Hace unas semanas se celebró el aniversario de EFROVIDA, en este tiempo varias personas han mencionado que ha sido una gran labor e incluso, algunas en específico, me han agradecido por lo que he hecho durante estos años.
Me he estado cuestionando justamente esa pregunta: ¿Qué he hecho? Veo cómo han pasado los años y me siento sumamente agradecido con Dios y con la vida por haberme permitido llegar hasta donde estoy, pero también a veces pienso que yo no he hecho nada especial, nada “extraordinario”, simplemente he tratado de hacer las cosas ordinarias con mucho amor.
Creo que es ahí donde radica la diferencia, muchas personas me han dicho que he sido perseverante a través de los años y que en los momentos más difíciles no me he dado por vencido, que he seguido luchando por alcanzar un sueño. Yo siempre digo que lo que he logrado, no lo he logrado solo, sino que ha sido gracias a Dios y a las personas que me han apoyado durante estos años y no lo hubiera podido lograr sin ellas.
Pero entonces… ¿Qué he hecho?
Quiero que la respuesta a esta pregunta sirva como recomendación para todas las personas que están luchando por alcanzar sus sueños:
1. He soñado. Muchas veces se nos olvida soñar y pensamos que hacerlo es malo, porque muchas veces nos dicen: “deje de soñar y póngase a trabajar”, pero si no soñamos, no podemos empezar a construir nuestro camino. Es necesario soñar para saber a dónde queremos llegar.
2. He puesto metas. Por su puesto que soñar es importante, pero si no aterrizamos con metas concretas sobre qué queremos hacer, nos quedaremos volando y no vamos a avanzar. Por eso es necesario establecer metas concretas, realizables y que podamos medir a corto plazo.
3. He priorizado. A veces nos planteamos muchas metas y no sabemos por dónde empezar, por eso es importante establecer prioridades y definir qué quiero (o necesito) hacer primero y qué voy a hacer después.
4. He evaluado. De nada sirve poner metas y priorizar si no estoy evaluando mi progreso. Es necesario revisar lo que he hecho, qué me ha funcionado y qué cosas tengo que cambiar para seguir mejorando.
5. He perseverado. Ciertamente he perseverado. Ha habido momentos difíciles donde no he visto resultados, pero he aprendido a ser paciente y reconocer que las cosas buenas, toman tiempo y como le digo siempre a las personas en algún taller o alguna charla… “es un proceso” y los procesos toman tiempo.
6. Me he dejado acompañar. Hay un proverbio chino que dice: «Si caminas solo, irás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos». Y por eso creo que esta es una de las más importantes porque, puedo tener muchos sueños, muchas metas, priorizar, evaluar, ser perseverante, paciente, pero si no nos dejamos acompañar, no llegaremos tan lejos.
Y por último y lo más importante, he tratado de hacer las cosas con amor. Estoy seguro de que, hay personas que hacen las cosas “mejor” que yo, que son más eficientes, que tienen más seguidores, tal vez hasta que ganan más dinero, pero lo importante es qué tan grande es la huella que dejo en las personas por donde paso, qué tanto amo lo que hago y qué tanto amor le demuestro a las demás personas con lo que hago.
Por eso, aquí les dejo mi recomendación final: si quieren alcanzar sus sueños, sean pacientes, rodéense de personas que les apoyen y les ayuden a perseverar y, sobre todo, hagan las cosas con amor.