¡Te está sonando la alarma de VIVIR! No la pospongas.

Hay que ser sinceros, los sonidos de las alarmas no siempre son gratos. Interrumpen momentos de descanso que deseáramos fueran prolongados o nos alertan de que nuestras casas o carros pudieran estar siendo vulnerados. Pero también pueden despertarnos, ayudarnos a cumplir deberes y hasta salvar vidas. Y es acá donde me quiero detener. Nuestro cuerpoSigue leyendo «¡Te está sonando la alarma de VIVIR! No la pospongas.»