Cuando cae la lluvia, cae para todos.

Estas semanas han comenzado a aumentar las lluvias en muchas zonas de nuestro país. No en pocas ocasiones escuchamos los famosos comentarios: “este clima está cada vez más loco”, o “qué dicha que ya está lloviendo”. Sin embargo, un fenómeno tan conocido como el clima, puede llevarnos a reflexionar sobre muchas realidades que están más allá de lo que vemos superficialmente. “Llueve para todos”, pero no a todos nos llueve igual.

Para muchos es una alegría y una satisfacción que pueda llover. “Tomar un libro, un café, y acomodarme en mi cálida casa”, o “qué bueno que le caiga algo de lluvia al jardín”. Y claramente las lluvias son necesarias y buenas para el ciclo de la naturaleza, para las siembras, la energía, y muchas cosas más.

Sin embargo, “un buen aguacero” no tiene el mismo significado para todas las personas. Muchas veces no nos damos cuenta que del otro lado de la ciudad, o incluso del mismo barrio, hay personas y familias para quienes “un poco de lluvia” más que ser algo reconfortante, es una constante amenaza; una muestra de la inseguridad en la que viven. Quizás muchas personas viven en casas construidas en condiciones muy limitadas, o en zonas que suelen inundarse, y que cada día es una ruleta: saber si su casa sobrevivirá, si sus cosas se mantendrán secas, o tendrán que tomar medidas fuertes de protección.

No se trata tampoco de ver la vida de una manera negativista, ni de tener que sentirme culpable porque mi realidad es más ventajosa que la de otros. Pero si se trata de ser conscientes de que mi realidad no es la única, y que algo que a veces puede parecer por norma algo “bueno” no a todos nos afecta de la misma manera.

Muchos hablan del “privilegio” y quizás si sea un término que puede tener mucho sentido, al darnos cuenta de que muchos de nosotros tenemos el privilegio de tener una casa bien construida, de vivir en una zona segura, de tener la comodidad y la tranquilidad “garantizadas” ante un fenómeno como el clima. Ese tipo de privilegios se puede ver de muchas maneras, pero sin caer en extremos de atacar todo tipo de privilegio como una amenaza constante, la invitación es a ser cada vez más conscientes de los diferentes privilegios que cada uno de nosotros tiene, saber valorarlos, ser agradecidos; pero al mismo tiempo ser cada vez más conscientes de que no todas las personas viven la misma realidad que yo, y que lo que yo hago puede influir en la realidad de mi comunidad o del mundo que me rodea; para bien o para mal.

Puede ser el simple hecho de que yo tuve una buena educación, quizás mejor que la de otras personas de mi contexto: ¿Qué hago yo con esa formación? ¿la utilizo para burlarme de otras personas que saben menos, o para buscar el constante reconocimiento y admiración de los demás? ¿o utilizo mi conocimiento para instruir a otras personas, para construir mayores oportunidades educativas para otros, o para hacer que más personas tengan acceso a información veraz y enriquecedora?

Quizás yo tengo una situación económica favorable, ¿eso en qué me convierte? ¿en alguien que busca crecer su propio capital y estar cada vez más cómodo, sin importarle a qué costo, o sin importarle las demás personas? ¿uso mis recursos para cosas buenas para mí y para los demás, o sólo me interesa acumular y acumular, sin pensar si quiera en que hay otras personas con grandes necesidades que no tienen ni siquiera para cubrir sus necesidades básicas?

Es importante reflexionar sobre mi lugar en el mundo, pero también sobre la realidad que viven las personas a mi alrededor. Reconocer mi papel en la comunidad y en mi contexto, sabiendo que todos somos parte de una sola humanidad, y que falta mucho para construir un mundo más justo para todos.

Intensamente… ¿Cómo gestionar las emociones de manera más humana?

En los últimos años se ha puesto de moda hablar de las emociones, aunque es un tema de toda la vida, se popularizó después de la película animada de Disney “Intensamente”, la cual fue lanzada en los cines en el 2015.

Desde entonces las personas se han vuelto más conscientes de la importancia de las emociones en la vida, sin embargo, la mayoría aún no sabe cómo gestionarlas adecuadamente.

De acuerdo con Osorio, M (2016) la palabra emoción significa “movimiento hacia afuera”. Esto significa que es necesario expresarlas en lugar de reprimirlas.

