Es posible cambiar de mentalidad

Las actividades y charlas motivacionales reciben muy a menudo una crítica en común: son actividades que favorecen la motivación general de corto plazo. Los asistentes van a ellas, participan, sus organismos aumentan la cantidad de sustancias químicas que les motivan y energizan, pero una vez que regresan a sus actividades cotidianas, esa motivación general de corto plazo tiende a desaparecer paulatinamente.

Sprenger, R (2012) define la motivación general como una energía creativa que se desintegrará, si es que no se convierte en aburrimiento agresivo (p. 10). La motivación tiene fecha de caducidad, razón por la cual es que las personas encuentran muy fácil establecer metas pero se dificulta mucho llegar a cumplirlas.

El ejemplo más común suelen ser las metas de año nuevo. Es un evento social normalizado donde se establecen algunos objetivos que no terminan llegando al catorce de enero, fecha que un artículo de la Escuela de Economía y Políticas Sociales de Londres definió como el día de los renunciantes.  

La clave para mantener una vida de motivación, más allá de breves y esporádicas recargas energéticas, radica en el cambio de la mentalidad. La motivación es uno de los pilares de la inteligencia emocional, que ha sido señalada como el elemento potencializador del éxito de una persona. Cherniss C y Goleman D (2003) definen la inteligencia emocional, en el nivel más general, como las aptitudes para reconocer y regular las emociones en nosotros mismos y en los demás.

Para lograr que la motivación sea duradera, que los objetivos se puedan alcanzar y, en general, prosperar en las actividades cotidianas, se necesita cambiar y entrenar la mentalidad. Los estados emocionales generan los cambios iniciales; luego de mantenerse practicándolos y llevándolos a cabo de forma repetitiva se convierten en hábitos que son adoptados dentro de la rutina de la persona. Es lo que se conoce popularmente como “la práctica hace al maestro”. Esa facilidad de realizar las actividades genera el estado de motivación.

Bradberry (2005) resume el proceso: tendrá que practicar nuevos comportamientos reiteradamente hasta que los sienta como propios. Este proceso fortalecerá el camino entre sus emociones y su razón. Si usted practica lo suficiente, entrenará a su cerebro para adoptar esos comportamientos como hábitos éxitosos.

La mentalidad se puede cambiar y el lograrlo conduce a una mejora en la vida en general.

Referencias Bibliográficas

Bradberry, T. (2005). The emotional intelligence quick book: Everything you need to know to put your EQ to work. Touchstone.

Cherniss, C., & Goleman, D. (Eds.). (2003). The emotionally intelligent workplace: How to select for, measure, and improve emotional intelligence in individuals, groups, and organizations. Jossey-Bass.

Have you quit your New Year’s resolution by Quitter’s Day? (2022, enero 17). LSE Business Review. https://blogs.lse.ac.uk/businessreview/2022/01/17/have-you-quit-your-new-years-resolution-by-quitters-day/

Sprenger, R. (2012). Como Motivar: Un Método Práctico y Rápido. Editorial Alma.

Publicado por Fabrizzio Ponce

Gestor de RRHH y Entrenador de líderes, con formación adicional en Administración de Negocios, Liderazgo, Motivación y Coaching. Ayudo a crear y formar líderes, personas y equipos de alto rendimiento.

Deja un comentario