¿Prevención? Hablemos también de: ¡Provención!

Es usual que muchas veces se utilice el término de prevención cuando se hace alusión a aquello que se realiza de manera anticipada con la intención de evitar que alguna situación suceda. Pero no es tan usual que se utilice de manera regular el término provención, el cual se origina del verbo provenir: que se origina o desde donde surge algo.

El término Provención tiene un origen que se puede ubicar en la época del apogeo de la Guerra Fría con los estudios acerca de la Psicología de la Paz, en la cual el matemático y sociólogo noruego Johan Galtung tuvo un papel preponderante con sus investigaciones sobre la paz y los conflictos sociales. En un mundo convulso y dividido por las guerras mundiales, algunos teóricos se abocaron a desarrollar estudios y estrategias alrededor de la resolución alternativa de conflictos y la cultura de paz.

Provención podría comprenderse como el “proveer a las personas y a los grupos de las aptitudes necesarias para afrontar un conflicto” (García y Reyes, 2015, p. 27). El término alude también a aquellas intervenciones de los conflictos antes de que ocasione crisis, por ello se puede asumir como una visión positiva de los conflictos.

La Provención se presenta como una alternativa a trabajar en las primeras etapas de los conflictos, de manera que se pueda proveer de todo lo necesario para que se origine un proceso de afrontamiento de las crisis de manera más equilibrada y positiva, sin obviar la inevitabilidad de los conflictos. Se centra en todo aquello que pueda favorecer a cada persona a afrontar lo que le acontece, de manera que lo pueda convertir en oportunidades de aprendizaje y crecimiento. (Álvarez et al, 2023)

Esta visión desde la Provención busca que ante sucesos inevitables (duelos, enfermedades crónicas, entre otros) no se huya del mismo, si no que se provea de habilidades como la confianza, el conocimiento de lo que se vive, la toma de decisiones, la comunicación o la cooperación; para atender aquellas necesidades como la seguridad, el reconocimiento, la pertenencia y la conexión.

Todo ello se puede fomentar por medio de estrategias de diversos tipos, Cascón y Beristain (1995), por ejemplo, desarrollan desde la recreación y el juego las posibilidades para fomentar la provención en los grupos humanos de cualquier edad:

  • Promoción de espacios de encuentro: ámbitos comunitarios como centros cívicos, centros diurnos para personas adultas mayores, clases comunitarias, entre otros.
  • Crear puentes entre colectivos: encuentros intergeneracionales, con liderazgos y posibles liderazgos, grupos organizados u otros.
  • Medidas de participación y fortalecimiento del tejido social: actividades comunitarias, de participación ciudadana, voluntariados, entre otras actividades.
  • Garantizar servicios sociales de calidad: en áreas como salud, educación, servicios de apoyo a familias, a personas adultas mayores, a niñez y en general a la mayoría de la población.

Dichas estrategias pueden llevar actividades que incentive el desarrollo de las habilidades necesarias para suplir las necesidades de los grupos. Desde la provención, por lo tanto, se busca dotar a las personas de todo lo necesario para el afrontamiento de las posibles e inevitables crisis, y así poder transitar por situaciones difíciles con una visión más positiva y de crecimiento integral.

Referencias Bibliográficas

Álvarez Artavia, S., Campos Ramírez, K., Jiménez Lemaire, V. y Ramírez Samudio, F. (2023). Estrategias proventivas en la calidad de vida de la persona adulto mayor con enfermedad crónica desde un enfoque de inclusión social [Seminario de Graduación de Licenciatura en Ciencias de la Educación con énfasis en Orientación, Universidad Católica de Costa Rica Anselmo Llorente y Lafuente]. https://opac.ucatolica.ac.cr/cgi-bin/koha/opac-detail.pl?biblionumber=20186

Cascón, P. Beristain, C. (1995) La alternativa del joc I. Jocs i dinàmiques d’educació per la pau. Madrid

García, S; Reyes, E. (2015). Convivencia con Conflicto y sin Violencia en la Escuela: La Provención como Estrategia de Paz.. Ra Ximhai, 11 (1),19-32. [fecha de Consulta 26 de Julio de 2022]. ISSN:1665-0441. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=46139401001

A veces ayuda más quedarse callado

Domingo, muy temprano, estoy a un costado del Parque Metropolitano la Sabana. Me había desplazado hasta allá en bicicleta para ir a ver a algunos de mis amigos del equipo de atletismo que participaban de una carrera y eventualmente saludar a otros que anduvieran por allí en el evento.