Muchas veces las personas dicen: “déjelo, ahí pasará” o “no llore, no es el fin del mundo” o comentarios por el estilo y eso sólo ocasiona que se repriman hasta que un día la persona explota y agrede a otra o a sí misma.

La Asociación Española Contra el Cáncer (2010) menciona que las emociones son “mecanismos que ayudan a reaccionar con rapidez ante acontecimientos inesperados que funcionan de manera automática, son impulsos para actuar«.

Esto reafirma, que son reacciones químicas del cuerpo que alertan de situaciones que viven las personas, por eso no existen emociones buenas ni malas, todas son naturales.

Entonces si son naturales, ¿cómo se pueden manejar? Lo que se maneja o se controla es la forma en cómo se reacciona ante esos mecanismos. Por ejemplo, si una persona tiene preocupación antes de un examen, lo que debe hacer es “ocuparse”, es decir, estudiar y practicar para estar lo más preparada posible para ese día, pero si se deja paralizar por la preocupación, al final no hace nada y claramente tendrá una mala nota en el examen.

Otro ejemplo es una persona que está celosa de su pareja, en el fondo, lo que tiene es miedo de perderla y de quedar sola. Entonces lo que debe hacer es “ocuparse”, hablar con su pareja y expresarle lo que siente, además debería buscar ayuda profesional para sanar esa herida o ese miedo por ser abandonada. Si logra identificar de dónde viene ese miedo, podrá trabajarlo y eventualmente sanarlo.

Osorio, M (2016) menciona que existen cuatro emociones básicas: alegría, tristeza, ira y miedo. Todas las demás emociones nacen de estas, si se logra identificar de cuál emoción proviene, se podrá trabajar la emoción secundaria.

Partiendo de todo esto, se proponen cuatro ideas para ayudar a gestionar las emociones de manera más adecuada, más humana:

1. Las emociones son humanas. Es válido sentir emociones y es inevitable sentirlas porque son reacciones químicas del cuerpo, por eso las emociones no son “buenas” ni “malas”, sólo son humanas.

2. Siempre se debe validar las emociones. Como son naturales, nunca se le debe quitar el valor a una emoción. Si alguien la siente, se debe respetar.

3. Lo que se gestiona no es la emoción si no la reacción que se genera. Esta siempre será una decisión y como tal se puede racionalizar. Para ello hay que identificar de cuál emoción viene y establecer una estrategia de acción para trabajarla.

4. Expresarlas, no reprimirlas. Siempre se debe expresar las emociones y recordar que, si se reprimen, puede afectar la salud mental y emocional de una o varias personas.

Y lo más importante, si nada de esto funciona, siempre se debe buscar ayuda profesional para aprender a gestionarlas.

Aprender de lo vivido

Hace unas semanas me encontré con una canción de un grupo español de rock llamado Periferia, llevan muy poco tiempo de formados (alrededor del año 2019), pero me interesó la cita de unas sus canciones que da título a este artículo: “Aprender de lo vivido”. La canción inicia con todo:

Jugué a aprender de lo vivido

Junto al paso de la vida

Y aproveché su adrenalina

Para lidiar con la caída

Todas las vivencias son aprendizajes para las personas, en medio de ese caminar por el mundo cada persona va aprendiendo de aquellas situaciones por las que atraviesa, ya sea que las considere positivas o no. Porque incluso de las vivencias más dolorosas es posible adquirir algún aprendizaje importante.

La canción continúa durante tres minutos con diferentes frases que van hablando de cómo las personas en ocasiones no entendemos por lo que vivimos, pero que es en esos momentos cuando con una buena actitud podemos encontrar el aprendizaje para lidiar con la caída.

Y pues por ello en este momento me gustaría compartir algunas ideas sobre como aprovechar la adrenalina de la vida para aprender incluso de los momentos más complicados:

  1. Decir NO está bien: Nos han condicionado para creer que la palabra NO es negativa, pero es sumamente necesaria cuando nos damos cuenta de que hay situaciones con las que no podemos o queremos lidiar.
  2. El dinero ayuda, pero no lo es todo: al final concentrar todas las energías únicamente para adquirir dinero nos puede pasar factura. El trabajo que realicemos también debería aportarnos satisfacción personal, espiritual y social.
  3. De todas las personas se puede aprender: ya sea para bien o para mal podemos aprender de las personas con las que nos rodeamos. Abrir los ojos a lo que cada persona nos puede aportar en la vida es increíble.
  4. El trabajo no lo es todo: las personas necesitamos los momentos de ocio, de vida familiar y con amigos para recargar energías. Dedicar tiempo a algún pasatiempo nos ayuda a cuidarnos mentalmente.
  5. Buscar el equilibrio es clave: no todo puede ser ocio, no todo puede ser trabajo. Es necesario ir aprendiendo de todo lo que se vive para poder lidiar con el estrés.
  6. En equipo se puede mejor: no es necesario creer que todo lo podemos hacer en forma solitaria, el trabajo colaborativo nos enseña a escuchar otros puntos de vista, y las cargas compartidas son más ligeras.
  7. Que la tecnología sea aliada, no carga: el siglo XXI llegó para hacernos aliados de la tecnología, sin olvidar que es necesario tomar tiempos para desconectarnos de ella para abrazar otras formas de comunicación, trabajo y relaciones.
  8. Autocuidado: cuando un automóvil tiene un desperfecto se lleva al mecánico, de manera similar funciona nuestro cuerpo. Por ello el cuido de uno mismo debería ser la prioridad número 1, y eso incluye el buscar una alimentación equilibrada, tomar los descansos necesarios, pedir ayuda cuando se necesite y asistir a controles médicos.

Tomar en consideración estos puntos nos pueden conducir a encontrar ese equilibrio de aprendizaje de lo vivido, en cada experiencia vivida con tanta adrenalina y creciendo con las caídas.

Les comparto para finalizar el enlace para que puedan escuchar la canción:

Huya de la perfección

El auge de las redes sociales en la última década ha sido señalado como uno de los principales responsables de buena parte de los problemas que enfrenta en la actualidad a nivel físico, emocional y hasta espiritual.

La necesidad de parecer perfectos y de llamar la atención para que se vea “su perfección” lleva a las personas a hacer muchas cosas que terminan siendo solamente el reflejo de sus inseguridades. Lapachel (2018) afirma que lo que sucede actualmente es que las personas asumen una elevadísima autoestima para tratar de ocultar realmente una autovaloración y autoconcepto muy pobre de sí mismas.

Sucede porque muchas personas ven en las redes sociales estilos de vida de lujo, cosas materiales que aparentan éxito y perfección, platillos de comida exóticos y personas con cuerpos espectaculares viajando por todo el mundo. Este desfile de imágenes les hace inevitablemente a voltear a ver su propio entorno y darse cuenta de que no tienen eso que ven en las redes sociales.

Y con ello, empiezan a aparecer los problemas. Envidia, ambición, enojo, frustración, codicia, quejas, ansiedades y una sensación palpable de insatisfacción, ingredientes de una vida llena de amargura. La autoestima y el valor propio empiezan a ser medidos en relación a cosas materiales y lleva incluso a autoengaños, como pensar que se es exitoso con sólo “manifestar” el éxito.

La necesidad de parecer perfectos y que todo está bajo control es muy humana. A nivel liderazgo, se tiene la idea de que lo contrario a la perfección es la debilidad y que esa debilidad solamente minará la confianza del equipo en el líder.

Maxwell (2006) ofrece algunas recomendaciones para huir de la trampa de mostrar una falsa perfección y, en su lugar, mostrarse auténtico:

  1. Admita sus defectos.
  2. Pida consejo
  3. Preocúpese menos por lo que piensan los demás.
  4. Aprenda de los demás.
  5. Deje atrás el orgullo y las apariencias.

La autenticidad abre puertas y facilita la comunicación y mejora las relaciones entre las personas y su entorno.  A nivel de trabajo en equipo reporta múltiples ventajas. Flores (2020) concluye en ese sentido que mostrar vulnerabilidad es ser valientes, tener el coraje de decirles a los demás que no lo controlamos todo, que queremos seguir guiándolos, pero que no podemos hacerlo sin su apoyo.

Anímese a mostrar su vulnerabilidad y huya de la perfección.

Referencias bibliográficas

Lachapel, Y. O. (20 de mayo del 2023). Falsa autoestima, viviendo en una burbuja de perfección y felicidad. Hoy Digital. https://hoy.com.do/falsa-autoestima-viviendo-en-una-burbuja-de-perfeccion-y-felicidad/

Maxwell, J. C. (2006). 360 Degree Leader. Grupo Nelson.

