Hacer lo ‘obveo’

Pido disculpas por la falta de ortografía en el título. Es un esfuerzo de hacer marketing y de tratar de ser genuino en cómo me expreso en ocasiones.

Y lo hice también adrede, para hablarte de esas cositas que vemos por la vida y que nos desenfocan.

En otras ocasiones hemos reflexionado sobre la falta de enfoque. A eso se le suma ahora la tendencia de generar problemas donde no los hay, en unos casos para llamar la atención y en otros -vaya sorpresa, para hacer marketing.

Cada cierto tiempo aparece alguien anunciando un nuevo problema en la vida. Es el nuevo virus, la nueva potencial pandemia. Afortunadamente, con el anuncio de la catástrofe nos traen también la solución y, oh casualidad divina, rápida y con un costo ‘razonable’, eso sí, si la adquieres dentro del plazo indicado por el vendedor, digo, por el nuevo mesías.

Entonces, nuestras redes sociales y medios informativos se llenan de estas soluciones rápidas, aprovechando lo fácil que es jugar con nuestras emociones.

Es que si no te tomas ese suplemento vas a poner en grave riesgo tu salud. Además, si no lees a este autor te vas a quedar rezagado en la carrera por el conocimiento. Ni se diga de la nueva técnica de entrenamiento de abdominales que en dos semanas nos tendrá un six pack de lujo. O de la nueva técnica de pasar hambre para bajar de peso. Ah, y si no viajas de vacaciones al destino de moda, estás ‘out’.

Y eso sucede porque no tenemos clara la importancia y necesario de lo ‘obveo’ en nuestro día a día. Esas aburridas rutinas que son las que, realmente, nos hacen tener calidad de vida.

Lo obvio de hacer ejercicio a diario. De alimentarnos bien, sano y a las horas correctas. De dormir bien. De alejarnos de drogas y vicios. De tener relaciones significativas y estar en contacto con nuestros seres queridos. De mantenerse actualizado en nuestra área profesional. De saber postergar la gratificación.

¿Qué tan bien estás haciendo lo ‘obveo’ de tu vida? ¿Cómo te va con lo aburrido del día a día?

Muchas veces buscamos vendajes rápidos y soluciones de cortísimo plazo porque, sencillamente, hemos descuidado lo obvio, lo que da resultados a largo plazo, lo que nos facilita enfocarnos en la vida y no ir persiguiendo cuanto objeto brillante aparezca por el camino.

Cuando aceptemos nuestra responsabilidad y hagamos lo que -sabemos- hay que hacer, es cuando tendremos los mejores y mas consistentes resultados.  

Publicado por Fabrizzio Ponce

Gestor de RRHH y Entrenador de líderes, con formación adicional en Administración de Negocios, Liderazgo, Motivación y Coaching. Ayudo a crear y formar líderes, personas y equipos de alto rendimiento.

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