Alrededor de las 8:00 am emprendo el regreso a mi casa y cuando voy pedaleando veo a Osquitar que aún estaba corriendo a esa hora.

Me devuelvo y me pongo a la par suya: “Algo me dice que estás corriendo más de 21 kilómetros”, le digo. La expresión en su rostro y su paso más lento de lo usual me lo confirmaban.  

“Si, llevo casi 28 kilómetros pero ya voy sin piernas”, es su respuesta.

Yo soy sumamente positivo pero, casi de inmediato, el lado izquierdo de mi cerebro empezó a hacer cuentas: “lleva casi 28 kilómetros, le faltan como 15 más para terminar la maratón, va sin fuerza en las piernas, tiene que subir Rorhmoser dos veces, regresar a San José, está demasiado caliente, ya van quedando menos corredores en la ruta…”.

“No lo va a lograr” fue mi conclusión. Pero no se lo dije. Es más, creo que no dije nada. Sólo me fui rodando en mi bicicleta a su lado un par de kilómetros. No podía quedarme más, entonces le deseé suerte, que Dios lo acompañara, mentalmente le bajé algunos Santos a que lo acompañaran como refuerzos y me regresé a la casa.

En la tarde, en un post de mi Facebook personal, me escribió “gracias Fabri por acompañarme esos metros. Me entró un nuevo aire y la terminé (…) ¡vencí ese gigante!”. Ese mensaje me alegró la tarde, el resto del día y la semana.

Luego le mandé un audio más relajado y alegre confesándole mis pensamientos negativos pero que realmente estaba feliz por su logro. ¡Y que, como moraleja, a veces ayuda más quedarse callado!

¿Te ha pasado alguna vez, que tus buenas intenciones te ganan y abrimos la boca sólo para descubrir que estropeamos todo?

A veces ayuda más quedarse callado y acompañar. Quizá la empatía no alcanzará en esos momentos, un consejo no obtendrá un receptor de buen ánimo y la comprensión hará poco. Pero, estar allí, eso ayuda mucho.

¡Felicidades y mil gracias por la lección, Osquitar!  

Sé paciente, camina acompañado y ama

Hace unas semanas se celebró el aniversario de EFROVIDA, en este tiempo varias personas han mencionado que ha sido una gran labor e incluso, algunas en específico, me han agradecido por lo que he hecho durante estos años.

Me he estado cuestionando justamente esa pregunta: ¿Qué he hecho? Veo cómo han pasado los años y me siento sumamente agradecido con Dios y con la vida por haberme permitido llegar hasta donde estoy, pero también a veces pienso que yo no he hecho nada especial, nada “extraordinario”, simplemente he tratado de hacer las cosas ordinarias con mucho amor.

Creo que es ahí donde radica la diferencia, muchas personas me han dicho que he sido perseverante a través de los años y que en los momentos más difíciles no me he dado por vencido, que he seguido luchando por alcanzar un sueño. Yo siempre digo que lo que he logrado, no lo he logrado solo, sino que ha sido gracias a Dios y a las personas que me han apoyado durante estos años y no lo hubiera podido lograr sin ellas.

Pero entonces… ¿Qué he hecho?

Quiero que la respuesta a esta pregunta sirva como recomendación para todas las personas que están luchando por alcanzar sus sueños:

1. He soñado. Muchas veces se nos olvida soñar y pensamos que hacerlo es malo, porque muchas veces nos dicen: “deje de soñar y póngase a trabajar”, pero si no soñamos, no podemos empezar a construir nuestro camino. Es necesario soñar para saber a dónde queremos llegar.

2. He puesto metas. Por su puesto que soñar es importante, pero si no aterrizamos con metas concretas sobre qué queremos hacer, nos quedaremos volando y no vamos a avanzar. Por eso es necesario establecer metas concretas, realizables y que podamos medir a corto plazo.

3. He priorizado. A veces nos planteamos muchas metas y no sabemos por dónde empezar, por eso es importante establecer prioridades y definir qué quiero (o necesito) hacer primero y qué voy a hacer después.

