Síndrome de Burnout

¿Qué es? Estrategias para manejarlo de formas a decuadas.

Definición
El síndrome de Burnout fue declarado en el año 2000 por la Organización Mundial de la Salud como un factor de riesgo laboral por su capacidad para afectar la calidad de vida, salud mental e incluso hasta poner en riesgo la vida. Este padecimieto además es conocido como síndrome de desgaste profesional, síndrome de sobrecarga emocional, síndrome del quemado o síndrome de fatiga en el trabajo.
Este sindorome se caracteriza por la precencia de síntomas como el agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución del desempeño personal. «En Costa Rica se han realizado pocos estudios para determinar la incidencia del síndrome de desgaste en personal médico del país, los cuales han contado con muestras pequeñas y hanarrojado porcentajes que van desde el 20% hasta el 70%«.Saborío, 2015.
En el plano laboral una persona que padezca este síndrome, «posiblemente dará un servicio deficiente a los clientes, será inoperante en sus funciones o tendrá un promedio mayor a lo normal de ausentismo, exponiendo a la organización a pérdidas económicas y fallos en la consecución de metas» Rodríguez, 2010.
A pesar de ser reconocido a nivel psicológico como un factor de riesgo laborar el Sindrome del quemado, no esta descrito «en la Clasificación internacional de enfermedades (CIE-10), ni en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSMIV), ni se incluyó en la nueva versión del Manual de la Asociación Estadounidense de Psicología (DSM-V)». Saborío, 2015. Lo cual hace que se considere como una forma inadecuada de responder al éstres crónico detonande de este síndrome.
Detonantes
Entre algunos de los factores estresores que detonan el Burnout se encuentran, la sobre carga laboral, la baja remuneración ecónomica y emocional, la exigencia social por tener cierto estatus de vida, cambios significativos en la vida de la persona; como por ejemplo duelo, divorcio, nacimiento de los hijos, entre otros.
La presencia de estos factores estresores y un mal manejo de la carga y tensión que provocan llevan a la persona a presentar los siguientes componentes del Síndrome de Burnout, enumerados por Saborío,2015:
1-Cansancio o agotamiento emocionalpérdida progresiva de energía, desgaste, fatiga
2-Despersonalización: construcción, por parte del sujeto, de una defensa para protegerse de los sentimientos de impotencia, indefinición y frustración.
3- Abandono de la realización personal: el trabajo pierde el valor que tenía para el sujeto.
«Dichos componentes se presentan de forma insidiosa, no súbita, si no paulatina, cíclica, puede repetirse a lo largo del tiempo, de modo que una persona puede experimentar los tres componentes varias veces en diferentes épocas de su vida y en el mismo o en otro trabajo» Aceves, 2006.
Signos de Alarma
Existen varios signos que pueden alertarnos de este padecimimiento siendo la depresión el mayor signo de alerta, pero merece la pena destacar otros signos como el aislamiento, ansiedad, miedo o temor, ira, adicciones, cambios de personalidad, culpabilidad, autolesiones, cambio en los hábitos de higiene, pérdida de memoria, transtornos de sueño, dificultar para concentrarse y desorganización.
Aceves, 2006 esquematiza el sindrome en 4 niveles
«Leve: quejas vagas, cansancio, dificultad para levantarse a la mañana
Moderado: cinismo, aislamiento, suspicacia, negativismo
Grave: enlentecimiento, automedicación con psicofármacos, ausentismo, aversión, abuso de alcohol o drogas
Extremo: aislamiento muy marcado, colapso, cuadros psiquiátricos, suicidios»

Para realizar el diágnostico los profesionales de la salud mental utilizan además de la consulta clínica y el historial de la persona, instrumentos de preguntas para valorar los niveles de los síntomas y la persistencia de estos a lo largo del tiempo, pues este síndrome puede ser que por un tiempo la persona manifiesta sentirse bien y luego al enfrentarse a factores estresores, presentar niveles del síndrome en mayor nivel o con signos de alarma mas fuertes.
Tratamiento y prevención
Para el tratamiento se sugieren estrategias que faciliten modificar los sentimientos y pensamientos que ayuden a paliar los componentes del síndrome, dicho esto son estrategias que abarquen la realización personal, maneras de combatir el cansancio, y el manejo de las emociones
Es importante tener en cuenta que los procesos deben de darse en torno a:
1. Adaptación de las expectativas a la realidad cotidiana.
2. Equilibrio de áreas vitales: familia, amigos, aficiones, descanso, trabajo
3. Fomento de una buena atmósfera de equipo: espacios comunes, objetivos comunes.
4. Limitar la agenda laboral
5. Formación continua dentro de la jornada laboral
Cabe destacar que el apoyo brindado por la empresa es parte vital de la recuperación de la persona y evitar la recaída de la misma.
A pesar de que este síndrome no sea reconocido como una enfermedad mental como tal, es conocida la capacidad que posee de afectar la calidad de vida de los individuos que lo sufren (inclusive puede provocar suicidio en los casos más graves), por lo que es vital entenderlo para poder prevenirlo y tratarlo. Debido a sus consecuencias en el ambiente y en el rendimiento de las organizaciones, la prevención y tratamiento trascienden lo individual y permiten obtener beneficios significativos (mayores ingresos económicos, mejor trato al cliente, menor ausentismo, entre otros) para el centro de trabajo de los individuos afectados o en riesgo.

