Ayer se celebró el Día de la Niñez Costarricense y eso me puso a pensar ¿qué significa ser niño o ser niña? Siempre nos dicen que debemos de sacar nuestro “niño interno” y que debemos ser como niños, pero ¿qué características tienen que les hacen tan especiales?
Primero que todo siempre se sorprenden de cada experiencia que tienen, segundo siempre están soñando, capacidad que muchas personas adultas han perdido o han dejado que desaparezca por “el qué dirán”. Tercero, tienen mucha imaginación y siempre están creando. Por último, disfrutan cada momento de su vida, hasta de lo más sencillo, no necesitan grandes cosas para ser felices.
Entonces surge la pregunta, ¿qué pasa cuando las personas crecen? ¿Por qué si éramos felices en nuestra niñez, cuando crecemos nos volvemos personas amargadas y serias? Es cierto que algunas personas viven situaciones difíciles que les hace perder esa ilusión, pero la gran mayoría crecen y se olvidan de que una vez disfrutaron de la vida.
Dicen que el único momento de la vida en el que el ser humano es auténticamente humano, es cuando juega. Y es que cuando jugamos se nos olvidan nuestras preocupaciones y por ese tiempo disfrutamos de la vida al 100%. Recordemos entonces que la vida también es un juego, pero yo decido cómo jugarla. Puedo decidir ver el atardecer y disfrutarlo, o puedo decidir ir por la calle y decir “qué montón de huecos que tiene”. Todo depende de la perspectiva con la que veamos la vida.

Hoy se celebra en el mundo El Día Mundial de la Prevención del Suicidio y esta fecha definitivamente nos confronta y nos pone a pensar: ¿por qué tantas personas se suicidan? ¿Por qué hay tantas personas no ven otra opción u otra salida? Y lo más preocupante… como sociedad, ¿por qué le tenemos tanto miedo a hablar de este tema? ¿Por qué le tenemos tanto miedo a la muerte? Si habláramos más de estos temas, de la depresión, de la salud mental, de la salud emocional, habría menos tasas de suicidio en el mundo.
En la cultura oriental, tanto la vida como la muerte es vista como algo hermoso, entonces, ¿por qué nos cuesta tanto ver lo bella que es la vida?
Creo que la respuesta es… porque dejamos de ver el mundo como niñas y niños, dejamos de ilusionarnos, dejamos de disfrutar la vida, dejamos de ver lo bueno y nos enfocamos en lo malo.
Y no vamos a menospreciar las situaciones que se presentan en la vida de una persona, pero tal vez si fuéramos más como niños y niñas, sería más fácil sobrellevarlas.
Por esto que quiero hacerles una invitación: sin importar las dificultades, tratemos siempre de ver el lado positivo de la vida, dejémonos sorprender de la vida y de las experiencias que tengamos, disfrutemos cada día como si fuera el último, no perdamos tiempo enojándonos con las personas, aprendamos a perdonar rápido y “a seguir jugando”, y sobre todo, al igual que los niños y las niñas… si no podemos, busquemos ayuda.
¡Recordemos! No estamos solos, si necesitás hablar, buscá a una persona de confianza y de ser necesario, a una persona profesional porque cada una persona importa, vos también importás. Si necesitás ayuda, en EFROVIDA te podemos ayudar o te podemos referir hacia las personas que te pueden ayudar.
Y no olvidemos nunca, ser como niñas y niños es una herramienta que nos ayudará a mejorar nuestra salud mental y emocional.