4. He evaluado. De nada sirve poner metas y priorizar si no estoy evaluando mi progreso. Es necesario revisar lo que he hecho, qué me ha funcionado y qué cosas tengo que cambiar para seguir mejorando.

5. He perseverado. Ciertamente he perseverado. Ha habido momentos difíciles donde no he visto resultados, pero he aprendido a ser paciente y reconocer que las cosas buenas, toman tiempo y como le digo siempre a las personas en algún taller o alguna charla… “es un proceso” y los procesos toman tiempo.

6. Me he dejado acompañar. Hay un proverbio chino que dice: «Si caminas solo, irás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos». Y por eso creo que esta es una de las más importantes porque, puedo tener muchos sueños, muchas metas, priorizar, evaluar, ser perseverante, paciente, pero si no nos dejamos acompañar, no llegaremos tan lejos.

Y por último y lo más importante, he tratado de hacer las cosas con amor. Estoy seguro de que, hay personas que hacen las cosas “mejor” que yo, que son más eficientes, que tienen más seguidores, tal vez hasta que ganan más dinero, pero lo importante es qué tan grande es la huella que dejo en las personas por donde paso, qué tanto amo lo que hago y qué tanto amor le demuestro a las demás personas con lo que hago.

Por eso, aquí les dejo mi recomendación final: si quieren alcanzar sus sueños, sean pacientes, rodéense de personas que les apoyen y les ayuden a perseverar y, sobre todo, hagan las cosas con amor.

“Cumpleaños feliz te deseamos a ti…”

La celebración de los cumpleaños no es una costumbre moderna más bien se remonta a tiempos muy antiguos, llenos de misticismo, asuntos espirituales y nutridos de diferentes culturas de todas las épocas. Las velas, las piñatas, el queque, las reuniones, los regalos y las costumbres, todas vienen cargadas de simbolismos, todos con el objetivo de desear lo mejor para el año venidero del cumpleañero.

Para algunos su cumpleaños es un día más, sin mucha relevancia. No se siente nada especial. Para otros es un día significativo ya que marca un momento de felicidad por lo recibido y por lo venidero. De cualquiera de las dos formas se debe respetar y disfrutar.

Sin embargo, este artículo tiene como objetivo a motivarte a que aprendamos porque podría ser una buena idea celebrarlos y los beneficios que nos pueden traer.

Para todos, pero en especial para niños y adolescentes, la celebración del cumpleaños es la oportunidad ideal para:

  • Sacar un tiempo y presupuesto, con lo ajetreado de la sociedad actual, para celebrarle a alguien y así demostrar lo importante que es la persona y que pertenece a un lugar y a un grupo. Como padres o familiares nunca subestimemos el poder de escuchar a la familia y amigos cantar la canción de cumpleaños a otra persona.
  • Fortalecer nuestras relaciones interpersonales con cada reunión de celebración, ya que encontramos espacios en común con las personas amadas y construimos con simbolismos y alegrías nuevos recuerdos. Sellamos rodeados de aprecio un año de vida y eso motiva a la gratitud.
  • Enseñar y aprender empatía y reconocimiento del otro. Impulsa la reciprocidad y nos ayuda a estar atentos a los deseos, gustos y motivos de alegría para otra persona aparte de nosotros mismos.
  • Aprender a tomar un alto para revisar metas, renovar los planes y estrategias para el año que viene.
  • Valorar la temporalidad de la vida y a prestar atención a nuestro entorno que bien o mal tiene un tiempo y espacio establecido en la historia.

Pero ¿Cómo podemos celebrar los cumpleaños (propios o de otros) para hacerlos memorables y obtener estos beneficios? Bueno eso dependerá de los gustos, personalidad, edad o posibilidades, lo importante radicará en que sea algo que agregue felicidad al cumpleañero.

Para quienes son más tradicionales las fiestas nunca será una mala idea, el éxito de esta radicará no solo en el presupuesto o tiempo de anticipación si no en que el momento esté lleno de cariño y detalles especiales que hagan al cumpleañero sentirse valorado.

Para quienes son más aventureros o les gusta el movimiento los viajes o paseos son la oportunidad ideal para sumar experiencias nuevas que recordarán con alegría. Es como un sello al pasaporte de la vida. Hay personas que escriben su “bucket list” de lugares por conocer, otros son mas espontáneos.