Bibliografía
Aceves, G. A. (2006). Síndrome de burnout. Archivos de Neurociencias, 11, 4, 305-309.
Rodríguez, J. (2010). Propuesta: Programa Integral de Autocuidado. Enfermería en Costa Rica, 31, 2-7.
Saborío, L. Hidalgo, L. (2015). El Síndrome del Burnout. Revista Med. leg. Costa Rica.  vol.32 n.1 Heredia Jan./Mar. 2015

Cinco enseñanzas de Star Wars, para la vida

El día de ayer se celebró el “Día de Star Wars”, debido a que el 4 de mayo (may the 4th, en inglés), suena muy parecido a su frase insignia “May the Force be with you” (que la Fuerza te acompañe, en español).

Y es que George Lucas (su creador) no sólo produjo toda una saga con más de 6 películas y series, sino que creó todo un universo que ha hecho que los “fans” hayan seguido estas historias por más de 30 años.

Si bien, no todas las personas han visto las películas o las series, sin lugar a duda este universo y estas historias nos han dejado grandes enseñanzas a lo largo del tiempo, y aunque haya algunas personas que no sean fanáticas, hay varias cosas que podemos rescatar de la “Guerra de las Galaxias”.

1. Siempre podemos tomar decisiones. Existe la Fuerza y el lado oscuro de la Fuerza, el bien y el mal. Siempre tenemos dos caminos, siempre tenemos dos opciones, o hacer las cosas de la manera correcta o de la manera incorrecta, hacer las cosas con amor o hacerlas sin amor. Puede ser que en el momento la decisión no se vea tan “mala” pero al final de la vida, la decisión por cual lado ir, será de cada quien y cada quien tendrá que asumir las consecuencias de esas decisiones.

2. Las emociones no me controlan, yo puedo controlar mis emociones. Muchas veces vamos por la vida “echándole la culpa” a “mi personalidad”, a “mi carácter”, a “mis emociones” y decimos: “simplemente soy así y no puedo cambiar” y no es cierto, sí podemos cambiar. Estamos de acuerdo en que no puedo evitar “sentir una emoción”, pero puedo controlar y decidir la manera en cómo reacciono ante esas situaciones. Entonces puedo ser una persona sumamente explosiva o puedo ser una persona proactiva que es consciente de sus emociones y busca ser responsable afectivamente.

3. “El miedo lleva al odio, el odio al sufrimiento y el sufrimiento lleva al lado oscuro de la Fuerza”. Y es que se vale sentir miedo, sentir enojo, son emociones, pero no debemos dejar que nos controlen, porque muchas veces por miedo a reconocer lo que sentimos, nos consumimos en nuestro enojo y al final terminamos sufriendo y eso nos va a llevar a ser infelices toda nuestra vida. Por eso, al igual que “los Jedi”, aprendamos a ”soltar” las cosas que no podemos controlar y no nos dejemos amargar por las cosas que pasan, más bien tomemos lo bueno para crecer.

4. “Los Jedi” piden ayuda. Los Jedi, los seres más poderosos del universo piden ayuda porque saben que no pueden hacer las cosas solos, dejan su orgullo de lado y reconocen que necesitan de otros para luchar contra el mal y salir victoriosos. Al igual que los Jedi, aprendamos a pedir ayuda, dejemos nuestro orgullo y unamos fuerzas para poder salir victoriosos en la vida.

