La felicidad es mucho más que “tener cosas”

He escuchado a muchas personas decir que tienen “todo” en la vida: una carrera universitaria, un trabajo, mucho dinero, su casa, su carro, familia, amistades, etc. Pero aún, así, dicen no ser “felices”. Y es que la felicidad es mucho más que “tener cosas”.

Recuerdo la historia de Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra y filósofo australiano que fue capturado y sobrevivió a cuatro campos de concentración como Auschwitz, quien cuenta su historia en el libro “El Hombre en Busca de Sentido” – si no lo han leído, recomiendo hacerlo – y en el cual cuenta que le arrebataron “todo”: lo despojaron de su ropa, le quitaron y asesinaron a su familia, perdió todo lo que tenía y sin embargo siempre decía: “me puede quitar todo, pero nunca mi libertad de decidir vivir” y efectivamente fue eso lo que lo mantuvo con vida.

Además, recuerdo la película de Will Smith, “En busca de la felicidad” – también recomiendo verla – la cual cuenta la historia de Chris Gardner, un hombre común y corriente que tuvo que criar solo a su hijo, se quedó sin trabajo y pasó muchas dificultades para conseguir un trabajo, hasta realizar una pasantía durante seis meses sin goce de salario, pero después de todos los sacrificios, logró ser el mejor pasante y al final lo contratan en la empresa como corredor de la bolsa de valores.

Estas dos historias reales nos recuerdan que la felicidad no depende de cuántas cosas tengamos, sino de la capacidad para salir adelante a pesar de las dificultades.

¿Y cómo podemos encontrar la felicidad? ¿Cómo puedo descubrir el sentido de mi vida? Aquí les dejamos algunas recomendaciones:

1. Valorar a las personas, no centrarse en lo material: las cosas vienen y van, no pongamos nuestra confianza en lo material porque el día de mañana me roban el teléfono, me chocan el carro o se quema mi casa y probablemente me “echaré a morir”. Por eso, mejor valoremos a las personas y tratemos de pasar tiempo de calidad con ellas.

2. Valorar los logros, no centrarse en ellos: es muy valioso haber terminado la carrera o tener un trabajo, pero no son los más importante. Valoremos lo que hemos logrado y cómo nos ha ayudado a crecer, pero sin obsesionarnos, porque al igual que lo material, también viene y va.

3. Identificar “mi sentido”: todas las mañanas cuando nos levantemos, preguntémonos: ¿qué es lo que me mueve a vivir? ¿Qué le da sentido a mi vida? ¿Qué es eso verdaderamente importante que me hace “Feliz”?

4. Seamos personas agradecidas: está demostrado científicamente que las personas que son agradecidas con la vida, con Dios o simplemente consigo mismas y con las demás personas, viven más “felices”, ya que, al agradecer, nuestro cerebro genera una sensación de bienestar, logrando así sentirse realizado.

Y por último, quiero terminar este artículo con una frase de Tuti Furlán para que recuerden siempre:

“No es lo que vives, es cómo lo vives. No es si logras atravesarlo o no, es cómo lo atraviesas”.

Publicado por Alister Neira Mairena

Nací en Costa Rica, soy una persona muy alegre, optimista, extrovertida, con muchos deseos de ayudar a otras personas. Soy Orientador y Recreacionista. Actualmente soy el director de EFROVIDA, empresa privada que ofrece servicios profesionales en Orientación y Recreación. Me encanta realizar todo tipo de actividades recreativas, en especial me encanta acampar, jugar juegos de mesa, ir al cine, salir a bailar y compartir con mis amigos. Por último quiero rescatar la frase de Vicente Huidobro: “Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco”.

Deja un comentario