Por último y para los más reflexivos un excelente ejercicio de cumpleaños es escribir, grabar un video de recuerdo o tomar un tiempo para agradecer. En mi experiencia personal desde que cumplí 15 años decidí que mi cumpleaños sería una especie de acción de gracias. Eso me ayuda a volver la mirada a Dios y agradecer por el don de la Vida que se me concede un año más.

Disfrutemos cada cumpleaños, es una experiencia de vida que nos hace más conscientes de lo recibido y de lo que aún queremos vivir. Que nuestros cumpleaños sean oportunidades para agradecer por lo construido y desear lo porvenir.

Aprovecho para celebrar un cumpleaños muy especial y la motivación de este artículo: ¡Feliz cumpleaños #12 EFROVIDA! ¡Por muchos años más!

Memento mori: «recuerda que morirás»

Diversas tradiciones filosóficas han recurrido al ejercicio de la consciencia sobre la muerte para reflexionar sobre la fugacidad de la vida, sobre nuestra naturaleza mortal y las limitaciones que esto implica.

Hablar de la muerte no es fácil, nos recuerda a aquellos que hemos perdido y despierta los temores de que un día no estarán acá los que amamos, inclusive la sociedad actual nos diría: «mejor no piense en eso», pero es una realidad que vamos a tener que afrontar.

Poner en perspectiva la temporalidad de la vida no se trata de entrar en tragedia y desesperación, todo lo contrario, los filósofos más bien nos invitan a cuestionarnos cómo estamos viviendo, si estamos amando lo suficiente y si con nuestras acciones estamos construyendo o destruyendo.

Podemos realizar diversos ejercicios para profundizar esa reflexión: realizar un testamento simbólico, escribiendo qué características nuestras nos gustaría dejar en herencia (no lo material, sino sobre la forma en la que vivimos: la alegría, la precaución, etc); realizar nuestro propio obituario, o hasta visitar un cementerio y contemplar con respeto la vida de quienes ya no están.

El Memento Mori no se trata de quedar en el vacío y la tristeza pensando que la vida es corta,  más bien es un llamado a atender el presente, a vivir con mayor plenitud, para esto les comparto algunas ideas de cómo trabajar en una vida más consciente:

  • Practica la atención plena (mindfulness): Dedica tiempo diariamente para meditar y enfocarte en tus sensaciones, pensamientos y emociones actuales.
  • Gratitud diaria: Lleva un diario de gratitud donde anotes cosas por las que estás agradecido cada día. 
  • Conéctate con la naturaleza: Sal a la naturaleza, da un paseo por el bosque o la playa. Observa y aprecia la belleza de la naturaleza.
  • Sé consciente de tus interacciones: Escuchar de manera activa y estar presente en las relaciones puede enriquecer tus conexiones personales.
  • Establece metas y prioridades: Define tus metas y valores en la vida y asegúrate de que tus acciones diarias estén alineadas con ellos.
  • Practica el desapego: Aprende a soltar el pasado y el futuro, y enfócate en el presente. El apego a eventos pasados o preocupaciones futuras puede impedirte disfrutar del aquí y ahora.
  • Aprende algo nuevo: La adquisición de nuevas habilidades o conocimientos te mantiene comprometido en el presente. Aprender algo nuevo te desafía y estimula tu mente.
  • Haz una pausa digital: Reduce el tiempo que pasas en dispositivos electrónicos. Estar constantemente conectado puede distraerte de la realidad que te rodea. Dedica tiempo a desconectar y estar presente en tu entorno.
  • Contribuye a los demás: Ayudar a los demás te conecta con la humanidad y te recuerda que tu vida tiene un propósito más allá de tus propios deseos. Participa en actividades de voluntariado o realiza actos de bondad de forma regular.

Reflexionar sobre la muerte puede ayudarnos a valorar más el tiempo y a tener una vida significativa, este enfoque puede inspirarnos a vivir de manera más auténtica y apreciar las relaciones y experiencias que forman nuestra vida, así que estar con consciencia en el presente es un regalo que podemos ofrecernos a nosotros mismos y a las personas que amamos, experimentar un sentido más profundo de satisfacción y así vivir con mayor plenitud en cada momento.