Y, por último, siempre hay “Esperanza”. No importa qué tan mal estén las cosas, recordemos que justo después del momento más oscuro de la noche, viene el amanecer. Sin importar las dificultades que tengamos, lo mal que nos haya ido en el trabajo, en el estudio, con nuestras relaciones interpersonales, etc., siempre hay esperanza y cuando menos lo pensemos, las cosas van a mejorar y siempre aparecerá alguien que nos iluminará la vida y nos ayudará a salir de esa oscuridad en la que estamos.

¿Construimos paz o destruimos con violencia?

Cuando señalamos las situaciones de violencia que suceden a nuestro alrededor usualmente lo que hacemos es poner distancia, en lugar de preguntarnos hasta qué punto nosotros somos partícipes de actos de violencia en nuestro día a día.

A veces, cuando vemos situaciones de violencia, tendemos a apartarnos sin pensar en cómo podemos contribuir a detenerla. Pero es importante ser conscientes de cuál es nuestro papel y cómo podemos hacer la diferencia en nuestro entorno cotidiano.

Todos los días escuchamos noticias sobre racismo, discriminación, acoso, feminicidios, y otros actos violentos que nos rompen el corazón. Desde la violencia familiar y psicológica hasta los casos más extremos como secuestros y homicidios, la violencia se manifiesta de muchas maneras.

El ciclo de la violencia comienza con actitudes negativas y prejuicios que pueden llevar a comportamientos agresivos. Por eso es esencial educarnos y educar a los niños y niñas desde muy pequeños en valores como el respeto, la igualdad y la empatía. La forma en que tratamos a los demás y les enseñamos a tratar a los demás puede marcar la diferencia.

Debemos empezar por tomar consciencia sobre la forma en la que actuamos minuto a minuto, ya sea si estamos conversando con algún amigo, discutiendo sobre la agenda de la semana en la oficina, haciendo fila para subir el bus o simplemente cenando en casa con la familia; ahí podemos ser portadores de la paz o gestores de violencia.

El tono de voz que utilizamos, las palabras que decimos (e inclusive las que no decimos), una mirada, un desprecio, un correo o un mensaje, cualquier acto que realicemos está cargado de la intención que lo motiva: ¿Actuamos desde el enojo? ¿Generamos rechazo y división? Somos responsables de nuestras acciones y reacciones, se necesita por tanto de una mirada atenta y un corazón deseoso de generar espacios de encuentro y respeto, comenzando por nosotros mismos y permitiendo que nuestra presencia transmita la cultura de la paz.

Si usted sospecha que alguien está siendo víctima de violencia, es crucial actuar con sensibilidad. Escuchar sin juzgar y ofrecerle apoyo. Animar a la persona a buscar ayuda profesional y ofrecerle información sobre recursos de asistencia disponibles. Recordarle que no está sola; que hay organizaciones y personas profesionales capacitadas para ayudar en estas situaciones.

Al final del día, todos podemos contribuir a detener la violencia en nuestras comunidades. Desafiemos las actitudes y comportamientos violentos, fomentemos la empatía y la comprensión mutua y seamos gestores de una cultura de paz.

A veces es necesario decir “no”

Puede ser una palabra muy sencilla, pero no para todas las personas ni en todos los contextos es tan fácil decir o responder “no” cuando se le pide algo o cuando alguien espera algo de nosotros.

En el mundo hay personas que buscan siempre ayudar, colaborar, dar, aportar, y que muchas veces se esfuerzan demasiado en ello, olvidándose también de que deberían recibir algo a cambio, de que ellas también tienen necesidades e intereses, y esto puede llegar a ser muy dañino para uno mismo. Especialmente considerando que hay muchas otras personas que en realidad andan buscando aprovecharse de la generosidad de los demás, o buscar sólo su propio beneficio.

Muchas veces sucede en la familia hay alguna persona que siempre está allí para cuando la necesitan, que es la persona que siempre da un “si” a todo. “Necesito que me prestes dinero”, “necesito que me ayudes a limpiar tal cosa”, “necesito que mientas para cubrirme y que no me regañen”, y la respuesta es un constante “si”. Sin importar cuáles puedan ser las consecuencias para él o ella misma.

También es algo que puede suceder en el trabajo; jefaturas que piden constantemente al colaborador o colaboradora cosas más allá de lo que deberían: “hoy necesito que te quedes más tiempo para terminar tal cosa”, “necesito que apoyes con estas funciones extra”, “tienes que apoyar a otra área porque ellos están con mucha carga”, y siempre hay alguien que responde “si” y lo da todo, muchas veces sin ninguna recompensa extra y sin ningún reconocimiento.  

