Aquella pandemia olvidada

El siglo XXI nos ha sorprendido con varios episodios de enfermedades y pandemias que han tomado a la población mundial desprevenida. Las mascarillas, las vacunas y el distanciamiento nos han marcado a toda una generación de manera que hemos tenido que reaprender muchísimo la forma de relacionarnos y enfrentar nuestra vida.

Pero con todas esas situaciones se ha puesto de lado la que ha sido llamada epidemia del siglo XXI, el efecto del estrés en las poblaciones laboralmente activas es muy importante de considerar, ya que es un elemento empobrecedor de la salud y la eficiencia, tanto individual como social, y actúa en gran medida en el lugar de trabajo, convirtiéndose en un aspecto principal de la seguridad y la salud laboral.

El estrés afecta la manera en que las personas pueden vivir su salud y eficiencia laboral, pero además la manera en que viven sus áreas familiares y personales. Puede afectar a las personas en cualquier etapa del ciclo vital, por lo tanto, desde la etapa de la niñez se podría tener influencia de eventos estresores que pueden afectar la respuesta esperada ante cambios inesperados, y así en el resto de las etapas del ciclo vital de las personas (adolescencia, adultez, adultez mayor) cada una con sus características propias y definidas.

Sánchez (2016), en su guía elaborada para la Secretaría Técnica del Consejo de Salud Ocupacional del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Costa Rica, señala las siguientes condiciones que si se presentan podríamos estar frente a estrés:

  • Novedad
  • Impredecibilidad
  • Sensación de descontrol
  • Percepción de una amenaza

Tales características podrían estar presentes o no en distintos grados, según las características propias de cada uno de los eventos que puedan llegar a ocasionar estrés en las personas; mediado mucho por la manera en que cada persona enfrenta las situaciones estresantes que se le presentan, las circunstancias socioambientales alrededor y el autoconocimiento de cada persona que le puede apoyar a reconocer el efecto del estrés en sus vidas.

El estrés por tanto es un fenómeno complejo que debe ser considerado desde diversas posturas (médicas, psicológicas, laborales, sociales, etc.)  con diversas variables que afectan a cada persona dependiendo de sus realidades específicas, ya que puede ser vista y vivida de manera diferente según los ambientes sociales de cada persona, así como de sus diferencias de género, edad u otros.

Por ello el autocuidado se recomienda en todas las personas, realizar ejercicio, alimentarse correctamente, dormir bien, tener tiempo para sí mismo y relajarse. Se recomienda buscar aficiones y entretenimiento sano y divertido para evitar acumular estrés laboral de forma poco saludable.

Sánchez, N. (2016). Estrés en el trabajo “Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”. Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. https://www.cso.go.cr/temas_de_interes/psicosociales/Estres%20laboral%20un%20reto%20colectivo.pdf

Publicado por Víctor Hugo Jiménez Lemaire

Profesional en Orientación, Promotor Teatral, Recreacionista. Enamorado de la Educación en primera infancia.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: