Se acerca la época de celebraciones navideñas y el fin e inicio de un nuevo año, época que siempre hace pensar en actividades y eventos sociales y familiares. Si embargo, no todas las personas experimentan estas fiestas de la misma manera, y no todos se encuentran en una misma situación o realidad. Por ello, es importante comprender y acompañar a las personas que enfrentan una situación particular: la soledad no deseada.
Muchas personas en la actualidad viven en una condición de soledad por diversos motivos: pérdida de familiares cercanos, temas de migración, estudios o trabajo, entre otros; generando que muchos se encuentren viviendo este momento sin una familia cercana, sin una red de apoyo, sin lazos fuertes a nivel emocional o comunitario, y que viven en una constante soledad y aislamiento.
A pesar de que la soledad no es por naturaleza algo malo, y puede tener también grandes beneficios de introspección y crecimiento personal, es importante poner atención a las personas que, aun viviendo rodeadas de familiares, amigos o vecinos, experimentan un profundo sentimiento de soledad; que tiene fuertes implicaciones en su vida cotidiana y que puede tener efectos muy negativos en su salud mental y física.
En muchos países se ha logrado identificar este tema con un nombre muy concreto “La Soledad No Deseada”; e incluso en países como España, se ha logrado reconocer esta condición como un tema de Salud Pública, que requiere una adecuada prevención y atención. De acuerdo con el Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada de España, creado por la Fundación ONCE se define la misma como:
La experiencia personal negativa en la que un individuo tiene la necesidad de comunicarse con otros y percibe carencias en sus relaciones sociales, bien sea porque tiene menos relación de la que le gustaría o porque las relaciones que tiene no le ofrecen el apoyo emocional que desea. (Fundación ONCE, 2021)
El mismo observatorio cuenta con estadísticas e información que pueden ser de valor para comprender y profundizar en este tema. De acuerdo con él, en España se estima que para el 2023, un 13.4% de las personas sufren de la soledad no deseada. (Fundación ONCE, 2021)
Además de ello, es relevante considerar que se ha logrado identificar que la soledad no deseada se presenta de mayor manera en mujeres que en hombres, y que parece ser más frecuente entre las personas jóvenes que otros grupos etarios. Por su parte, también son grupos susceptibles de este tipo de condición las personas migrantes, las personas con algún tipo de discapacidad, entre otras.
Este tipo de soledad puede tener importantes consecuencias en diversos niveles, como lo indica el mismo Observatorio, puede afectar a nivel individual: “en el estado anímico, la satisfacción de las necesidades vitales, en la relación con el entorno, en el acceso a los bienes y servicios, en la seguridad y en su calidad de vida en general.” (Fundación ONCE, 2021) Además de ello, puede tener grandes efectos en la salud mental y la salud física, llevando a las personas a condiciones como la depresión, ansiedad, entre otros.
Por otro lado, a nivel social y económico, también se han identificado importantes consecuencias de este fenómeno, especialmente debido a la cantidad de recursos de salud que son destinados a atender los efectos de ello en la población, así como la inversión en medicamentos que son requeridos para tratar diversas afecciones relacionadas con ello.
Existen diversos estudios y recursos accesibles en las redes y otros medios, que toda persona que trabaja en procesos de acompañamiento o terapia debería conocer y profundizar, para poder apoyar a cualquier persona o grupo que enfrente esta situación, en miras a fortalecer su desarollo y promover su bienestar emocional y físico.
Fuente: Fundación ONCE (2021) Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada. https://www.soledades.es/