Que vivan siempre la alegría, la libertad y la paz

Esta semana hemos tenido tres celebraciones muy importantes: el 9 de septiembre celebramos el Día de la Niñez Costarricense, el 10 de septiembre conmemoramos el Día Internacional de la Prevención del Suicidio y hoy 15 de septiembre, recordamos la Independencia de Costa Rica. Alguien podría pensar, ¿qué relación tienen estas tres efemérides? Pero en realidad tienen más en común de lo que nos podemos imaginar.

El propio 10 de septiembre, tuve la oportunidad de realizar un convivio sobre trabajo en equipo y salud mental con estudiantes universitarios y conversando con el grupo, decían que hace mucho no “jugaban”. Y yo pensaba, ¿por qué? ¿Qué habrá pasado en su vida que les llevo a dejar de jugar? Entonces entendí… ¡Qué importante que es el juego en la vida de las personas para promover la salud mental y prevenir el suicidio!

El suicidio es un tema del que se habla poco, pero es una realidad. Según la OMS, cada 40 segundos, una persona se suicida en el mundo. Las personas sobrevivientes dicen que nadie quiere morirse, sólo están buscando la forma de “salir de un problema”, de encontrar un sentido a sus vidas.

Es aquí donde recordamos que cuando éramos niñas o niños, vivíamos soñando y cada juego que jugábamos, cada pequeña cosa que hacíamos o que descubríamos, nos llenaba de alegría y le daba un sentido a nuestras vidas. Cuando crecemos, la sociedad nos dice “ya no puede jugar”, “no puede divertirse”, “debe ser una persona seria y madura” y lo peor es que nos lo vamos creyendo.

De la misma manera, nos independizamos hace 203 años, pero muchas veces no somos “libres”, nos dejamos llevar por nuestras ideas irracionales, por lo que nos dice la sociedad y nos convertimos en esclavos de nuestros miedos e inseguridades, dejamos de luchar por lo que creemos, dejamos de soñar, de jugar y dejamos de vivir.

Por eso hoy quiero regalarles 4 palabras para trabajar en nuestra salud mental, seguir disfrutando de la vida y encontrar un sentido.

1. Agradecimiento: todos los días podemos agradecer por algo, así sea mucho o poco. Agradezcamos por esas personas que están en nuestra vida, por ese trabajo que tenemos, por las oportunidades que nos da la vida, por las pequeñas cosas que nos ponen a soñar.

2. Libertad: ser verdaderamente libre no significa no estar bajo una opresión, sino más bien vivir la vida al máximo, sin miedo a lo que digan las otras personas y sobre todo, quitándonos esas barreras mentales que nos impiden ver de lo que somos capaces.

3. Alegría: sin importar la edad que tengamos, no dejemos de sonreír, no dejemos de ver lo bello de la vida y no dejemos de alegrarnos por esas pequeñas cosas. Seamos más como las niñas y los niños que se sorprenden por cosas sencillas y tratan de vivir su vida con alegría. No significa que no pueda haber momentos de tristeza o dificultad, pero es entender de que son pasajeros y que la vida tiene más cosas buenas que malas.

4. Paz: hay un proverbio que dice: “más vale ser paciente que valiente, más vale conquistarse a uno mismo que conquistar ciudades”. No dejemos que otras personas nos “roben la paz”, aprendamos a no tomarnos las cosas de manera personal y a perdonar.

Busquemos siempre nuestra salud mental y emocional, seamos personas agradecidas, sigamos soñando, riendo, luchemos por lo que creemos y de esa manera podremos decir: “que vivan siempre la alegría, la libertad y la paz”.

Publicado por Alister Neira Mairena

Nací en Costa Rica, soy una persona muy alegre, optimista, extrovertida, con muchos deseos de ayudar a otras personas. Soy Orientador y Recreacionista. Actualmente soy el director de EFROVIDA, empresa privada que ofrece servicios profesionales en Orientación y Recreación. Me encanta realizar todo tipo de actividades recreativas, en especial me encanta acampar, jugar juegos de mesa, ir al cine, salir a bailar y compartir con mis amigos. Por último quiero rescatar la frase de Vicente Huidobro: “Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco”.

Deja un comentario