De la misma forma puede suceder en muchos otros ambientes. El tema es que, muchas veces, esto se convierte en un hábito, y ambas partes se acostumbran: unos a que siempre hay alguien que va a aceptar y hacer lo que nadie quiere; y el otro se acostumbra a que “alguien tiene que hacerlo” y entonces él o ella puede hacerlo siempre “sin problema”, “no me cuesta nada”.

El convertirse en la persona que siempre puede y siempre acepta, pone una carga enorme de responsabilidad y culpabilidad. Muchas veces el decir siempre “si” tiene un trasfondo muy complejo, quizás se acepta siempre para ser aceptados cosa para no sentirse solos, para sentirse parte de un grupo o contexto, y esto le obliga a responder a todo lo que le solicitan, sin tomar en cuenta sus propios intereses o necesidades. Puede ir de la mano con inseguridades personales y miedos a ser excluidos, a ser rechazados, a ser considerados “orgullosos” o “irrespetuosos” entre muchos otros términos, si llegaran a decir que “no” o a rechazar algo que los demás quieren. Por lo que puede llegar a estancarse en esa dinámica.

Poder decir “no” tiene un valor muy grande, y para muchos puede ser un reto muy duro. Se trata de ser muy consciente de mi propia persona, mis intereses, habilidades, mi valor, mi capacidad y libertad para tomar decisiones, y saber darme mi lugar frente a los demás. Entender que las personas pueden llegar a molestarse o resentirse por diversas razones, y esa no es mi responsabilidad.

Tengo el derecho y el deber a decir “no” cuando siento que algo no es mi responsabilidad y que me lo están asignando solamente porque otros no quieren hacerlo o por aprovecharse de mí. Decir “no” también es respetarme y darme a respetar ante las demás personas. Claramente hay muchas cosas en las que puedo colaborar y apoyar y eso no está mal, pero lo importante es saber poner límites. Buscar siempre un equilibrio entre el dar y el recibir en una relación, en un grupo humano, es vital para que la dinámica sea buena y saludable para todos, así como tener una comunicación clara y asertiva sobre los límites y las perspectivas de cada una y cada uno.

¿Cuánto estoy ganando? Reflexiones sobre el salario emocional

Cuando se presenta una opción laboral y se firma el contrato, la mayoría de las personas tendrán como prioridad su salario económico y esto no es algo malo. Es útil y prioridad. Sin embargo, hay otro tipo de salario que empieza a ganar fuerza en las nuevas generaciones que han crecido acostumbradas a construir y redefinir sus espacios profesionales según sus áreas más emocionales.

Este salario lo llamamos salario emocional y según Nouel (2023) y se refiere a “todas aquellas compensaciones no monetarias que una empresa puede ofrecer a sus empleados para mejorar su calidad de vida en el trabajo” .

Es importante contextualizar este tipo de remuneración ya que es difícil cuantificarlo o medirlo de forma general en periodo o etapa laboral general porque este es variable según la empresa, el empleado y su historia de vida. El salario emocional debe tomarse en cuenta a partir de necesidades reales del empleado y ser adaptado de manera individual (Sáez, 2022).

Sáez (2022) en su investigación sobre la relación entre el salario emocional y la satisfacción laboral expone algunos ejemplos de medidas que pueden ser consideradas como salario emocional:

• Flexibilidad en el horario: que consiste en una conciliación entre la vida familiar y laboral de los colaboradores.

• Reconocimiento y statuses el reconocimiento que la empresa brinda a los colaboradores que son eficientes en su trabajo.

• Cooperación con colegas y líder: es el reconocimiento que el jefe inmediato y sus compañeros de trabajo le brindan al colaborador.

A estas se agregan otras variables que se pueden considerar parte de este estilo de remuneración o pago emocional tales como: oportunidades de capacitación o de crecimiento personal y profesional, actividades sociales, de integración, celebraciones y eventos especiales y ambiente de trabajo cómodo y agradable con espacios para realizar las tareas asignadas y los retos diarias laborales o personales de forma adecuada.

Se puede medir el salario emocional que se recibe a partir de factores claves que pueden marcar el grado de satisfacción que haya en el trabajo. De acuerdo con Blasto (2021), algunos de esos factores podrían ser:

• Pertenencia: cuando hay arraigo en el ambiente y cultura laboral y al estilo de trabajo aplicado las funciones ejercidas.

• Disfrute: no es ligado exclusivamente a términos como felicidad si no al goce de las funciones ejercidas.