Summa, R., Flores, E. (20 de mayo del 2023). Mostrarse vulnerable no es una debilidad. Revista Summa. https://revistasumma.com/mostrarse-vulnerable-no-es-una-debilidad/

Beneficios de los Juegos de Mesa para la Salud Mental

En la actualidad se habla mucho de salud mental y emocional, y de diferentes formas de desarrollarla o mejorarla. Una de ellas consiste en realización de actividades de recreación, ocio o esparcimiento.

Salazar-Salas (2017), define la recreación como:

El conjunto de actividades agradables, lúdicas y que producen gozo, alegría y placer. Estas se realizan durante el tiempo libre y cada persona selección en cuáles y cuando desea participar. Estas actividades promueven el desarrollo integral, por los beneficios que los individuos obtienen para mejorar su calidad de vida y por la autorrealización que logran (p. 6).

Salazar-Salas (2017) describe 10 tipos diferentes de actividades recreativas, estas son: la recreación física, social, artística, al aire libre, intelectual, educativa, turística, espiritual, voluntariados y pasatiempos.  En esta última se ubica un tipo de actividad recreativa que está muy de moda en los últimos años y son los juegos de mesa.

La recreación por sí sola tiene muchos beneficios. Brown (2016) menciona que algunos de ellos son la salud mental, emocional y física, el rejuvenecimiento de la mente el aprendizaje que se obtiene sobre lugares o personas, y la creación de los lazos entre la familia y las amistades.

Ahora bien, los juegos de mesa y sobre todo juegos de mesa “no tradicionales” ofrecen beneficios adicionales como por ejemplo el desarrollo de habilidades de negociación, de estrategia, de toma de decisiones y otras habilidades para la vida que van a ser de suma importancia en el mundo laboral y en la vida cotidiana.

Otros beneficios son la generación de endorfinas, conocida como la “hormona de la felicidad” y neurotransmisores como la dopamina y la serotonina.

De acuerdo con Garrido-Sánchez y Crisol-Moya (2023), dentro de los beneficios que trae consigo la metodología de “Aprendizaje Basado en el Juego” está que mejora el rendimiento de las personas participantes, despierta el interés, la curiosidad, dota a quienes juegan de seguridad, como consecuencia de la sensación de control que el juego les proporciona.

Garrido-Sánchez y Crisol-Moya (2023) también mencionan que los juegos de mesa fomentan la creatividad, la resolución de conflictos, la sana competitividad, el compromiso, la motivación, la cohesión grupal y los logros personales y colectivos.

Sin duda alguna, los beneficios de los juegos de mesa son muchos, pero lo más importante podría ser la interacción que se genera entre las personas participantes, ya que las “saca” de su zona de confort e individualidad, del exceso de virtualidad – la cual no es mala, siempre y cuando sea con moderación – y permite el mejoramiento de la salud física, mental y emocional.

Referencias Bibliográficas

Brown, P. (2016). The benefits of leisure and recreation. Journal of Parks and Recreation Administration, 34(4), 103-105. http://web.a.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?vid=10&sid=c2800ecc-018a-4b16-a82f-b0a85a974515%40sessionmgr4010

Garrido-Sánchez, A. y Crisol-Moya, E. (2023). Revisión sistemática: beneficios de los juegos de mesa en el ámbito de la educación social con menores de entre 6 y 18 años. Education in the Knowledge Society, 24(2023), 1-17.

Salazar-Salas, C. G. (2017). Recreación (2da. ed.). Editorial UCR.

Celebremos este día agradeciendo por el trabajo y dando nuestro máximo esfuerzo

«Ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso».

Esta frase se empezó a escuchar en 1886 cuando los obreros de las fábricas comenzaron a denunciar que las jornadas de 12 y 18 horas eran demasiado largas y debían reducirse.

A partir del 1 de mayo de 1886 la Federación Americana de Trabajo empezó a promover jornadas de máximo 8 horas diarias.

Ahora bien, esta frase nos lleva a tres preguntas:

¿Qué significa trabajo? Según la RAE significa “esfuerzo” pero ¿realmente nos esforzamos? ¿Realmente damos lo mejor de nosotros cuando estamos trabajando? Hoy tiene que ser un día para reflexionar sobre la calidad de nuestro trabajo, si bien es cierto necesitamos dinero para vivir, eso no significa que debo hacerlo sólo por compromiso, sino que debemos esforzarnos en lo que hacemos.

