tenía cerca, en otras ocasiones no nos veíamos ese día o se dificultaba que entre mis hermanos y él nos pusiéramos de acuerdo, definitivamente esos días del padre no eran los mejores.

Entre más pasaba el tiempo, conforme iba creciendo fui sanando mi relación, ver las cosas desde una perspectiva distinta, sin duda en ese momento mi psicóloga me ayudó mucho a valorar la relación que llevamos, me ayudó a reconocer su lenguaje del amor, me alivianó la carga que sentía porque no lo podía ver seguido, pero, entendí que todos tenemos maneras y tiempos distintos en los que aunque sea un día era suficiente para poder disfrutar ese momento con mi papá; gracias a todo este apoyo volvió a ser mi “papiringo” que veía con mucha ilusión cuando era pequeña.

Yo tengo la dicha de decir que amo a mi papá. Pero sé que en este día muchos no pueden decir lo mismo. A esas personas que no sienten esa paz les mando un abrazo enorme y les puedo decir que el buscar ayuda de un profesional ayuda tanto ya sea para  sanar la relación con su figura paterna o bien dejarlo ir de una manera muy sana y ver este día con más calma. Pero también sé que muchos tienen a su papá en el cielo y a esas personas que lo extrañan vivan lo que sienten, no tapen ese dolor, recordemos que el extrañar es porque dejó un recuerdo en sus vidas, no se va a olvidar, pero sí ese recuerdo podría doler cada día menos y que esa nostalgia se vuelva más alegría por los días que lo tuvieron en vida.

De verdad, busquen ayuda para sanar si han tenido papás ausentes, si sus papás ya están en el cielo; si lo tienen con vida y si los tienen con ustedes teniendo una buena relación con ellos disfrútenlos.

Y ustedes hombres si son papás o quieren serlo recuerden que mucho amor, mucha paz y mucha sanación, para que esa relación con sus hijos e hijas sea la más sana posible, que sea una relación respetuosa, que ambos tengan siempre recuerdos hermosos; nunca es tarde para cambiar y si no pueden recuerden que siempre hay personas que los apoyan y profesionales que los pueden ayudar a hacer el cambio.

Feliz día a todos esos papás, en especial a los que han estado presentes en la vida de cada uno y al mío.  

Animarse a probar y vivir el arte.

En nuestra vida estamos rodeados de imágenes, sonidos, texturas, y gran cantidad de elementos que generan en nosotros diversos sentimientos, emociones y experiencias. Muchas de esas experiencias las vivimos “desde afuera” como algo ajeno a nosotros, o como algo que solamente podemos percibir o apreciar desde lejos. A veces encontramos cosas que nos dan ganas de conocer más a profundidad, o de animarnos a probarlas; pero no nos sentimos capaces, o nos da miedo hacerlo mal o equivocarnos.

Una de esas experiencias de vida es el arte; en sus múltiples formas y manifestaciones está siempre presente en la vida y el mundo en general. Y si a veces sentimos que no tenemos “nada que hacer” o que la vida es muy rutinaria, yo quiero hacer una invitación: “Probemos y vivamos el arte”.

Por supuesto que el simple hecho de apreciarla ya es una acción importante, que puede desarrollar en nosotros muchas emociones, experiencias, gusto y criticidad; pero el arte es algo tan amplio y tan diverso, que nos da un mundo de posibilidades para conocer, explorar, probar y disfrutar. Y es muy probable que cuando lo hagamos vayamos descubriendo todo un mundo en nosotros mismos, y encontremos nuevas cosas que nos hagan vivir más plenamente, incluso para seguir una profesión, o disfrutar más nuestro tiempo libre.

Según el diccionario de la RAE, uno de los significados de arte es una “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real (…)”. Es decir que el arte, al fin y al cabo son formas de ver, comprender e interpretar la realidad que cada persona vive y percibe.

Sabemos que en las artes hay niveles tan diversos como en otras áreas de la vida; hay personas que son profesionales con técnicas muy estudiadas y preparadas, y hay personas que, sin ninguna experiencia o formación, encuentran la manera de expresar el mundo a su propio estilo. Y es que, finalmente, el arte es eso, es una manera de transformar, expresar, comunicar y mostrar mi propia manera de ver el mundo y la realidad que me rodea.