• Autonomía: cuando hay posibilidades de independencia responsable y desarrollo de creatividad en las funciones. Hay confianza en la labor encomendada.

• Sentimiento de propósito: cuando el empleado trasciende su labor como plena necesidad física y encuentra valor y potencial de legado tangible o no tangible en lo que realiza generando un capital social para su entorno local y global.

Indudablemente todas estas variables traen beneficios que se obtiene al gozar de este salario y estos podrían ser: mayor productividad laboral, mejor reputación empresarial, retención de talento y mejor ambiente laboral.

Ante las nuevas tendencias laborales y empresariales es fundamental que las nuevas generaciones de empleados y empleadores consideren estos temas y haya esfuerzos conscientes de ambas partes para poder transformar los espacios laborales en lugares que trasciendan la rutina laboral y las obligaciones intrínsecas y conecten más al empleado y a la empresa en general con propósitos de impacto social.

Referencias Bibliográficas: 

Blastos, Lucía (2021). Qué es el salario emocional y cuáles son los 10 factores que lo definen. BBC News Mundo https://www.bbc.com/mundo/noticias-55983345

Nouel, Jonathan (2023) El salario emocional. Qué es, ventajas y desventajas. https://es.linkedin.com/pulse/el-salario-emocional-que-es-ventajas-y-desventajas-jonathan-nouel  

Pérez Venegas, Marilex (s.f). Desarrollo y análisis psicométrico del Barómetro del Salario EmocionalSalario Emocional (emotional-salary.com)

Sáez Sanz, Mar (2022). Salario emocional y satisfacción laboral. Un estudio de caso. Comillas ICADE BussinessSchool. Desarrollo-y-analisis-psicometrico-del-Barometro-del-Salario-Emocional.pdf (emotional-salary.com)

El Arte de Postergar

Qué extraño hacer un artículo con un título que nos invite a postergar, cuando toda la vida hemos escuchado la famosa frase: “no deje para mañana lo que puede hacer hoy”. Y esta frase tiene toda la razón, no debemos postergar las cosas, si tenemos que hacer algo, debemos hacerlo hoy.

Sin embargo, cuando estaba pensando en este artículo, recordé una frase que dijo una profesora de la universidad hace muchos años: “aprendamos a postergar gratificaciones”. Y ahí sí digo “qué difícil es postergar lo que nos gratifica”, porque estamos acostumbrados a querer todo YA y nos cuesta mucho esperar por las cosas, como seres humanos somos muy impacientes y no nos gusta esperar, pero todo lo bueno, toma tiempo.

Pensemos por ejemplo en un deportista que quiere correr los 100m planos. No es que un día se levanta y decide correrlos y simplemente logra hacerlo y ganar la medalla por haber hecho el menor tiempo en los 100m. Probablemente le tomó meses y hasta años en prepararse para lograrlo y alcanzar su sueño.

O pensemos también en un artista, que quiere hacer una pintura y muchas veces no sabe por dónde empezar y le puede tomar meses encontrar una idea que le inspire, y cuando la encuentra, también le toma algún tiempo terminar la pintura, o componer una pieza musical, o por ejemplo terminar el templo de La Sagrada Familia en Barcelona, el cual lleva 182 años de construcción y aún no está terminada.

En otras palabras, las cosas buenas llevan mucho tiempo y “construirlas” es todo un arte, no es algo que se logra de la noche a la mañana.

Entonces sí, debemos de hacer hoy lo que podamos y no dejar para mañana lo que podríamos hacer hoy, pero también hay que aprender a postergar esas gratificaciones que nos impiden alcanzar nuestras metas por el simple hecho de querer todo ya, como la persona que quiere bajar de peso pero no quiere dejar de comer comida rápida ni hacer ejercicio, o como quien quiere ahorrar para comprarse un carro pero no quiere dejar de gastar su salario a final de mes por comprarse cosas que no necesita y que son un capricho, en lugar de apartar un porcentaje de ahorro para ese carro.

Postergar gratificaciones implica mucho más que sólo “querer” cosas o “dejar” cosas. Implica esfuerzo, entrega, disciplina y sobre todo sacrificio.

Muchas personas se me han acercado a decirme que les gustaría trabajar independientemente como lo hago yo, pero cuando les invito a hacerlo, a unirse conmigo, muchas veces me dicen: “ah no, pero eso es muy difícil”, “es muy incierto”, “no hay nada seguro”. Y aunque es cierto, también es verdad que con los años se va a haciendo más sencillo y cada vez hay más oportunidades, pero hay que incomodarse.