Para algunas culturas, el trabajo dignifica a la persona, y muchas llegan a la conclusión que, para lograrlo, debemos hacerlo con amor. Así que pregunto yo: ¿hacemos nuestro trabajo con amor?

¿Realmente estamos teniendo 8 horas de ocio, de esparcimiento, de recreación? Aquí en Costa Rica la palabra “ocio” es mal vista, sin embargo, en gran parte de Latinoamérica y el mundo, el ocio significa esparcimiento o recreación, entonces tenemos que preguntarnos si realmente estamos dedicando tiempo a recrearnos, a distraernos, o simplemente a hacer algo que nos genere satisfacción y nos ayude a recargar baterías.

¿Realmente estamos descansando? Muchas veces se nos olvida que no somos máquinas y justificamos que tenemos mucho “trabajo” acumulado o “mucho por hacer” y terminamos dedicando más tiempo a nuestras ocupaciones laborales que a nuestro descanso y bienestar mental y emocional.

Es por esto que quiero hacerles 5 invitaciones:

1. Cada vez que vayamos a trabajar, tratemos de hacerlo con amor, con dedicación, con esfuerzo, de manera que, al hacerlo, nos haga personas más dignas y que por medio de ello, podamos honrar a las personas que reciben nuestros servicios o productos.

2. Recordemos que el trabajo no lo es todo, que no somos máquinas y que, si no estamos bien, no vamos a poder ayudar a otras personas, por eso empecemos a dedicar más tiempo, y tiempo de calidad a nuestro bienestar. Empecemos a hacer cosas que nos gusten, que nos recreen o nos permitan esparcir nuestra mente y recargar baterías.

3. No olvidemos descansar. Sin importar cuánto “adelantemos” el trabajo que tenemos pendiente, siempre va a haber más, entonces no ganamos nada con sobrecargarnos y hacer horas extra para “cumplir” con nuestro trabajo.

4. Valoremos nuestro trabajo. Muchas veces nos quejamos de lo que tenemos pero se nos olvida que hay personas que no tienen y pasan día a día intentando conseguir uno.

5. Y por último recordemos siempre que muchas personas lucharon por tener una jornada laboral más justa y humana. Si nosotros dedicamos más tiempo a trabajar del que deberíamos, el esfuerzo de ellas habría sido en vano.

Así que celebremos este día agradeciendo por el trabajo que tenemos y dando nuestro máximo esfuerzo.

Inteligencias Múltiples

El aprender es un acto que siempre se encuentra inmerso en la vida de las personas, desde el vientre materno a la actualidad.  Un acto muy marcado para los individuos es la etapa escolar, en Costa Rica la cual inicia desde kínder donde se enseñan temas muy nuevos incluso muy abstractos que con el tiempo se van entendiendo gracias a la inteligencia de cada persona.

Durante muchos años, incluso en la actualidad la población desconoce sobre las inteligencias múltiples, por lo general se llega a pensar que solo existe la lógico matemática y la lingüística, sin embargo, gracias a las investigaciones de Gardner descubrió las siguientes:

  1. Lógico- Matemática: facilidad para problemas de lógica y matemáticas.
  2. Inteligencia Lingüística: la que poseen los escritores.
  3. Inteligencia Espacial:  la capacidad de visualizar y plasmar las ideas visuales y espaciales de manera gráfica, permite ver los objetos desde diferentes perspectivas.
  4. Inteligencia Musical: la música forma parte de la vida de las personas, sin embargo, a algunas se les facilita más la interpretación y composición musical.
  5. Inteligencia Corporal- Kinestésica: la capacidad de utilizar el propio cuerpo para realizar distintas actividades.
  6. Inteligencia Intrapersonal: a la persona se le facilita comprender las propias emociones.
  7. Inteligencia interpersonal: permite entender y comprender a las demás personas.
  8. Inteligencia Naturalista: es la que se utiliza para observar y estudiar la naturaleza.

A pesar de los avances sobre las inteligencias múltiples en los centros educativos

“los  programas de enseñanza impartidos, se observa que existe una concentración y predominio de las inteligencias lingüística y matemática dando mínima importancia a las otras posibilidades del conocimiento. Los estudiantes que no se destacan en el dominio de las inteligencias académicas tradicionales, no tienen reconocimiento y se diluye así su aporte al ámbito cultural y social; hasta se piensa que ellos han fracasado, cuando en realidad estamos suprimiendo sus talentos.” (Súarez, Maiz y Meza) 2010.

