¿Cómo sobrevivir a un ambiente hostil?

Todas las personas hemos experimentado, o nos tocará experimentar en algún momento de nuestras vidas, la sensación de estar en un lugar donde todo lo que nos rodea está cargado de malestar, donde sentimos que ya nada contribuye a nuestro crecimiento personal o que más bien nos atacan y buscan cómo perjudicarnos, esto es un ambiente hostil.

Podemos encontrarnos un lugar de estos en cualquier ámbito de nuestras vidas: podría ser una fiesta familiar, un espacio laboral, un grupo de amigos, un espacio formativo, entre muchos otros; es ese lugar en el que sientes que, por más de que hagas un esfuerzo personal, las cosas siempre se tornan negativas, donde por más de que te mentalices de que hay algo por aprender, solamente te encuentras con personas que están dando vueltas sobre el mismo aire dañino sin aportarte nada.

Siendo que esto es tan frecuente, entonces, ¿Qué podemos hacer para sobrevivir en un ambiente hostil? Lo primero que debemos preguntarnos es si realmente necesitamos mantenernos en ese ambiente, pues podría ser que, en algunas ocasiones, podamos decidir dejar de frecuentar ese lugar y a esas personas, salir de todo compromiso y por nuestra salud mental, evitarlos a toda costa.

Pero dado el caso de que no se pueda optar, al menos al corto plazo, por alejarse de esos espacios, entonces existen algunas estrategias para tratar de que afecten lo menos posible nuestra salud mental, cito algunos ejemplos:

  1. No te tomes nada personal: aun cuando sí lo sea, la mejor postura que podemos tener es no permitir que lo que otros hacen nos afecte a nivel personal, es mejor dejar ir y saber que esa persona no va a aportarnos nada más que el ejemplo de qué no hacer.
  2. Encuentra tus espacios de paz mental: ya sean espacios físicos o mentales, siempre hay opción de tomar distancia, por ejemplo, ir al baño a tomarse un respiro o escuchar música con audífonos, siempre hay alguna alternativa para darse un momento para su propia paz mental.
  3. Establece límites claros: a veces podemos ser directos e indicar que algo no nos interesa o que no vamos a realizar ciertas acciones simplemente porque no es de nuestro gusto, otras veces podemos cambiar el tema o tratar de hacer ver al otro que no nos sentimos cómodos con lo que propone.
  4. Haz cosas divertidas: si podés hacerlo mientras estás en el ambiente hostil excelente, sino, busca generar un espacio de disfrute posteriormente, para que no cargues con esa sensación negativa, ya sea llegar a darte una ducha, conversar con alguien de confianza, ver videos divertidos o cualquier otra cosa que te ayude a cambiar de humor.
  5. Se el dueño de tu propia vida: no olvides que ese ambiente es solamente eso, un lugar más, no permitas que se vuelva el centro de tu vida ni que te robe la paz del resto de áreas que puedes seguir disfrutando.

Si ves que nada de eso funciona, entonces vuelve a cuestionarte si realmente es imposible salir de ahí, porque muchas veces nos ponemos excusas y hasta podemos generar cierta relación de dependencia con personas o lugares que nos hacen daño; busca alguien con quién hablar del tema, ojalá a nivel profesional, y así revisa también qué otras posibilidades podés tener para poner tu salud mental en primer lugar.

Y, sobre todo: tratemos de construir ambientes sanos, cargados de amor y cordialidad, y no seamos nosotros de las personas que contribuyen a generar un ambiente hostil.

Publicado por Natalia Galeano

Licenciada en Psicología, Máster en Innovación Social y Economía Solidaria.

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