«Ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso». Esta frase se empezó a escuchar en 1886 cuando los obreros de las fábricas comenzaron a denunciar que las jornadas de 12 y 18 horas eran demasiado largas y debían reducirse. A partir del 1 de mayo de 1886 la Federación AmericanaSigue leyendo «Celebremos este día agradeciendo por el trabajo y dando nuestro máximo esfuerzo»