Los docentes y las instituciones deben unir esfuerzos para evitar la monotonía al enfocarse solo en estas dos inteligencias, así poder abarcarlas todas en los momentos de enseñanza trabajando en equipo, tomando en cuenta la experiencia de los colegas, aprovechar la tecnología tanto para capacitarse y a la vez utilizarla en las clases. Si se hacen esos cambios genera que las clases sean más enriquecedoras al presentarse de formas distintas ayudando al estudiantado. Por ejemplo: en estudios sociales se pueden utilizar esquemas, pero también se pueden buscar otras alternativas como mapas mentales, juegos en línea, realizar obras de teatros, entre otras actividades.

 Tomando en cuenta lo anterior se cumpliría la visión educativa de Gardner donde plantea que sea “una escuela centrada en el individuo, comprometida con el entendimiento óptimo y el desarrollo del perfil cognitivo de cada estudiante. El autor señala dos hipótesis: Primero, todo el mundo tiene las mismas capacidades e intereses. No todos aprenden de la misma manera y segundo, nadie puede llegar a aprender todo lo que hay que aprender.” (Súarez, Maiz y Meza, 2010).

Es necesario que como profesionales o familiares incentivemos desde la infancia a conocer las inteligencias y ponerlas en práctica, así beneficiamos los aprendizajes de cada persona.

Referencias Bibliográficas

Suarez, J., Maiz, F. y Meza, M. (2010). Inteligencias múltiples: una innovación pedagógica para para potenciar el proceso de enseñanza aprendizaje [Archivo PDF]. https://www.redalyc.org/pdf/658/65822264005.pdf

¿Qué podemos aprender de los juegos de mesa?

Probablemente en algún momento, hemos jugado juegos como Ajedrez, Damas, Serpientes y Escaleras o inclusive algunos juegos más populares y conocidos como UNO, Monopoly, Pictionary o Jenga, y tal vez cuando lo hicimos, sólo estábamos pensando en “pasar el rato”, o tal vez ustedes sean de las personas que no le gusta jugarlos, pero les gusta ver a sus amigos jugarlos. Sin importar cuál sea el caso, podemos decir que los juegos de mesa han revolucionado los “viernes o sábados por la noche”.

Pero ¿alguna vez se ha preguntado por qué los jugamos? ¿Cuál es la razón real que hay detrás? O más aún, ¿qué nos puede “dejar” un juego de mesa o qué podemos aprender de ellos?

En mi experiencia he descubierto que los juegos de mesa nos permiten desarrollar y potenciar una parte de nosotros que no sabíamos que teníamos.

Por ejemplo, hay juegos como Tabú donde tenemos que lograr que las demás personas adivinen una palabra clave sin mencionar algunas palabras “tabú”. Necesitamos una gran concentración y agilidad mental ya que tenemos que pensar cómo explicar la palabra al equipo de una forma diferente. Esto nos va a enseñar qué tan buena es nuestra comunicación.

¿Cuántas veces en el trabajo necesitamos explicar algo, pero no nos damos a entender y la comunicación se ve entorpecida?

Hay otros juegos que son cooperativos en los cuáles tenemos que aprender a trabajar juntos porque estamos compitiendo contra el juego y ya sea que todos le ganamos al juego o todos perdemos contra él, como “La Isla Prohibida”, en el cual tenemos que rescatar 4 tesoros en una isla que se está hundiendo y si no lo hacemos a tiempo nos ahogamos todos.

Al igual que en el juego, en el ambiente laboral tenemos que aprender a trabajar en conjunto y saber que en ocasiones no podemos encargarnos de todo y debemos delegar y confiar que algunos miembros del equipo se encargaran de “recoger los tesoros” mientras los demás salvamos partes de la isla que se están hundiendo, o dicho de otra forma, en ocasiones debo confiar que mi compañero va a terminar el informe a tiempo, mientras yo me encargo de realizar la presentación, antes de la reunión con los dueños de la otra compañía.

Y existen algunos juegos como Catán – considerado como uno de los mejores juegos de mesa en el ranking mundial de juegos de mesa – en el cual tenemos que aprender a negociar la materia prima para poder construir mi ciudad y mis caminos. En este juego gana quien tenga la mayor cantidad de ciudades.