Quizás no todas las personas tienen talentos innatos para las artes; pero cualquiera puede probar el arte y hacerlo también a su manera. Quizás un sencillo dibujo, escribir un poema o un cuento, o ir más allá y probar un instrumento musical, o inscribirse a clases de baile. Hay miles de cosas que se pueden hacer para acerarnos al arte; y si en alguno no nos sentimos bien, o descubrimos que no es lo nuestro, habrá muchas más para probar y conocer.

El arte puede ser una gran herramienta para conocernos mejor a nosotros mismos, conocer a otras personas, expresarnos y comunicarnos de formas diferentes, desarrollar habilidades distintas (manuales, físicas, mentales), así como socializar con otras personas de maneras diferentes. También nos puede ayudar a fortalecer nuestra propia identidad, personal y comunitaria, a recrearnos, manejar el estrés y la ansiedad, y salir de la rutina; así como a reflexionar sobre la vida desde puntos de vista muy diversos.

Así que, si hasta hoy no te has animado a probar el arte, te animo a que lo intentes. Hay tantas posibilidades de conocer, de probar, de aprender; y hay tantos recursos en las comunidades como en el mismo internet y las bibliotecas. Pinta, dibuja, canta, haz origami, maquetas o candelas, baila, dramatiza, y explota ese mundo que te rodea y que está también dentro de ti.

«Más valen dos que uno…»

Hay un pasaje bíblico que reza: “más valen dos que uno, porque sacan más provecho de lo que hacen. Además, si uno de ellos se tropieza, el otro puede levantarlo. Pero ¡pobre del que cae y no tiene quien lo ayude a levantarse!” Eclesiastés 4:9-10

Cuanta verdad hay en estas palabras. Sin duda los seres humanos necesitamos el contacto con otros, un hombro, un abrazo, una palabra… Fuimos creados para amar y ser amados en medio de la expresión de quienes somos.

“Mas valen dos que uno” no significa que nuestro valor dependa de estar con una persona o que estamos incompletos solos. Significa que todo el potencial, capacidad y virtud es magnificada cuando permitimos que la compañía de nuestro entorno nos mejore y levante.

El trabajo en conjunto con otros es sinónimo de cosechar doble, recibir pago doble, es comer más, es disfrutar por mucho, es multiplicar lo bueno, es hacer las cosas más perfectamente, no es un cabeza y un corazón, son dos o más, unificados en el bienestar mutuo.

A esta conjunción de virtud y de coincidencia llamamos redes de apoyo. Son estructuras que proveen soporte y fortaleza a las personas en diferentes áreas o momentos. No siempre serán las mismas personas, no siempre serán muchas, no siempre serán las que esperamos, pero debemos tener claro siempre algo vital: siempre las hay. Aunque sea una sola.

Las funciones de las redes de apoyo son tantas como humanos hay en el mundo. Desde cuidar físicamente como apoyar en lo emocional en miles de escenarios, alegres o desgarradores. Son esos remolcadores cuando el carro de la vida se frena.

La vida nos asegura aflicciones y sufrimientos. Nos asegura caídas. Al ser esto así tenemos 2 opciones: esperar con ahínco el día de nuestra muerte o tomar las riendas de las responsabilidades que se desprenden de nuestra vida y tejer con esmero ese abrigo de apoyo que necesitamos para sobrevivir.

¿Cómo construir y fortalecer nuestras redes de apoyo?

El más capacitado ocupa siempre de alguien más. Estamos hechos para poder ser complementados, en muchos sentidos. No todo lo podemos hacer solos, y lo que si podemos estoy segura podría ser mejor o podría magnificarse con participación de ojos, manos y perspectivas diferentes a las nuestras.

Nuestra naturaleza nos lleva siempre a necesitar de otros… desde que nacemos dependemos, morimos dependiendo. Esto definitivamente es una aclaración de parte de la vida que nos dice que no es malo necesitar a las personas. De hecho pueden ser vitales. Además, también esto me lleva a pensar que soy parte del tejido de cuido y apoyo de otras personas. Algo que yo diga o haga podría ser necesitado por otra persona. Es un llamado a no abandonar nuestra misión por el bien del tejido de cuido al que (nos) pertenecemos todos.