Por eso, si usted quiere alcanzar sus sueños y hacer cosas diferentes, recuerde:

1. Aprenda a postergar sus gratificaciones, ese placer inmediato pero que sólo dura poco tiempo. Llegará un momento donde podrá disfrutarlo al máximo.

2. Tenga la disposición de incomodarse, ya que no todo llega fácil y para lograr resultados diferentes, es necesario hacer cosas diferentes.

Y por último…

3. El postergar es un arte, porque toma tiempo y los frutos se ven con el paso de los años y al final del proceso el resultado será muy gratificante.

Tostadas de queso y tomate: Cocinar para relajar

Ingredientes:

  • Pan
  • Queso
  • Tomate
  • Extra: Aceite de Oliva, Albahaca, Orégano
  1. Se corta el pan en rebanadas y se tuesta por un lado sobre una sartén caliente con un poco de aceite. Se dora por un par de minutos y se le da vuelta
  2. Se le coloca el queso y el tomate por el otro lado. Se deja tostar el pan y se retira.
  3. Se sirve y se le puede poner un chorro de aceite de oliva, albahaca fresca u orégano en polvo.

Podría parecer extraño iniciar un artículo con una receta de cocina, algo que podría verse como tan usual y cotidiano, pero a la vez tan necesario y fundamental para la vida de las personas. Y si bien la acción de cocinar pueda verse como algo rutinario y hasta aburrido, cuando se logra comprender su acción beneficiosa, más allá de la satisfacción de las necesidades alimenticias, es cuando se puede comprender que el acto de cocinar puede llegar a ser relajante.

Al cocinar se puede darle una intención al acto mismo, de manera que se convierta en un espacio y momento en el cual las personas puedan enfocar sus acciones hacia algo que luego va a poder disfrutar ya sea de manera solitaria o acompañada. Al amasar, pelar, picar, cocer, saltear y hornear la persona que cocina puede llegar a desarrollar hábitos como la conciencia plena, la concentración, la habilidad manual y desestresarse.

Se busca por lo tanto que el acto de la cocina incida en el bienestar emocional y social de las personas, al permitir que sea un espacio de encuentro con uno mismo y con los demás:

  • Con uno mismo: al cocinar estando sólo, se puede aprovechar el espacio para desarrollar la conciencia plena, la atención a los detalles, el repaso de situaciones propias de la vida, etc.
  • Con otras personas: al cocinar junto a otras personas se ejercitan las habilidades de comunicación y escucha, se puede llegar a aprender a solucionar diferencias, o incluso a fortalecer los lazos.

Además, al cocinar las personas pueden potenciar habilidades blandas que luego le sirvan en otros aspectos de su vida:

  1. Creatividad, ingenio y resolución de problemas: al cocinar se puede presentar que se deba sustituir un ingrediente por otro parecido, o que se deba resolver sobre un problema de cocción en el momento. Ayuda a salir de la zona de confort y lograr fortalecer la autoestima.
  2. Desarrollo personal: al cocinar se ejercita la paciencia, al entender que los tiempos de cocción u horneado son necesarios para que el resultado sea el óptimo. Y también se desarrollan sentidos como el olfato o el gusto, de manera que se pueda llegar a una integración sensorial.
  3. Cooperación e integración: especialmente al cocinar junto a otras personas se llega a aprender a delegar funciones, a confiar en el trabajo de las otras personas, pero también a compartir de momentos en los que se puede conversar y distraerse.

Al cocinar, por lo tanto, se puede llegar a fortalecer habilidades blandas, y si se suma con una alimentación balanceada se puede incidir en el cuido integral del cuerpo.

El costo de sólo tomarse un café

Pues resulta que estaba esa tarde pensando en el artículo que debía escribir. Tenía un montón de ideas que había descartado porque había estado leyendo sobre algunos temas “más formales”, cosas de empresa, ya sabes. También tenía algunas otras ideas, las menos, pero calzaban mejor dentro de la dinámica sobre la que debía escribir.

Y mientras tomaba y disfrutaba mi cafecito de la tarde, de marca comercial de supermercado y hecho en coffemaker, definí que iba a escribir sobre ponerse en acción.

Pensé en iniciar reflexionando sobre el costo de la inacción. Evidentemente, en el 2024, con echar una mirada a google es fácil encontrar una definición para ello. San Google me dijo que “el Costo de Inacción, como su nombre lo indica, es el costo que tiene no tomar ninguna acción, no hacer nada, posponerlo para más adelante”.