Salud mental en la niñez

El pasado 10 de octubre se celebró el día internacional de la salud mental, una fecha sumamente importante porque brinda la visibilidad sobre el bienestar emocional de las personas, que por mucho tiempo no se le dio la relevancia necesaria.

Como se indica en el documento de Política Nacional de Salud Mental del Ministerio de Salud de Costa Rica la OMS define la salud mental como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, donde se amplían las dimensiones, incorporando a ese bienestar emocional y psicológico en la que cada persona se da cuenta de su propio potencial de hacer uso de habilidades emocionales y cognitivas (conocimiento), funciones sociales y de responder a las demandas ordinarias de la vida cotidiana” (2012, p.34)

Si bien es cierto hay algunos principales problemas de salud mental, pero, muchas veces se inicia a enseñar sobre la importancia cuando se evidencian, en la etapa adolescente o en la adultez, sin embargo,  es importante iniciar desde edades tempranas ya que es una realidad la cual todos y todas deben saber abordar.

Como se menciona en la definición de la OMS la salud mental es un todo, pero, un área fundamental es la emocional Si en ocasiones en la adultez se le  dificulta a las personas identificar cómo se sienten, saber qué pueden hacer, si se necesita o no de un apoyo profesional; en la niñez se complica más, por eso es necesario brindar los conocimientos necesarios desde edades tempranas.

Para fomentar una adecuada salud mental durante la vida e iniciar en edades tempranas es fundamental que en la niñez se comprendan las emociones y a la vez cómo reaccionar ante ellas. Para que la compresión sea una realidad se pueden brindar distintas herramientas para que vayan aprendiendo poco a poco. Algunas recomendaciones importantes pueden ser como brindarles muestras de cariño, horas adecuadas de sueño, reconocer las emociones entre otras. Muchas personas se pueden preguntar cómo ayudarles a reconocer las emociones en la niñez, algunas recomendaciones son:

  • Por medio de cuentos, uno muy conocido es el del monstruo de colores, enseña las principales emociones y las más vividas en la niñez, al identificarse por colores ayuda a comprenderlas de una mejor forma. Con este cuento se pueden realizar distintas actividades que se encuentran en internet. De la mano es fundamental que conozca sus propios gestos, una estrategia es colocarlos frente al espejo para que analicen sus gestos faciales.
  • También entidades como la UNICEF tienen materiales los cuales se pueden tomar ideas y adaptarlos a la realidad de cada niño o niña.
  • Validar las emociones es importante evitar palabras como “los niños no lloran”, sino al contrario enseñarles que todas las personas sienten y existen herramientas para poder gestionarlas.
  • Buscar actividades que relajen como la música, el rincón de la calma,  técnicas como la de la tortuga que trata de esconderse en su caparazón para relajarse, entre otras.

Estas recomendaciones y muchas más son necesarias, porque la salud mental es de todos, el aprender cómo fomentarla en el día a día no es cosa de una etapa de la vida sino en todas. Recordemos que es un todo y es importante que nuestra niñez cada vez posean herramientas para una salud mental y si se presentan dificulades saber qué hacer. No olviden que podemos empezar desde las emociones y seguir escalando, para aprender poco a poco en el camino de la vida.

Referencias bibliográficas

Ministerio de Salud. (2012). Política Nacional de Salud Mental. [Archivo PDF]. https://www.bvs.sa.cr/saludmental/politicasaludmental.pdf

Las voces unidas suenan más fuerte

Recientemente he tenido la oportunidad de asistir a varios conciertos de música Coral, de parte de coros muy diferentes: algunos de ellos conformados por personas profesionales en el área o cantantes expertos, y otros con personas sin una formación formal, pero que se han animado a probar e ir aprendiendo en el camino poco a poco.

Una de las cosas que más admiro y aprecio de poder ver un concierto en vivo, es poder experimentar las emociones que transmiten las personas que están cantando, las “vibras” o “energías”, sus expresiones, su compromiso, y claramente la belleza de la música que se crea en conjunto.

