Las voces unidas suenan más fuerte

Recientemente he tenido la oportunidad de asistir a varios conciertos de música Coral, de parte de coros muy diferentes: algunos de ellos conformados por personas profesionales en el área o cantantes expertos, y otros con personas sin una formación formal, pero que se han animado a probar e ir aprendiendo en el camino poco a poco.

Una de las cosas que más admiro y aprecio de poder ver un concierto en vivo, es poder experimentar las emociones que transmiten las personas que están cantando, las “vibras” o “energías”, sus expresiones, su compromiso, y claramente la belleza de la música que se crea en conjunto.

Lo que he podido percibir muchas veces es cómo probablemente muchas de esas personas, especialmente quienes no tienen una formación o una experiencia formal en canto, posiblemente nunca se hubieran animado a cantar en público por sí solas. Quizás la vergüenza, el miedo, el pánico escénico, la inseguridad, entre otras cosas, les retuvo siempre a “cantar en la ducha” o quizás ni siquiera conocían su propia voz. Pero luego de haber recibido una invitación, una recomendación, o una motivación, llegaron a encontrarse con un grupo de personas que estaban en su misma situación, con tantas inseguridades y miedos, pero también con ganas de retarse a sí mismas , con ganas de aprender y crecer.

Veo a esos hombres y mujeres que al cantar muestran realmente algo poderoso, muestran una fuerza interna que quizás ni ellas o ellos mismos se dan cuenta de que poseen. Saben también que no están solas ni solos, que tienen un grupo de compañeras y compañeros a su lado en quienes se apoyan y con quienes van caminando en medio de todo su aprendizaje. Todos saben que en cualquier momento alguien cometerá un error, alguien podrá olvidar un tono, podrá confundir una palabra; pero eso no les quita las ganas y la valentía de animarse a cantar. Quizás justamente porque ya saben que no están solos.

Puede ser que para muchas y muchos de ellos, el cantar en un coro sea su único escape de la rutina y las labores cotidianas, quizás para algunos sea lo que realmente le da sentido a su vida; pero la fuerza y la magia que generan al cantar juntos es algo que estoy seguro impacta de una manera importante las demás áreas de sus vidas, así como de aquellos que somos testigos del arte que están creando en cada canción.

Esto me hace también reflexionar lo importante de unir nuestras voces, no solamente en un coro, sino en muchas otras áreas de la vida. De muchas maneras se ha dicho que “la unión hace la fuerza” y considero que es verdad que cuando más de una persona se unen con un objetivo es común es mucho más posible y realizable que sean escuchadas.

Ya sea en términos de activismo social, en defensa de derechos, en voces que quieren hacerse escuchar sobre algún tema de importancia social y humana. Quizás una sola voz no vaya a ser atendida por los demás, pero cuando esa voz encuentra muchas otras que están viviendo algo similar y que creen en una misma causa, estoy seguro que serán más fuertes, y podrán llegar mucho más allá de lo que pueden imaginar.  

Ya sea para cantar o para hacerme escuchar ¿he escuchado yo mi propia voz? ¿me he dado la oportunidad de expresar, de cantar, de decir en voz alta aquellas cosas que quiero manifestar? ¿he buscado en algún momento a otras personas o grupos donde sienta que compartimos un ideal común? Animémonos a escuchar y hacer escuchar nuestra voz, y muchas cosas increíbles podrían pasar.

Publicado por David Nicolás González Barboza

Orientador y Gestor de Talento, con gusto por la lectura, la música, el aire libre y los retos. Creo en el sentido de comunidad, de que todos podemos aprender de las otras personas y construir cosas increíbles en conjunto. En búsqueda de crecer, aprender y construir una vida con sentido para mí y las demás personas.

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