Vamos bien”, pensé, mientras tomaba otro sorbo de mi delicioso café, hecho por mi mismo.

Entonces, empecé a bajar la pantalla de la computadora y vi más información y datos sobre el costo de la inacción. Que no están ayudando a los refugiados en Sudán, que el cambio climático, que las estrategias de ventas, la desertificación, la inacción en la educación superior, el aumento en los precios de los alimentos.

¡Hombre, que nos sale carísima la inacción!”, exclamé mientras tomaba más café.

Y es que esas son cosas en las que es poco lo que podemos hacer nosotros, es cierto. Muchas decisiones no se toman porque quedan atrapadas en el pantano de la burocracia y las discusiones sin fin. Y nosotros, mortales, poco podemos hacer con respecto a ellas.

Sin embargo, en nuestro día a día, si hay cosas que podemos hacer y que están pendientes. Quizá no tenemos el poder para cambiar el mundo, pero el mundillo particular nuestro sí. Y también estamos empantanados pensando en los escenarios catastróficos que podrían ocurrir si nos decidimos a actuar.

Me tomo un poco más de café: “Deberíamos pensar también en los escenarios donde las cosas pueden salir bien si nos decidiéramos a actuar”.

Eso no lo hacemos muy a menudo. Nuestra mente no está acostumbrada a pensar en positivo y el ambiente actual tampoco le ayuda mucho. Pero podemos tomar control de esos pensamientos, cambiarlos y ponernos en acción para cambiar y hacer lo que nos toca hacer.

Así que me terminé mi café y escribí este artículo. Ahora te toca a vos ponerte en acción: ¿qué vas a ponerte a hacer cuando terminés de leer este post?

Las mujeres en el mundo, la masa en una pizza

En esta semana escuché una reflexión en torno al día internacional de la mujer que iniciaba diciendo que el no existir en este mundo sería como imaginar una pizza sin queso, luego de la reflexión el chico que la hacía dijo «no, pensándolo mejor es como concebir una pizza sin masa, es imposible» y en realidad me llamó mucho la atención esta reflexión porque hay pizzas sin queso pero jamás sin masa, somos ese componente que enlaza, que une, que le da consistencia al mundo.

Luego me llevo a pensar que se dice mucho, demasiado en torno al día internacional de la mujer, el 8M que da la vuelta al mundo con comentarios a favor y en contra con felicitaciones y conmemoraciones, pero realmente ¿por qué existe el 8M?

Este día en 1909 fue celebrado por primera vez en USA, como el Día Nacional de la Mujer en Estados Unidos y al año siguiente en una conferencia por los derechos de las mujeres en Dinamarca se acordó que fuera el día internacional de la mujer, para visibilizar la lucha por los derechos y la búsqueda en la igualdad de los mismos en la sociedad, mas que todo en el ámbito laboral.

La inequidad de género según un artículo que leí del foro económico mundial necesita 133 años para poder llegar a un punto de equilibrio. 133 AÑOS, eso me detonó mil alarmas, ni mis nietas llegarán a vivir en una sociedad equitativa. Han pasado tantos años tantas luchas y nos falta muchísimo camino por delante. Por eso no es suficiente un ¡Feliz día! Un regalo de tu empresa, una tarjeta, es necesario y urgente que la sociedad nos VEA, no como super heroínas, con miles de tareas las cuales hacemos de manera excelente, cumpliendo con TODOS los roles impuestos por la sociedad, sino que nos vean con nuestra humanidad, nuestras capacidades nuestras habilidades y valoren la importancia de nuestra existencia.

Somos arte, claro que si, somos únicas, obvio; pero además de eso somos personas, luchamos por salir adelante, buscamos ser mejores y superarnos en un mundo que admira la mujer (el estereotipo de mujer), pero que no valora realmente a la persona al ser humano femenino llego de habilidades y oportunidades de mejora, capaz de crecer y desarrollarse en todos los ámbitos de la sociedad. Esa es la lucha, ese es el reconocimiento que buscamos, no es una pelea de poderes, no es una lucha campal por ser mejores que los hombres, la búsqueda de la equidad, es la búsqueda de estrategias de inclusión de derechos para las mujeres, de realmente sentirnos seguras en NUESTRO mundo, donde no seamos un «objeto» que se use a discreción de unos cuantos. Realmente anhelo que algún día podamos tener esa sociedad, que algún día podamos ver como mujeres esa equidad, vivir en sororidad y paz.

