Adolescencia y discapacidad

La discapacidad durante los años ha tenido varios cambios. Los principales cambios han sido sobre los derechos humanos, los cuales antes eran más violentados que en la actualidad.

Durante la historia han existido tres modelos importantes que marcaron el cómo se veía y ve la discapacidad. Los modelos son:

  • Modelo de la presidencia también conocido como el tradicional
  • Modelo médico o rehabilitador
  • Modelo social                       

Modelo de la presidencia   

Como su palabra lo dice en este modelo se “omitían las personas”. “Ya sea por haber recibido un castigo de los dioses o bien por considerarse que las personas con discapacidad no tenían nada que aportar a la comunidad, se asumía que sus vidas carecían de sentido y que, por lo tanto, no valía la pena que la vivieran (Velarde, 2011, p.117)

Modelo Médico o rehabilitador

A raíz de la primera guerra mundial se generan varias discapacidades, por lo que hay “auge de las leyes laborales, por otro, los que verdaderamente modificaron la forma de entender la diversidad funcional: los impedimentos físicos y mentales dejaron de ser considerados castigos divinos y comenzaron a entenderse como enfermedades que podían recibir tratamientos” (Velarde, 2011, p. 123)

Este paradigma abrió la puerta a varios derechos como las leyes que los respaldaran para validar sus derechos.

Modelo social

El modelo social, el cuál es el actual,  toma auge en los años 60 cuando un estudiante con discapacidad entra a la universidad. En este modelo deja de verse la discapacidad como culpa de la persona, al contrario se enfoca en que la discapacidad es ocasionada por las barreras que se imponen día con día.

Es importante entender todos estos modelos, ya que la discapacidad ha evolucionado sustancialmente en pro de los derechos, brindando más herramientas para poder apoyar en las distintas situaciones.

A pesar de los avances con los modelos y estar actualmente en el social, se siguen dando situaciones del modelo médico. Una de las cosas que aun suceden es la falta de toma de decisiones de las personas con discapacidad, los encargados se enfocan en hacer casi todo olvidando que con apoyos esta población puede llevar su vida de forma independiente.

La adolescencia es una etapa donde se dificulta más el tema de la toma de decisiones e independencia por lo mencionado anteriormente. Muchas veces cuando la persona con discapacidad entra en esta etapa se le continúa viendo como niños o niñas eternas, por ejemplo: continúan usando vestimenta infantil, se les habla chineado como bebés, entre otras. Como lo mencionan en un blog de olimpiadas especiales (sf) “Una persona con discapacidad intelectual no es un niño eterno y no debe vivir bajo dependencia constante, pues con el desarrollo y apoyo adecuado puede tener una vida productiva y totalmente independiente. Asimismo, pueden tener una vida amorosa, sexual y construir una familia.”

Dada estas situaciones en la adolescencia “A muchos padres y familias les cuesta reconocer los cambios y adaptarse a la nueva situación. Es bastante común que tengan el impulso de negar o reprimir el interés que surge por las cuestiones sexuales, o que no logren responder cálidamente a las nuevas preguntas y necesidades.” (Meresman, 2014, p.18)

Es normal que se den estas situaciones y además que este proceso pueda tornarse más arduo, ya que en distintas situaciones el aprendizaje se vuelve más lento o no se sabe cómo enseñarle ciertos temas del día a día. Aquí es donde entra el papel de profesionales que apoyen este proceso para que la transición se vaya llevando de la mejor manera de acuerdo con el ritmo de la persona.

Algunas recomendaciones que se pueden tener en cuenta para la adolescencia son:

  • Buscar profesionales que brinden acompañamiento en la transición a la adolescencia.
  • Desde la infancia fomentar la toma de decisiones, si se dificulta la comunicación buscar opciones para no reprimir las decisiones que la persona pueda tomar.
  • Fomentar la autonomía e independencia desde la niñez, desde tareas pequeñas y conforme vaya avanzando se auemnte la dificultad, conforme la individualidad de cada persona.
  • Buscar apoyos como ayudas técnicas para la realización de tareas diarias como el vestirse, alistarse las meriendas, cocinar, entre otras.
  • Enfocarse en poner en práctica el modelo social y evitar caer en el médico.

Lo importante en este proceso aunque no se sepa qué hacer es siempre estar dispuesto y dispuesta a buscar alternativas para llevarlo de la mejor manera.

Referencias bibliográficas

Meresman, S. (2014). Guía adolescentes. https://www.adasu.org/prod/1/234/Guia.Adolescentes.La.Discapacidad..pdf

Velarde, V. (2011). Los modelos de la discapacidad: un recorrido histórico. https://dadun.unav.edu/bitstream/10171/29153/1/REYH%2015-1-12Velarde%20Lizama.pdf

Publicado por Nathalie Sorto Castro

Docente de Educación Especial. Feliz con mi trabajo, queriendo cambiar el mundo para que sea más inclusivo. Amante de la música y compartir con los que más amo.

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