¿Felices vacaciones?

Cuando llegan las vacaciones toda la dinámica  familiar se ve afectada, los horarios cambian, las prioridades se alteran, las emociones fluctúan y la convivencia se puede volver compleja. 

Después de un primer semestre un poco turbulento en nuestras escuelas y colegios, llegó el momento de hacer una pausa a mitad de camino para disfrutar de las primeras vacaciones tras la vuelta a la presencialidad y esto trae consigo algunos retos para pequeños y grandes. 

Las ganas de dormir un poquito más pueden entrar en conflicto con la idea que tienen los padres y madres de que sus hijos e hijas realicen tareas domésticas y aprovechen las vacaciones para repasar la materia, ante esto es necesario establecer acuerdos y prioridades que puedan ser favorables para ambos. 

La buena comunicación, el diálogo comprensivo y el manejo de emociones serán claves esenciales para que éstas semanas no se conviertan en un campo de guerra, es importante tomarse el tiempo para considerar cuáles son los intereses que tienen los niños, niñas y adolescentes y no imponer lo que las personas adultas consideran que deben hacer. 

Este es un momento oportuno para acercarse a los menores de la casa y comprender la forma en la que ellos y ellas ven el mundo, cuáles son sus aficiones, qué música les gusta, quiénes son sus amigos y amigas y a partir de esto pensar en actividades que puedan realizar en familia y que involucren un poco de lo que le gusta a cada uno. 

Ejercitar la escucha activa es un excelente ejercicio que puede favorecer al diálogo en familia, muchas veces nos concentramos en todo lo que tenemos que decir y queremos que las otras personas atiendan a lo que tratamos de comunicar, pero si cambiamos el enfoque y desarrollamos estrategias de escucha, será más fácil lograr abrir canales más asertivos. 

Una variable que está muy presente hoy en día es el uso de las nuevas tecnologías y la participación en espacios virtuales, ahora la socialización no se da solamente en ambientes físicos sino que existen plataformas en las que se comparten intereses, se conocen personas de todas partes del mundo y se realizan actividades como videojuegos, transmisiones en vivo, entre otras. Estos espacios requieren del acompañamiento sensible de las personas adultas, una mirada que incluya comprensión y guía, evitando la censura y rigidez que más bien genera distancia y desconfianza entre los menores y sus encargados. 

En esta etapa de formación en la que se encuentran los chicos y chicas también es importante enseñarles a establecer prioridades y a organizarse en casa, para esto puede ser útil crear un horario en el que se equilibren las responsabilidades y los espacios recreativos, les invito a revisar también el artículo sobre ¿Cómo aprovechar el tiempo libre? para tener más ideas sobre cómo organizarse en casa.

Sabemos que este descanso es justo y necesario para todos y todas, pero para que sean unas felices vacaciones debemos dedicarle esfuerzo, poner de nuestra parte, ceder en algunos aspectos y permitir que el amor y la ternura sean la guía que oriente todas las decisiones.

Publicado por Natalia Galeano

Licenciada en Psicología, Máster en Innovación Social y Economía Solidaria.

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