Les motivo a que no solo este mes, sino que día a día llevemos nuestra lucha adelante, apoyemos a mujeres a nuestro al rededor y visibilicemos esos alcances, esas metas que hacen del mundo uno mejor.

Estilos de Vida Saludable: Un Proyecto Personal de Vida

En el quehacer profesional en Orientación y Recreación, cada vez es más común encontrar personas con dificultades para satisfacer sus necesidades, alcanzar metas, tener una adecuada autoimagen, tener una actitud positiva hacia la vida, entre otras.

Esto se debe a que existen estilos de vida negativos que afectan la salud y la calidad de vida (Doktuz, 2024). Algunas situaciones que influyen negativamente en la salud de las personas son:

  • El consumo de sustancias psicoactivas (tabaco, alcohol, drogas, etc.)
  • El sedentarismo o la falta de actividad física
  • El insomnio
  • El estrés
  • La falta de higiene personal
  • La contaminación ambiental
  • Falta de tiempo para realizar actividades recreativas
  • Alimentación no balanceada
  • Inadecuadas relaciones interpersonales

A partir de estas situaciones, se hace necesario enseñar a las personas nuevos hábitos o estilos de vida, que sean más saludables.

De acuerdo con la UNICEF (2018) los hábitos de vida saludable son “el conjunto de prácticas alimentarias, de higiene, cuidado personal, autorregulación, relaciones interpersonales, actividad física y descanso que nos ayudan a vivir una vida más saludable”.

¿Y cómo poner esto en práctica? A continuación, se mencionan algunas recomendaciones:

1. Alimentación saludable: no es eliminar todas las comidas que contengan grasa o sal, sino más bien consiste en tener una alimentación moderada en la cual se cuiden las porciones y se consuman verduras, vegetales y frutas.

2. Hidratación: es muy importante mantener el cuerpo hidratado, tomando agua todos los días, ya que esta mejora el funcionamiento cerebral y del resto del organismo, genera energía y mantiene adecuados niveles de estado de ánimo.

3. Higiene personal: es recomendable bañarse todos los días, utilizar ropa limpia, peinarse, utilizar perfume o colonia, todo esto mantendrá el ánimo elevado y ayudará en el mejoramiento de las relaciones interpersonales.

4. Manejo de emociones: es importante aprender a identificar las emociones para poder regularlas, esto permitirá sobrellevar situaciones difíciles y no llegar al punto de “explotar”, lo cual también afectaría las relaciones con otras personas.

5. Adecuadas relaciones interpersonales: es necesario fortalecer la convivencia con otras personas, promoviendo la comunicación, el respeto y la tolerancia. Además, la expresión de emociones y sentimientos contribuye al mantenimiento de estas relaciones.

6. Actividad física: es recomendable realizar al menos 30 minutos de actividad física al día, esto puede ser desde caminar hasta practicar algún tipo de deporte. Esto ayudará al cuerpo a liberar toxicas y generar neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, los cuales activan las conexiones cerebrales y mejoran el estado de ánimo.

7. Actividades de Ocio y Recreación: Es recomendable dedicar al menos 1 hora por semana a recrearse, realizando actividades que le generen placer, gozo o disfrute como leer un libro, ver una película, tomarse un café con algún ser querido, entre otras. Además de mejorar las condiciones de salud, permite el desarrollo social, así como el mejoramiento en las relaciones interpersonales (Neira, 2022).

8. Revisión médica: es necesario estar en control médico y al menos una vez al año realizar un chequeo médico, ir al dentista para una limpieza general e ir al oftalmólogo para un examen de la vista. Todo esto es parte del autocuidado que todas las personas deben de tener.

Por último, es importante recordar que tener un estilo de vida saludable, es tener un proyecto personal de vida, el cual le dé un sentido, que invite a cada persona a perseguir sus sueños, alcanzar sus metas y a cuidarse en todos los aspectos de esta.

Referencias Bibliográficas

Doktuz (2024). Estilos de Vida Saludable. https://www.doktuz.com/wikidoks/prevencion/estilos-de-vida-saludable.html

UNICEF (2018). ¡Listos a Jugar! Promoción de hábitos de vida saludable. Guía para facilitadores y facilitadoras del programa de promoción de hábitos saludables. https://www.unicef.org/bolivia/media/251/file/bol-unicef-sesamo-listos-a-jugar-2018.pdf

Neira, A. (2022). ¿Cómo aprovechar la Recreación en estas fechas? https://efrovida.com/2022/12/05/como-aprovechar-la-recreacion-en-estas-fechas/