«Desde que nacemos dependemos, morimos dependiendo»

Hay varias formas de fortalecer una red de apoyo y brevemente te quiero nombrar algunas que ojalá sirvan para que las redes con las que contamos sean más resistentes y provechosas:

  • Seamos intencionales. en un momento de la historia tan apremiante separar tiempo desinteresadamente para otro es oro. Toda excusa es válida para ayudar, para estar.
  • Seamos sinceros. La sinceridad a pesar del dolor que esta pueda causar es la mayor muestra de buenos deseos.
  • Seamos humildes. NOS necesitamos, unos a otros. Todos en algún momento estaremos abajo en la montaña rusa que es la vida.
  • Seamos agradecidos. La gratitud multiplica lo bueno. Nos aclara el panorama y quienes reciben gratitud se motivan a dar y ser más.

Haz lista de tu red de apoyo y piensa en las personas para quienes eres parte de la suya. Agradece. Estamos en un gran tejido de cuidado, consejo y protección. Me encantará pensar que estoy en este momento siendo parte de la tuya al recordarte todo lo valioso que te rodea.

Responsabilidad afectiva; ¿Una moda o un estilo de vida?

En nuestra sociedad líquida como nos propone Bauman y de la cual les puedo hablar en otro momento, las relaciones interpersonales cada vez más pasan a un plano en el cual las personas con las cuales nos relacionamos, no permanecen en el tiempo. Cada vez es menos frecuente escuchar de reuniones de generación de colegio o de matrimonios o amistades de años, pues el mismo ritmo acelerado de la vida hace que muchas veces sean más las relaciones pasajeras que las que perduran a lo largo de nuestra historia.

Es aquí donde el término de responsabilidad afectiva ha ido ganando terreno en los temas de desarrollo personal, en los trending topics de los influencers que seguimos y al lado de este término, muchos otros que denotan la necesidad de fortalecer esta capacidad de poder expresar de manera clara nuestros sentimientos y metas en cada relación en la que estemos, no necesariamente amorosa, sino de cualquier tipo en la que compartamos con otras personas.

¿Qué es la responsabilidad afectiva?

La responsabilidad afectiva se basa en el consenso, cuidado y diálogo sobre los sentimientos y emociones que surgen en una relación de cualquier naturaleza. Cuidar implica escuchar al otro y acompañarlo teniendo en cuenta sus emociones. Sólo cuando somos responsables emocionalmente podemos generar vínculos sanos y duraderos.

Ahora bien cómo podemos poner en práctica la responsabilidad afectiva en nuestra vida. Esta se ejercita con el tiempo y depende de factores adicionales como el autoconocimiento, nuestro proyecto de vida y las expectativas que tengamos al respecto de una relación. Antes de abrirle un espacio en nuestra vida a una persona es importante tanto para nosotros como para la otra persona tener claridad de qué esperamos obtener de esa relación hasta donde estamos cómodos y dispuestos a llegar, poner límites claros y esto sin hacerlo de una forma egoísta o inquisidora sino buscando el diálogo asertivo y llegando a consensos con la otra persona.

Es muy importante darle el valor que se merece tanto a cada persona en nuestra vida como a cada relación, recordando que estas van creciendo y evolucionando a lo largo del tiempo y que siempre el espacio de apertura y diálogo debe ser lo primordial. Te invito a valorar esas relaciones significativas en tu vida y poder ejercitar nuestra responsabilidad afectiva con los demás.

Familia al Instante

Pete (Mark Wahlberg) y Ellie (Rose Byrne), son un matrimonio que tiene ya varios años juntos y se dedican a comprar casas y restaurarlas. Si bien se muestran felices con vivir como matrimonio sin hijos, llega un momento en que comienzan a cuestionar si desean llegar a tener hijos y ampliar la familia, sin embargo, no lo pueden hacer de manera natural, es así como deciden adoptar. Pete y Ellie en el proceso se deciden a aventurarse a adoptar a tres hermanos (Lita, Juan y Lizzie) de 7, 11 y 15 años, con todas las situaciones que eso les va a traer. 

