Recuerdo que desde pequeña en la escuela se nos enseñaba sobre la comunicación y actualmente como docente enseño que encuentra la verbal, la no verbal, que nos podemos comunicar desde un gesto, una seña o una simple palabra. Pero constantemente me pregunto si realmente ejercemos esa comunicación como debería, o ¿se nos ha instaurado con el tiempo que al responder con un simple sí sin ver a la persona estoy bien?
Actualmente nos hemos visto muy influenciados por la tecnología, definitivamente ha sido de gran ayuda, pero por otra parte tiene algunas consecuencias negativas si no le damos el uso adecuado.
Al observar las personas en el día a día el uso del celular cada vez se hace más grande, si bien es cierto es una herramienta enorme, sin embargo, en espacios muy importantes como el compartir en mi familia o amigos genera que no disfrutemos y comuniquemos realmente. Debido a esto estamos perdiendo momentos muy importantes, por ejemplo; con mi mamá, mi pareja, mis estudiantes.
Al realizar esto constantemente, no nos estamos comunicando como debería, se han perdido comportamientos tan básicos como el poder ver a una persona mientras habla, ver sus gestos, su lenguaje corporal que me puede decir cómo se siente, si está feliz o incluso si puede pasar por un duro momento dependiendo de los movimientos que realiza en ese instante, solo por el hecho de dirigir la mirada a una pantalla no les estoy dando mi tiempo y atención.
Al ver estos comportamientos tan seguidos en muchas personas incluso los más cercanos, pienso que con el tiempo nos podríamos lamentar, por ejemplo, no sé cuánto tiempo voy a poder aprovechar a mi mamá y tal vez en un futuro desee ese momento que perdí al estar viendo una serie en mi celular. Es importante decir que no es malo ver una serie, pero mientras me hablan ¿está bien hacerlo?
Por eso la comunicación va más allá de identificar cuál es, o en mi caso de enseñar sus tipos, al contrario, enseñemos el poder ejercer esa comunicación de una forma asertiva. De entrenar la escucha, de disfrutar eso momentos, de poder reír, jugar, entre tantas cosas.
Ahora al ir finalizando y ver cómo nos ha cambiado la vida en cuanto al comunicarnos es una pregunta que quiero proponerme todos los días y a la vez los invito que lo hagan para poder ir cambiando esto poco a poco. Será que ¿nos estamos comunicando bien con los que amo?, ¿estoy aprovechando mi tiempo al máximo? Si la respuesta es no, pongámonos de reto de dejar nuestros celulares, tabletas, computadoras un rato de lado,
Ejerzamos y enseñemos con el ejemplo la verdadera comunicación.