Muchas veces también en el trabajo, tenemos que aprender a negociar con otros y saber que en ocasiones necesitamos tener disposición a ceder o a intercambiar un poco de mi “madera” para obtener más “piedra” y así poder construir mi ciudad y ganar.

Los juegos de mesa son todo un mundo y aunque muchas veces los veamos como simples actividades para pasar el tiempo, estos nos permiten desarrollar habilidades y competencias profesionales que nos serán muy útiles en el trabajo… desde aprender a interactuar y relacionarnos con otras personas y desarrollar la agilidad mental y la concentración, hasta desarrollar la capacidad para resolver conflictos de manera alternativa y aprender a comunicarnos.

Por esta razón les quiero invitar a experimentar y probar algunos juegos de mesa y así descubrir lo que tienen para enseñarnos. Si no conocen o quieren saber de juegos nuevos o que sean no tradicionales, pueden escribirnos a EFROVIDA y con gusto les podemos asesorar.

¿Aceptar o Elegir?: Recomendaciones para un abordaje más empático del Trastorno del Espectro Autista.

Cuando se habla del Trastorno del Espectro Autista (TEA) se corre el riesgo de quedar corto, pero ya sea como personas o como profesionales, es necesario hacerlo y qué mejor momento que en Abril, que es el mes donde se declaró por la ONU el 2 de abril, el día mundial la concientización del Autismo con el fin de abrir más espacios de investigación, aprendizaje, inclusión y sobre todo empatía con esta población y con sus familias.

El TEA se podría definir como “una condición del desarrollo que incide en el área de comportamiento y conducta, de comunicación y lenguaje y de interacción social, que podríamos entender también que hace que la persona procese la información de manera distinta, entienda y perciba el mundo de manera diferente a lo que lo hacemos el resto de la gente, y permea todas las áreas del desarrollo.” (Carazo, 2023)

Es una condición que tiene aún muchos grises en sus investigaciones y por ende muchas más preguntas de cómo abordar y cómo vivir; sin embargo, lo que se sabe desde la neurodiversidad es que debemos de partir de la base que todos somos diferentes y que hay que aprender a vivir y trabajar sobre esa verdad.

El TEA es una condición y no una enfermedad y la sociedad debe tenerlo claro. No son personas que «andan en su mundo», que son ajenas a sus mismas vidas o que no sienten o no conectan con la realidad. Solo que lo hacen distinto.

Desde el ejercicio de la profesión de Orientación en el trabajo con estudiantes con esta condición en sus multiformes manifestaciones y con la discapacidad en general, no se debe abordar a la persona de manera aislada de su contexto familiar.

El contexto familiar puede ser aún más variado que la misma condición: padres muy informados o desinformados, con o sin recursos para sacar adelante a sus hijos (incluidos los hermanos), conscientes o inconscientes de las necesidades primarias y secundarias derivadas de la condición, pero todos con un mismo sentimiento de soledad o incomprensión en el camino que recorren.

Tomando en cuenta esto, a continuación se mencionan algunas recomendaciones para un abordaje más empático, humano y solidario con las personas con TEA y sus familias:

  • La persona es primero: para el TEA como para cualquier otra condición se debe priorizar a la persona. Sus derechos, sus capacidades, metas y su futuro. No es una condición, es una persona.
  • Anime a educarse y actualizarse en el tema: No hay excusa para desconocer la información más básica de esta condición y como lo expone la Dra. Viviana Carazo (2023): “Si no conozco sobre algo, busco, leo, pregunto, aclaro dudas para no responder desde prejuicios o desde mitos o desde ideas preconcebidas, que lo que van a hacer es excluir a esta persona, o limitarle sus posibilidades de participación.” (p.4)
  • Promueva inclusión en todo lugar: Cualquier persona que sea parte de una comunidad, oficina, iglesia, negocio o servicio debe pensar cómo puede hacerlo más accesible para esta población y sus familias y cómo podría hacerles sentir comprendidos y amados en ese entorno. (Croen, 2010, p.14)
  • Anime a elegir: Muchas familias ante el diagnóstico y la vivencia de la condición se preguntan ¿Cómo sería mi hijo si fuera “normal”? Esa pregunta no tendrá respuesta por lo que es mejor invitar a esos padres a elegir desde el corazón a ese niño así tal cual es, y no solo aceptar la condición. Elegir significa preferir por encima de otros, es encontrar al hijo en ese niño y amarlo por quién es, por esa esencia irrepetible que le hace pertenecer a esa familia. (Garza,2012, p.18)

La inclusión no es aceptar, es dar la bienvenida por eso es necesario que abordemos esta y cualquier condición con empatía y con acciones que hagan sentirse pertenecidos a todos.

