La vida es como un Súper Cono

Un día de estos estaba en mi casa y se me antojó un helado, abrí la refrigeradora y recordé que había comprado un Súper Cono de Dos Pinos. Personalmente me gusta mucho, aunque otras personas podrían decir, ¿qué tiene de especial? ¡Es un cono!

Para mí el Súper Cono representa varias cosas y quería compartírselas:

1. Me recuerda mi infancia. Desde pequeño me gustaba mucho comerme un Súper Cono, entonces cada vez que lo hago, despierta en mí ese niño que llevo por dentro, es una forma de “chinearme”.

2. Es muy colorido. A diferencia de otros conos – por ejemplo, a mi mamá le encanta el Crunchy el cual sólo tiene maní – este helado tiene pequeñas bolitas azucaradas de distintos colores, lo que me genera alegría.

3. Tiene “pecaditos”. Para quienes no lo recuerdan, hace muchos años eran muy famosos los “pecaditos de Harricks”, que eran bolitas de arroz tostado cubiertas de chocolate. Una vez más, me transporta a mi infancia, pero además son de chocolate lo que lo hace todavía mejor, ya que son dulces y cremosas y combinan con cualquier postre.

4. Tiene chocolate en el fondo. Esta es de mis partes favoritas, no basta con comerme el helado lleno de colores y pecaditos, sino que cuando llego al final, me encuentro con un pequeño conito de chocolate, es el mejor cierre para un helado.

Y fue ahí cuando sentí la iluminación… la vida es como un Súper Cono. Me explico mejor:

1. La vida nos “chinea”. Constantemente nos está dando oportunidades para cuidarnos y tratarnos con cariño, pero depende de cada quien verlo y aprovechar esas oportunidades.

2. La vida es colorida (aunque a veces puede haber tonos grises). Si logramos apreciar los colores en nuestro día a día, también podremos tener momentos de alegría (ciertamente habrá momentos de tristeza) y si logramos eso, también podremos despertar a ese niño o niña que llevamos por dentro.

3. La vida es dulce y cremosa. A pesar de los momentos amargos, también hay momentos que son dulces y cremosos, pero todo depende de la actitud que tomemos y la forma en como decidamos reaccionar.

4. La vida siempre deja lo mejor para el final. Un amigo muy sabio siempre dice: “al final todo siempre sale bien y si todavía no ha salido bien, es porque todavía no es el final”. Así que cuando estemos pasando momentos difíciles, recordemos que la vida nos está preparando para recibir lo mejor, al final del proceso, sólo debemos de ser pacientes y esperar a que llegue ese momento.

Y para terminar, les voy a dar un bono extra. La vida es como un helado, si no nos lo comemos rápido, se derrite. Tenemos que aprovechar todas las oportunidades que la vida nos dé, porque no sabemos cuánto tiempo duren, puede ser que, si esperamos mucho, “se derritan” y perdamos esas oportunidades de ser felices.

Publicado por Alister Neira Mairena

Nací en Costa Rica, soy una persona muy alegre, optimista, extrovertida, con muchos deseos de ayudar a otras personas. Soy Orientador y Recreacionista. Actualmente soy el director de EFROVIDA, empresa privada que ofrece servicios profesionales en Orientación y Recreación. Me encanta realizar todo tipo de actividades recreativas, en especial me encanta acampar, jugar juegos de mesa, ir al cine, salir a bailar y compartir con mis amigos. Por último quiero rescatar la frase de Vicente Huidobro: “Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco”.

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