Lo que he podido percibir muchas veces es cómo probablemente muchas de esas personas, especialmente quienes no tienen una formación o una experiencia formal en canto, posiblemente nunca se hubieran animado a cantar en público por sí solas. Quizás la vergüenza, el miedo, el pánico escénico, la inseguridad, entre otras cosas, les retuvo siempre a “cantar en la ducha” o quizás ni siquiera conocían su propia voz. Pero luego de haber recibido una invitación, una recomendación, o una motivación, llegaron a encontrarse con un grupo de personas que estaban en su misma situación, con tantas inseguridades y miedos, pero también con ganas de retarse a sí mismas , con ganas de aprender y crecer.

Veo a esos hombres y mujeres que al cantar muestran realmente algo poderoso, muestran una fuerza interna que quizás ni ellas o ellos mismos se dan cuenta de que poseen. Saben también que no están solas ni solos, que tienen un grupo de compañeras y compañeros a su lado en quienes se apoyan y con quienes van caminando en medio de todo su aprendizaje. Todos saben que en cualquier momento alguien cometerá un error, alguien podrá olvidar un tono, podrá confundir una palabra; pero eso no les quita las ganas y la valentía de animarse a cantar. Quizás justamente porque ya saben que no están solos.

Puede ser que para muchas y muchos de ellos, el cantar en un coro sea su único escape de la rutina y las labores cotidianas, quizás para algunos sea lo que realmente le da sentido a su vida; pero la fuerza y la magia que generan al cantar juntos es algo que estoy seguro impacta de una manera importante las demás áreas de sus vidas, así como de aquellos que somos testigos del arte que están creando en cada canción.

Esto me hace también reflexionar lo importante de unir nuestras voces, no solamente en un coro, sino en muchas otras áreas de la vida. De muchas maneras se ha dicho que “la unión hace la fuerza” y considero que es verdad que cuando más de una persona se unen con un objetivo es común es mucho más posible y realizable que sean escuchadas.

Ya sea en términos de activismo social, en defensa de derechos, en voces que quieren hacerse escuchar sobre algún tema de importancia social y humana. Quizás una sola voz no vaya a ser atendida por los demás, pero cuando esa voz encuentra muchas otras que están viviendo algo similar y que creen en una misma causa, estoy seguro que serán más fuertes, y podrán llegar mucho más allá de lo que pueden imaginar.  

Ya sea para cantar o para hacerme escuchar ¿he escuchado yo mi propia voz? ¿me he dado la oportunidad de expresar, de cantar, de decir en voz alta aquellas cosas que quiero manifestar? ¿he buscado en algún momento a otras personas o grupos donde sienta que compartimos un ideal común? Animémonos a escuchar y hacer escuchar nuestra voz, y muchas cosas increíbles podrían pasar.

Meta lograda: ¿Ahora qué hago?

Al construir un Proyecto de Vida, las personas que lo definen de manera consciente y planificada suelen establecer metas y objetivos muy claros. A través del establecimiento de pasos para alcanzar lo deseado, tiempos que se definen para logran los objetivos y muchos sueños y deseos, se suele llegar a un momento en el que se llenan los horarios y el plan toma mucho del tiempo y esfuerzo del día a día.

Esas metas se convierten en aliciente ante dificultades, suelen impulsar cuando no se tienen más fuerzas, o incluso pueden abarcar gran parte de los momentos diarios de las personas. Pensemos en alguien que se propone como meta llegar a aprender a manejar: se inscribe a clases de manejo, define días de práctica, paga los trámites propios, realiza las evaluaciones indicadas… y llega a lograr su meta.  

Y es que trabajar por alcanzar una meta es necesario e importante, ya que impulsa a las personas a su propio avance, a su crecimiento en diversas áreas y a la autosatisfacción. Esa meta (o metas) llega para poder darle fuerza a las acciones del día a día, y también para brindar una ruta necesaria en el camino.

Pero ¿Qué sucede luego de alcanzar aquella meta?… es usual que primero se alcance una sensación de satisfacción, orgullo y alegría. Se puede pasar luego por unos días de descanso o de aprovechar el nuevo tiempo libre en actividades que antes se pospusieron por las tareas previas para lograr la meta… y ¿después?

Algunas veces se podría llegar a necesitar de unos días o meses de descanso, de no ocupar el tiempo libre por unas semanas, para poder definir nuevos planes o metas. Y en ese espacio, entre meta lograda y establecimiento de nuevas metas, se podría tener una sensación de vacío… y más en una sociedad dónde se incentiva siempre el estar ocupado siempre.