Desde el inicio, en la película se muestran algunas de las ideas preconcebidas por las personas que desean adoptar, por ejemplo, cuando mencionan que es usual que las familias adoptantes busquen niños o niñas pequeños, o si buscan que sean de orígenes étnicos específicos.

También se muestran las diversas motivaciones que impulsan a esas personas a buscar adoptar, desde la imposibilidad de tener hijos biológicos, un deseo desde la fe, o hasta el anhelo de llegar a tener un hijo o hija que sea exitosa en alguna área.

Miguel Pérez Pichel (2020), en su artículo “Adopción: 6 problemas frecuentes de los niños adoptados”, hace alusión a esas situaciones que las personas menores de edad adoptadas pueden presentar:

1. Adaptación. En la película se muestra muy claramente la manera en que tanto los niños como sus padres adoptivos se deben adaptar a su nueva realidad.

2. Miedo al abandono. Juan es una muestra constante de esa situación, ya que durante gran parte de la película el niño se muestra más sensible. Luego Lizzie al final de la película también muestra su temor a ser abandonada.

3.Oposición a todo. Lizzie además de ser una menor adoptada, está pasando por su adolescencia, por lo tanto, muestra rebeldía y se opone a las reglas que sus nuevos padres les imponen.

4. Comportamiento infantil. Lita hace rabietas de manera constante cuando no recibe lo que ella desea (comidas específicas, juguetes, etc.)

5. El colegio (educación). Lizzie muestra su rebeldía en su colegio al comenzar a tener una relación con un joven que trabaja ahí, quien es mucho mayor que ella.

6. Trastornos de vinculación. Los tres niños muestran en diversos momentos éste problema de vinculación, pero también los padres adoptivos lo enfrentan ya que cuando las situaciones se complican incluso consideran la posibilidad de devolver a los niños al sistema de adopciones.

«Las pequeñas almas encuentran su camino hacia ti, ya sea desde tu vientre o desde otra persona»

Sheryl Crow

La película tiene un desenlace sumamente conmovedor, cuando la familia se termina de constituir de manera legal, pero para llegar a ese punto debieron pasar por un proceso de aprendizaje mutuo, de aceptación de sus mismas realidades y de afrontamiento de sus procesos de duelo.

Es una maravillosa muestra de que las familias pueden ser tan variadas y maravillosas, que siempre lo más importante será el amor que las une y que frente a las adversidades siempre es más valioso todo lo que se va construyendo junto a las personas que amas.

La gotera energética

El drenaje de energía es uno de los grandes males que podemos sufrir en la vida. Desde algo tan simple como no descansar lo suficiente hasta algo tan complejo como enfrentar una relación sentimental complicada, pasando por angustias, desempleo, situaciones familiares, enfermedades, mala alimentación, etcétera.

Y es que el entorno actual no invita a ‘ahorrar energía’. El grueso de los medios de comunicación se nutren de negativismo, en sus reportajes y en las réplicas en redes sociales, que los jefes nos acosan 24/7 con el estado de hiperconexión en que vivimos. Hasta recientemente me sucedió que a las 11:30 p.m. andaba un gato en el techo de mi casa con el respectivo alboroto y ladridos de Luna y Canela, las mascotas nuestras.

Sin embargo, necesitamos parar ese drenaje energético, arreglar esa gotera –o goteras, por donde se nos diluye nuestra, ya de por sí, limitada energía diaria.

Hay tres propuestas interesantes al respecto. Cada una de ellas da para un libro y de hecho hay muy buena información disponible ya, sin embargo, vamos a pasar muy brevemente por allí. No suelo ser místico ni en mis apreciaciones ni en mis sugerencias y en esta ocasión quiero mantenerme en esa línea. No es algo de buenas vibras sino, más bien, de trabajo intencionado:

  • Enfocar: ¡hay tantas posibilidades de distracción en el mundo! Y en nuestro entorno cercano funciona igual. Una buena idea para frenar el drenado de energía es empezar a dejar de lado actividades. Pues si, habrá quien se enoje y resienta, pero es que hay personas que no tienen espacio más ni para un alfiler en su agenda diaria. Hay que aprender a gestionar nuestro tiempo y nuestras actividades. El mundo no se va a acabar porque dejés de ir por algunos meses al curso de suculentas.  Enfocate.
  • Recargar: pues ya lo comentamos algunas líneas atrás, pero lo cierto es que es necesario recalcar la importancia del descanso, de la buena alimentación, de la desconexión digital y, por otro lado, la conexión con vos misma/o. Ocupate de hacer cosas que te recarguen e intencionadamente metelas en tu agenda diaria. Date ese espacio de recarga que necesitás.   
  • Fluir: ¿alguna vez has estado en una conversación o actividad en la que se te pasan horas y en la que gustosa/o seguirías mucho rato más? Ese estado es conocido como ‘el flujo’. Muy ligado a los puntos anteriores, es importante que descubrás qué actividades te hacen fluir y empezar a hacerlas. Ello no supondrá un desgaste mayor a tu energía sino que, al contrario, te puede llenar de vitalidad.

En nuestras casas probablemente no logremos vivir muchas horas sin la energía eléctrica. Pasa lo mismo con nuestra energía diaria. Aprendamos a mantener los niveles altos y a encontrar los espacios para crecer nosotros mismos.

¿Cómo tener el perfil que las empresas buscan?

“He dejado mi currículum en varias ferias de empleo y he estado varias entrevistas, pero no me contratan… ¿Por qué?”

¿Alguna vez le ha pasado esto? En realidad es más común de lo que nos imaginamos.

Varias veces que he asesorado personas en el tema de empleabilidad, he escuchado que dicen que no cumplen con el perfil que buscan las empresas. ¿Y qué es eso del perfil?

Cada puesto que la empresa ofrece tiene un perfil específico de persona a la que buscan. Este perfil usualmente tiene características y habilidades o destrezas específicas las cuales son necesarias para desempeñarse de manera más efectiva en el puesto al que me están contratando.

Pero entonces nos surge la pregunta: ¿cómo tener el perfil que las empresas buscan?

Primero que todo es importante “hacer la tarea”, es decir averiguar sobre la empresa, sobre qué tipo de trabajo desarrolla y otras preguntas más para poder darnos una idea de cuáles son estas características que buscan en alguien.

Si estoy buscando trabajo en una empresa de tecnología, muy probablemente me van a pedir que tenga dominio básico, intermedio o avanzado en el uso de ciertos programas computacionales, por otro lado si quiero trabajar en el área contable de una empresa, debo ser muy hábil con los números.

En algunos casos las empresas revelan el perfil de la persona que buscan, en otros casos no, por eso es importante hacerme las siguientes preguntas: ¿qué tengo yo que no tenga nadie más? ¿Por qué deben contratarme a mí y no a la otra persona? ¿Cuál es mi valor agregado?

Recordemos esto: en muchos casos, para los empleadores es más importante ciertas habilidades o destrezas que tenga la persona antes que un montón de títulos pero sin ningún tipo de habilidad.

Debemos ir un paso adelante y pensar en todas las posibilidades, por eso aquí les dejamos algunas recomendaciones para tener un perfil más atractivo para las empresas:

Dominar al menos un tercer idioma: ya nadie espera que usted hable inglés, ya asumen que usted lo habla y lo domina, por eso es importante que además de este, busque aprender y dominar al menos un tercer idioma.

Afinidad a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC´s): si usted es de esas personas que no es muy amiga de las computadoras y redes sociales, pues tal vez sea hora de llevar al menos un curso básico para que empiece a dominar esta área.

Encuentre su valor agregado: recuerde la pregunta ¿qué tiene usted que no tenga la otra persona? Si usted no ha hecho nada más que estudiar y tener algunos trabajos, es hora de que empiece a llevar cursos libres “de lo que sea”, es decir, según sus intereses puede llevar un curso artístico, recreativo, deportivo, cultural u otro, lo cual le permita desarrollar habilidades o destrezas que sean de interés para el empleador.

Enfrente sus miedos: si le cuesta mucho hablar en público, empiece a participar de algún grupo social, comunitario, religioso o de voluntariado en el cual pueda vencer su timidez y desarrollar su liderazgo, su capacidad de trabajar en equipo y de manejar grupos.

Y lo más importante… ¡recuerde hacer su tarea! Mientras más información tenga sobre la empresa y sobre el puesto al que desea aplicar, más recursos tendrá para prepararse y convertirse en EL perfil que buscan las empresas.