Referencias Bibliográficas:

Carazo Vargas (2023). Hablemos de Autismo/ Entrevistada por Andrea Marín Castro. Portal de Noticias Universidad de Costa Rica.

Croen, Lisa (2010) Autismo. Manual para padres. Respuestas a algunas preguntas comunes. (Archivo pdf) https://infoautismo.usal.es/wp-content/uploads/2015/07/03.-Autism_Handbook_Span_lr-3.11.pdf

Garza Fernández (2012) Manual para padres de niños autistas. (Archivo pdf) file:///C:/Users/Acer/Downloads/30-11-17-12.admin.manual_autismo_para_padres.pdf

7 estrategias para ser personas más responsables

Desde hace tiempo vengo pensando en esto: ¿por qué cuando no existían los celulares, la gente sí llegaba a algún lugar cuando había quedado de verse con alguien? No había necesidad de confirmar y aún así la gente era responsable. A lo mucho había que esperar unos minutos, pero sabíamos que la persona iba a llegar.

Hoy en día, con la cantidad de herramientas tecnológicas y con la facilidad para llamar, la gente llega tarde, no llega o lo que es peor, tenemos que andar detrás de ellas para confirmar si nos vamos a encontrar.

¿Por qué pasa esto? Siempre llego a la misma respuesta… por falta de “Responsabilidad”.

¿Y qué significa ser responsable? No es solamente ser puntual o llegar a un lugar cuando habíamos quedado de vernos con alguien, es mucho más que eso.

La responsabilidad es un valor que nos hace comprometernos con esa persona, institución o causa, es aquello que nos lleva a esforzarnos y entregar más por aquello que creemos que es importante.

Si yo me comprometo con alguien o con algo, nadie me tiene que estar recordando o confirmando si realmente nos vamos a ver. De hecho, me ha pasado que llego a un lugar o me conecto a una reunión virtual en la que habíamos quedado, y al final, nadie más asistió.

Es por esto que quiero proponer 7 estrategias para ser personas más responsables:

1. Hagamos una lista de aquellas cosas que son importantes para nuestra vida (personas, trabajo, causas o ideas). Si yo tengo claro quién o qué es importante para mí, es probable que me esfuerce por ser más responsable.

2. Prioricemos. No podemos hacer todo, por eso es importante establecer prioridades y decidir qué voy a hacer primero y qué voy a hacer después.

3. Agendemos. Sé que para muchas personas es difícil pero la mejor manera de priorizar es utilizando una agenda o un planificador y agendar las diferentes actividades o tareas que tenemos y dentro de estas, definir cuáles vamos a realizar por día. Como regla general, yo trato de no agendar más de tres cosas por día, es decir, una en la mañana, una en la tarde, una en la noche.

4. Avisemos con tiempo. Cualquiera puede tener un imprevisto, pero que sea la excepción y no la norma. Es muy feo tener que llamar a alguien para preguntarle si va a llegar… ¿por qué esperar a que nos llamen? Si tenemos un atraso, no pasa nada, a cualquiera le puede suceder, pero avisemos.

5. Aprendamos a decir “NO”. Si ya teníamos un compromiso familiar y nos invitan a una fiesta, digamos “NO”. Si ya tenía una actividad del trabajo o de algún grupo al que pertenecemos y mi familia quiere hacer un almuerzo, digamos “NO puedo, ya tenía un compromiso”. Si avisamos con tiempo, se puede programar en otro momento.

6. De ser necesario, utilicemos un recordatorio. A veces se nos puede olvidar algún compromiso, entonces utilicemos la tecnología y pongamos una alarma o un recordatorio en el celular.

7. Seamos leales. Una persona que es leal a sus principios y a lo que se compromete, habla muy bien de ella y dice mucho. Seamos leales a los compromisos que asumimos. No esperemos a que alguien nos tenga que llamar o recordar, si quedamos en algo, cumplamos con eso.

Y por último, tomemos las riendas de nuestra vida, dejemos de criticar y quejarnos por lo que hacen las demás personas, en lugar de ello, asumamos la responsabilidad de lo que hacemos y de esta manera, seremos personas más plenas.