Se ha censurado tanto el “no hacer nada” que se automatizan las acciones de las personas en todo momento, se llega incluso a creer que el tomar unos días libres es signo de vagancia o poca productividad. Pero esos momentos son necesarios incluso para el establecimiento de nuevas metas.  

Por ello podría ayudar tomar en consideración las siguientes ideas con respecto a ese placer de “no hacer nada”, o como dicen en Italia: Dolce far niente, que es aquella ociosidad que resulta agradable:

  1. Aprender a disfrutar la tranquilidad: ante tanta velocidad, es necesario tomar un respiro, dar descanso al cuerpo y la mente. Disfrutar un día de no salir de la cama, o solamente hacer lo mínimo. Tranquilidad para tomar fuerzas y recuperar energías.
  2. Reconsiderar valores y necesidades: después de un camino que llevó a tomar decisiones importantes, ese tiempo de “no hacer nada” puede proveer de lo necesario para aprovechar el momento y definir nuevas metas. Es posible que haya nuevas visiones o formas de entender el mundo, o incluso que el proyecto logrado lleve a adquirir una visión más amplia de la vida.
  3. Redefinir el éxito: las metas ayudan a las personas a sentirse parte de algo más grande en la sociedad, pero muchas veces se establecen con respecto a objetivos que luego se modifican, y ese tiempo entre proyectos es idóneo para reflexionar sobre lo que se cree acerca del éxito.
  4. Plantear nuevos proyectos: sin presiones, tomando el tiempo necesario para poder emocionarse por una nueva idea. El plantear nuevos proyectos, objetivos y metas en medio de un espacio de relajación puede llevar a definir una ruta más clara.

Y no olvidar que el camino es siempre personal, que se recorre junto a personas importantes para la vida, pero que al culminar esos caminos siempre tendremos un momento de soledad en la cual es sano tomar ese momento dolce far niente.

Es posible cambiar de mentalidad

Las actividades y charlas motivacionales reciben muy a menudo una crítica en común: son actividades que favorecen la motivación general de corto plazo. Los asistentes van a ellas, participan, sus organismos aumentan la cantidad de sustancias químicas que les motivan y energizan, pero una vez que regresan a sus actividades cotidianas, esa motivación general de corto plazo tiende a desaparecer paulatinamente.

Sprenger, R (2012) define la motivación general como una energía creativa que se desintegrará, si es que no se convierte en aburrimiento agresivo (p. 10). La motivación tiene fecha de caducidad, razón por la cual es que las personas encuentran muy fácil establecer metas pero se dificulta mucho llegar a cumplirlas.

El ejemplo más común suelen ser las metas de año nuevo. Es un evento social normalizado donde se establecen algunos objetivos que no terminan llegando al catorce de enero, fecha que un artículo de la Escuela de Economía y Políticas Sociales de Londres definió como el día de los renunciantes.  

La clave para mantener una vida de motivación, más allá de breves y esporádicas recargas energéticas, radica en el cambio de la mentalidad. La motivación es uno de los pilares de la inteligencia emocional, que ha sido señalada como el elemento potencializador del éxito de una persona. Cherniss C y Goleman D (2003) definen la inteligencia emocional, en el nivel más general, como las aptitudes para reconocer y regular las emociones en nosotros mismos y en los demás.

Para lograr que la motivación sea duradera, que los objetivos se puedan alcanzar y, en general, prosperar en las actividades cotidianas, se necesita cambiar y entrenar la mentalidad. Los estados emocionales generan los cambios iniciales; luego de mantenerse practicándolos y llevándolos a cabo de forma repetitiva se convierten en hábitos que son adoptados dentro de la rutina de la persona. Es lo que se conoce popularmente como “la práctica hace al maestro”. Esa facilidad de realizar las actividades genera el estado de motivación.

Bradberry (2005) resume el proceso: tendrá que practicar nuevos comportamientos reiteradamente hasta que los sienta como propios. Este proceso fortalecerá el camino entre sus emociones y su razón. Si usted practica lo suficiente, entrenará a su cerebro para adoptar esos comportamientos como hábitos éxitosos.

La mentalidad se puede cambiar y el lograrlo conduce a una mejora en la vida en general.

Referencias Bibliográficas

Bradberry, T. (2005). The emotional intelligence quick book: Everything you need to know to put your EQ to work. Touchstone.

Cherniss, C., & Goleman, D. (Eds.). (2003). The emotionally intelligent workplace: How to select for, measure, and improve emotional intelligence in individuals, groups, and organizations. Jossey-Bass.

Have you quit your New Year’s resolution by Quitter’s Day? (2022, enero 17). LSE Business Review. https://blogs.lse.ac.uk/businessreview/2022/01/17/have-you-quit-your-new-years-resolution-by-quitters-day/

Sprenger, R. (2012). Como Motivar: Un Método Práctico y Rápido. Editorial Alma.

Ser como niñas y niños… una herramienta para mejorar nuestra salud mental y emocional

Ayer se celebró el Día de la Niñez Costarricense y eso me puso a pensar ¿qué significa ser niño o ser niña? Siempre nos dicen que debemos de sacar nuestro “niño interno” y que debemos ser como niños, pero ¿qué características tienen que les hacen tan especiales?

Primero que todo siempre se sorprenden de cada experiencia que tienen, segundo siempre están soñando, capacidad que muchas personas adultas han perdido o han dejado que desaparezca por “el qué dirán”. Tercero, tienen mucha imaginación y siempre están creando. Por último, disfrutan cada momento de su vida, hasta de lo más sencillo, no necesitan grandes cosas para ser felices.

Entonces surge la pregunta, ¿qué pasa cuando las personas crecen? ¿Por qué si éramos felices en nuestra niñez, cuando crecemos nos volvemos personas amargadas y serias? Es cierto que algunas personas viven situaciones difíciles que les hace perder esa ilusión, pero la gran mayoría crecen y se olvidan de que una vez disfrutaron de la vida.

Dicen que el único momento de la vida en el que el ser humano es auténticamente humano, es cuando juega. Y es que cuando jugamos se nos olvidan nuestras preocupaciones y por ese tiempo disfrutamos de la vida al 100%. Recordemos entonces que la vida también es un juego, pero yo decido cómo jugarla. Puedo decidir ver el atardecer y disfrutarlo, o puedo decidir ir por la calle y decir “qué montón de huecos que tiene”. Todo depende de la perspectiva con la que veamos la vida.

Hoy se celebra en el mundo El Día Mundial de la Prevención del Suicidio y esta fecha definitivamente nos confronta y nos pone a pensar: ¿por qué tantas personas se suicidan? ¿Por qué hay tantas personas no ven otra opción u otra salida? Y lo más preocupante… como sociedad, ¿por qué le tenemos tanto miedo a hablar de este tema? ¿Por qué le tenemos tanto miedo a la muerte? Si habláramos más de estos temas, de la depresión, de la salud mental, de la salud emocional, habría menos tasas de suicidio en el mundo.

En la cultura oriental, tanto la vida como la muerte es vista como algo hermoso, entonces, ¿por qué nos cuesta tanto ver lo bella que es la vida?

Creo que la respuesta es… porque dejamos de ver el mundo como niñas y niños, dejamos de ilusionarnos, dejamos de disfrutar la vida, dejamos de ver lo bueno y nos enfocamos en lo malo.

Y no vamos a menospreciar las situaciones que se presentan en la vida de una persona, pero tal vez si fuéramos más como niños y niñas, sería más fácil sobrellevarlas.

Por esto que quiero hacerles una invitación: sin importar las dificultades, tratemos siempre de ver el lado positivo de la vida, dejémonos sorprender de la vida y de las experiencias que tengamos, disfrutemos cada día como si fuera el último, no perdamos tiempo enojándonos con las personas, aprendamos a perdonar rápido y “a seguir jugando”, y sobre todo, al igual que los niños y las niñas… si no podemos, busquemos ayuda.

¡Recordemos! No estamos solos, si necesitás hablar, buscá a una persona de confianza y de ser necesario, a una persona profesional porque cada una persona importa, vos también importás. Si necesitás ayuda, en EFROVIDA te podemos ayudar o te podemos referir hacia las personas que te pueden ayudar.

Y no olvidemos nunca, ser como niñas y niños es una herramienta que nos ayudará a mejorar nuestra salud mental y emocional.